Clase alta, media, baja y nueva

En países en el que el desarrollo capitalista fue, es intenso, se promueven aumentos constantes de las clases altas y medias, y la eterna clasificación de las clases bajas, también en aumento, con tendencias sociales, culturales, políticas, que indican los hábitos económicos, sus libertades, derechos, garantías, que contribuyen a crear bajo la diferencias de clases, formas contrastantes de solidaridad, cierta homogeneidad en los patrones de vida, de aspiraciones y orientaciones morales, que nunca nivelaron la sociedad, ni podrían haberlo hecho en el sistema capitalista. Y parece, que con este tipo de revoluciones tampoco, a no ser cambiando el modelo del sistema revolucionario, cómplice de la ineptitud burocrática y de la hipocresía ideológica vestida de rojo, que nueve años después continúan desestabilizando el proyecto de Chávez, en su propia cara.

Surge entonces, la revolución bolivariana o chavista, eso esta por definirse, pretende dar impulsos igualitarios y democráticos ajustables a la persistencia del pueblo y a luchar contra las desigualdades económicas socioculturales y políticas, relacionados con principios revolucionarios, suprimiendo las distancias económicas en la sociedad, destruyendo los monopolios oligárquicos, muchos de estos lucran en la revolución, ahora son los ricos mas ricos, en este proceso, se crea una nueva clase social nacida en el poder revolucionario, que aumenta los dilemas sociales y la contradicción socialista en cuanto a sus valores ideales, y en las limitaciones, prohibiciones morales, que debería existir para el crecimiento económico y ascenso social de esa nueva clase de apariencia, ya que no dispone de los recursos materiales suficientes, ni de la explotación histórica, que califica al explotador, para pasar a esa clase social, sino que mareados por pertenecer a la elite gobiernista, militares, nuevos curas y funcionarios, pretenden ser reconocidos como oligarquía, por el dinero obtenido, robado, utilizando la revolución, dañando la integración nacional gobierno- pueblo hacia el socialismo, buscando una nueva y única clase en hábitos, actitudes y valores necesarios para formar la nueva sociedad, al nuevo hombre socialista.

La clase baja, usa el poder conferido en esta revolución, ya no solo para luchar con sus archí enemigos de toda una vida, la clase alta y media, ahora tiene que hacerlo con esa nueva clase social parida en su propio barrio, sector donde crecieron física y mentalmente, sector que luego abandonaron por mil y una razón, pero que luego nunca volvieron, no solo porque ya tienen influencia económica y política, sino porque nunca fueron revolucionarios, y ahí los conocen, saben como son, como piensan, individualista influencia de gobierno usada en competencia dentro del orden establecido para manipular los esfuerzos humanitarios que persigue Chávez, originando protestas dentro del orden y revoluciones contra el orden. Y esta es una realidad invertida contra la clase baja, pobre, dependiente de su trabajo. Nueva clase social que contribuye ha potenciar la clase alta y media y a la consolidación de estas. Rompe además con la ética de la izquierda revolucionaria, en la pluralización social, para la redistribución, económica, política y de poder al pueblo. Esta última tendencia es la más significativa de la revolución Bolivariana que ofrece el traslado de poder al pueblo, todavía no tocada, ni siquiera por quienes empiezan a parlotear sobre las 3R, por lo tanto una nueva tendencia de capital altera la relación con la revolución.

La clase pobre puede y debe usar su competencia en este nuevo conflicto, legitimamente en forma de solidaridad, llegando incluso ha afectar la estabilidad del orden para suprimir el privilegio del poder mezquino, sectarista, capitalista y traidor de algunos funcionarios del gobierno. Motivos conscientes para el pueblo pobre, dependiente y sub desarrollado, distanciado con esa nueva clase que organiza el neoliberalismo personal, en una sociedad revolucionaria que busca la igualdad, o al menos la equidad. Polaridades sociales que determinan el uso del régimen para ayudar a la nueva clase ha pertenecer a la burguesía, obstaculizando los caminos por los cuales se quiere integrar a la colectividad, a una clase social con igualdad de oportunidades.


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Raúl Crespo


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