Nuestros Próceres no murieron en vano, dejaron sembrada la semilla que germina para darnos una patria libre y soberana.
Revisando la historia y leyendo artículos de opinión de personas conocedoras de la misma, nos damos cuenta que las luchas se dan por etapas, empero siempre están en el recodo del camino tortuoso a que nos llevan los procesos sociales y de lucha de clases. Hay periodos de calma que se requieren para que las naciones puedan alcanzar el progreso; es una paz que lleva al bienestar social, empero para que ello ocurra deben crearse las condiciones necesarias y suficientes para que los pueblos alcancen su madurez política, social, económica y cultural, es decir que obtengan un grado de conciencia que les permita avanzar hacia un desarrollo sustentable y sostenible en el tiempo para que puedan tener una verdadera autodeterminación de su destino y sobre todo la libertad que legaron los Padres de la Patria suramericana.
La ambición de unos pocos es lo que produce que se generen guerras intestinas que hacen que los pueblos pierdan fe en sus gobernantes, porque éstos no saben interpretar la realidad histórica y ponen por delante sus intereses particulares o grupales en desmedro de las grandes mayorías que fueron depauperadas a través de los siglos de coloniaje.
Como Bolívar, Miranda, Sucre; Monagas y Zamora, tan solo para nombras estos cinco, murieron muchos próceres venezolanos, alcanzados por la inquina, la envidia y la traición a los ideales de Libertad y Progreso.
Unos asesinados políticamente, otros asesinados por las armas. Es la tragedia de nuestra patria.
Bolívar en su lecho de muerte pronunció las infaustas palabras elegíacas de la tragedia que le toco vivir: “He arado en el mar” y “Si la América no se llama a la razón y a un nuevo orden un nuevo coloniaje será legado a la posteridad”. Una verdad irrebatible en nuestros tiempos y para honrar su memoria se debe revertir.
El Cronista de la ciudad de San Carlos de Cojedes y miembro de la Academia Nacional de Historia, Sr. José Antonio Borjas, en la crónica, VIL ASESINATO POLITICO, del 26/11/2007 en el diario Las Noticias de Cojedes, se refiere a un artículo del Periodista Misael Salazar Leindenz, cuando éste escribió sobre uno de nuestros próceres, el Gral. José Gregorio Monagas, nacido en Aragua de Barcelona el 04 de mayo de 1795, en un sector conocido como El Roble, quien llegó a ser La Primera Lanza de Oriente en la lucha por la Independencia, Presidente de Venezuela (1851-1855) y Libertador de los Esclavos en Venezuela.
Después de ser hecho prisionero en Barcelona por el Gral. Justo Briceño en Marzo de 1858, quien le prometió sin cumplirle posteriormente la garantía del tratamiento digno por su envestidura ganada en los campos de batalla y en la actividad política. El Gral. José Gregorio Monagas empezó a morir de disentería en su reclusión, como muchos otros venezolanos en la cárcel del Castillo de Puerto Cabello. Sin permitírsele auxilios médicos fue trasladado hacia la cárcel del Castillo de San Carlos, en el Lago de Maracaibo, en las cercanías de la ciudad marabina, donde definitivamente murió de hambre y desatención medica, a los 63 años de edad, el 15 de julio de 1858.
Enfatizo con mis propias palabras, tal como lo hace el Cronista José Antonio Borjas al recoger del autor del artículo, el Periodista Misael Salazar Leindenz, que el Gral. Monagas empezó a morir en Puerto Cabello, puesto que no se le dió la atención médica a un hombre que por su envestidura debió prestársele toda la atención para que mejorara su salud y que cuando le tocara morir, entonces bajara al sepulcro con dignidad.
Son los destinos de nuestros héroes patrios, morir en la soledad y desatendidos por quienes ayer se decían venezolanos a carta cabal o morir de un balazo, tal cual como la canalla arremete contra los grandes hombres que nacieron del seno del bravo pueblo venezolano.
Cada vez que paso por El Roble, muy cerca de mi ciudad natal; Aragua de Barcelona, La Atenas de Oriente, veo las ruinas de lo que en un tiempo fueron las tierras y la casa donde nació José Gregorio Monagas, la casa se perdió y solo quedaron ruinas por la desidia de los gobernantes de la IV Republica que nunca se ocuparon de conservar el sitio histórico; y que por obligación debieron preservarlo por haber sido nada más y nada menos que la casa de un prócer de la independencia y el Presidente que abolió la esclavitud en Venezuela.
Bueno, eso es comprensible, a la Oligarquía no le interesa que los pueblos tengan Memoria Histórica, porque así son más fáciles de dominar: Bolívar decía: “Nos han dominado más por la ignorancia que por la misma a fuerza”, “Un Pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”. Allí ha estado siempre la clave del porque Venezuela estuvo siempre sumida en el atraso.
Hoy día las condiciones son favorables, cuando se adelanta un proyecto de largo alcance, no tutelado por imperio alguno, si no que está bajo los designios del propio pueblo venezolano.
Quizás a muchos venezolanos no nos de tiempo de alcanzar a ver los logros que se puedan obtener a través de un Proceso Revolucionario Socialista autóctono, pero quedara para la posteridad y a las nuevas generaciones observar si los objetivos políticos, económicos, sociales y culturales fueron alcanzados para el desarrollo tan ansiado de nuestro pueblo, que le dé como dijo Bolívar “… la mayor suma de felicidad posible”.
En nuestro continente hay vientos que anuncian tempestades, el Caballo de Troya lo tenemos en el Gobierno de Colombia, más no en su pueblo. Sus lideres no han estado a la altura de ese pueblo y vemos que comportándose como lacayos de EE.UU. entorpecen un proceso de ayuda humanitaria, que ya se veía exitoso, empero no le conviene a EE.UU. que el Presidente Hugo Chávez sea una referencia mundial en un hecho trascendental como es buscar la paz entre ciudadanos del pueblo hermano de Colombia. Como la insidia de Santander contra Bolívar en el pasado hoy se reproduce lo mismo, instigado por los EE.UU., es decir, la canallada de impedir que se logren propósitos que beneficien a un pueblo que ha estado por más de 50 años en una guerra civil y a la que el Presidente Alvaro Uribe alienta para que se siga con la dominación del continente suramericano y no se logre la unidad de los países que lo conforman, así como la unión entre los países caribeños y la América del Sur. La carrera armamentista entre EE.UU. y Colombia es lo que les deja beneficios económicos y por eso prefieren la guerra.
El Presidente Chávez, obtinado como el Quijote y como lo es él mismo en la busqueda de ser util a nuestra patria y nuestro continente, sigue tercamente como nuestros héroes patrios en el pasado, buscando formulas de unidad continental y humanitaria para alcanzar la paz entre los pueblos hermanos y entre sus mismos conciudadanos.
Por eso le repetimos a la oposición venezolana que en estos tiempos de paz navideña piensen más en el futuro de nuestra patria anteponiendola a sus intereses particulares o individuales.
La historia siempre se repite. Los procesos históricos son cíclicos y de ellos debemos extraer las lecciones que permitan acumular la experiencia, para que no ocurran hechos imprevistos que siempre deben estar en el cálculo inteligente de los que fungen como lideres de nuestros pueblos.
¿No creen ustedes que de volver los de la IV Republica a gobernar, en un supuesto negado, el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías correría la misma suerte que la del Gral. José Gregorio Monagas?
(*)Ing.
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