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La Política del "Gran Garrote": Origen, Aplicación y Consecuencias en la Política Exterior Estadounidense

La política del "Gran Garrote" (Big Stick en inglés) representa uno de los pilares más influyentes y controvertidos, de la política exterior de los Estados Unidos, a principios del siglo XX. Formulada por el presidente Theodore Roosevelt, que transformó el papel de la nación norteamericana, de una potencia regional, a un árbitro internacional, con capacidad de intervención militar y económica, sobre los países latinos, basada en el proverbio "habla suavemente y lleva un gran garrote", convirtiéndose en la política diseñada para la expansión de la hegemonía estadounidense, en América Latina y el Caribe, bajo la premisa de mantener el orden y proteger los intereses nacionales del imperio yanqui, y sustraer los recursos naturales de naciones vecinas, en el caso actual, el petróleo de Venezuela.

 

En estos momentos, dado el caso de la intervención militar y bombardeo a la ciudad de Caracas y el secuestro del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro y la Primera Combatiente Cilia Flores, llevada a cabo por tropas estadounidenses el pasado 3 de enero, que dejo alrededor de unas cien personas fallecidas y varias heridas, es justo analizar los fundamentos teóricos, el origen de las políticas expansionistas y la aplicación de una de las practicas más brutales, como la del 3 de enero, en Caracas, denominada "Operación Determinación Absoluta", que se teje históricamente como un legado de desconfianza sobre las relaciones interamericanas, que podemos catalogar como la reactivación de la política del "Gran Garrote" lo que viene siendo una derivación de la Doctrina Monroe de 1823, bajo la consigna "América para los americanos".

La génesis de la política del "Gran Garrote", se encuentra en la transición de Estados Unidos, hacia una fase de expansión imperialista, tras la era del Presidente William McKinley, siendo Theodore Roosevelt, el que formaliza esta visión, basándose en una filosofía que combinaba la diplomacia cautelosa, con aparente prudencia, acompañada de la amenaza latente, de la fuerza militar. El fundamento intelectual más sólido de esta política, fue el "Corolario Roosevelt" a la Doctrina Monroe, presentado entre 1904 y 1905. Mientras que la Doctrina Monroe, en su forma original, buscaba impedir la colonización europea en América, el Corolario de Roosevelt, le da un estatus de consentimiento a Estados Unidos, para que se otorgue el "derecho" de actuar como una "potencia de policía internacional" en el hemisferio occidental.

Esta evolución doctrinal del "Gran Garrote", se vio impulsada por la "afirmación" de que Estados Unidos tenía la responsabilidad moral, de intervenir en naciones que consideraba "subdesarrolladas" o "incapaces" de mantener el orden interno, imponiendo la influencia de las teorías geopolíticas de la época, que enfatizaban la importancia del poder naval, para la grandeza nacional de los Estados Unidos, que llevó a Roosevelt, a abogar por una armada fuerte como el "garrote" necesario, para respaldar sus objetivos diplomáticos. Así, la política del "Gran Garrote", no solo era una estrategia de defensa, sino una herramienta de afirmación de la superioridad estadounidense en la región.

La aplicación práctica de esta controversial política, se manifestó a través de intervenciones directas y la denominada "diplomacia de cañonero", política exterior coercitiva de los Estados Unidos, que utiliza la amenaza o demostración de fuerza militar naval, con sus fuertes buques de guerra, para forzar a un país más débil, a aceptar concesiones políticas, comerciales o territoriales, que surge en el siglo XIX, con potencias europeas y Estados Unidos, para presionar a naciones menos desarrolladas, pero su esencia persiste hoy con buques modernos, sanciones y drones, buscando imponer intereses nacionales mediante la intimidación, aplicada por Donald Trump, durante los últimos cuatro meses del año 2025, en el Caribe, utilizando la presencia naval norteamericana, como mecanismo de presión, para forzar la salida del Presidente Nicolás Maduro, prolongándose con el brutal bombardeo del 3 de enero en Caracas. Los casos más destacados, desde que se inició la aplicación de esta política "cañonera" a inicios del siglo XX, ilustran cómo Estados Unidos ha utilizado su poder para moldear, a su manera la realidad política y económica de los países latinoamericanos, veamos algunas de sus intervenciones en la región:

En 1903, Roosevelt apoyó activamente la independencia de Panamá, de Colombia. Esta intervención fue motivada por el deseo de asegurar el control sobre la zona donde se construiría el Canal de Panamá, un activo estratégico, vital para el comercio y la movilidad naval estadounidense; en Cuba, tras la Guerra Hispano-Estadounidense, la influencia se consolidó mediante la Enmienda Platt, una legislación impuesta por Estados Unidos a Cuba en 1901, como condición para su independencia, que limitó severamente la soberanía cubana, al permitir a Estados Unidos intervenir en sus asuntos, controlar su política exterior, limitar su deuda y exigir concesiones territoriales para bases navales, como la de Guantánamo, dejando a Cuba como una república neocolonial, bajo influencia estadounidense hasta 1934, aunque sus efectos perduraron, y aún hoy Cuba, sigue siendo víctima de severas sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos; en República Dominicana, ante la amenaza de que potencias europeas intervinieran para cobrar deudas, Estados Unidos tomó el control de las aduanas dominicanas en 1905. Y ahora en 2026, se le aplica a Venezuela, con la decidida intención del gobierno imperial, de controlar a sus anchas el petróleo y demás recursos naturales del suelo venezolano.

Durante el siglo XX la política del "Gran Garrote" fue percibida como un éxito estratégico para los intereses del gobierno estadounidense, consolidando su hegemonía en el Caribe, e imponiendo la Diplomacia del Dólar, transformando así, a la América Latina en un área de influencia, bajo el modelo económico imperial, proyectando su figura de potencia imperialista y prepotente, que ignora y viola la soberanía de las naciones caribeñas, catalogando la región como su "patio trasero".

Para los países intervenidos, desde los inicios de la aplicación de la política del "Gran Garrote", las consecuencias han sido devastadoras en términos de autonomía política y estabilidad social. Las intervenciones recurrentes socavaron las instituciones locales y han fomentado un profundo sentimiento antiimperialista, en los pueblos de América Latina. La política del "Gran Garrote", ha sido reactivada en estos momentos por el Presidente Trump, marcando un punto de inflexión en la historia diplomática, estableciendo un precedente de intervencionismo, que se viene definiendo desde inicios del siglo XX, logrando objetivos estratégicos, para beneficio del imperio yanqui, que aún hoy siguen aplicando con saña, en términos de poder brusco, sobre América Latina y el Caribe, en aras del saqueo de los recursos naturales, que necesita el gobierno imperialista estadounidense para garantizar su existencia. En la actualidad, el estudio de la política estadounidense del "Gran Garrote" y la Doctrina Monroe, sirve como un recordatorio crítico sobre las tensiones entre la seguridad nacional, la soberanía de los estados y la ética del poder en el escenario global.



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Reinaldo Chirinos

Licenciado en Educación Mención Desarrollo Cultural. Facilitador del INCES.

 reinaldoc06@gmail.com

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