Crítica ácida

Bisoños en cargos no acordes

Con el mayor crecimiento del producto interno bruto en América Latina, Venezuela enfrenta las maldades de los opositores que, solicitaron invadirnos y ahora evaden hablar de tema, con razón a una "líder" de visita en Margarita, durante su mini concentración la llamaron los neoespartanos "ladrona" y "asesina", nadie de los escasos asistentes en apariencia opositores, en realidad pagados por la tipa entreguista cada vez debiéndoles más a los convocados, tenían sinceridad al gritarle a la convocante quien promete y engaña, no la defendieron por tramposa y se les notaba des entusiasmados e indiferentes al ver el pendón del viejito ese el Edmundo a quien llaman "chespirito".

Es parte de lo que se ve por estos días de junio 2024, al redactar esta advertencia acerca de un tema basado en la palabra bisoño, describiendo a los nuevos o inexpertos que, son designados en cargos de responsabilidad creando en el resto del personal donde laboren una natural desconfianza, hay burlas al recién llegado "chespirito". Los conocedores de labores por lo general no están muy dispuestos a enseñar totalmente a quien llega a un trabajo o por recomendación de cualquier índole, o porque es familia del dueño de una empresa o el jefe de un propósito, hay bisoños roñosos, otros tranquilos.

Narro el caso del militante de uno de los dos partidos en la nefasta era adecopeyana, ingresó a cumplir el servicio militar nunca dijo si reclutado p voluntario, la anécdota sucedió en Caracas. Luego de cumplir servicio militar en Miraflores sede de la Presidencia de la República, pasó recomendado a un cargo no especializado en la dependencia donde trabajamos juntos, dejé de verlo al mudarnos a Cagua, Estado Aragua, donde resido con mi familia desde 1982.

Lo encontré en El Silencio centro caraqueño, iba muy bien vestido, luciendo prendas áureas auténticas, nada de fantasía en las mismas, me contó laborar en una dependencia oficial enviado por el partido como Jefe del Economato, cargo de importancia por manejar dinero designado en el presupuesto nacional, pagaba cuotas a su organización política y gastaba a su entera disposición. Me brindó y a la hora de la cuenta no me dejó pagar mi parte de lo consumido, como lo hacíamos años atrás.

En medio de "los palos" como se dice en criollo se le soltó la lengua y me dijo, "yo no se un coño de economía, pero mando a los economistas y a sus secretarias. para eso me puso el partido. Sin duda un bisoño con toda inexperiencia, pero en un cargo por encargo. Unos años menor que mi persona, a ese fulano ex compañero de trabajo le deseo esté bien y si hoy me sirve como tema de la ácida pero constructiva, recuerde usted que, no lo estoy identificando.

Lo considero caso ideal para recomendarle a los compatriotas en el poder político, olvidarse de actuar cual bisoño, seguro terminan siendo aprovechadores, tentados por el gasto incontrolado al presupuesto viviendo del carajo y acostumbrándose a la vagabundocracia oficialista de turno, eso no es revolucionario, Chávez lo advertía. Lo explicaba una y otra vez, proféticamente citaba a El Libertador, recordaba que, nuestro Padre de la Patria republicana evitaba a toda costa a los corruptos y dictaba decretos y medidas para encarcelarlos.

He presenciado la vagabundería de los sindicaleros, especialmente organizados en dependencias oficiales, el mal ejemplo adecopeyano cundió, es decir se expandió a punto que, en los gremios de dependencias educativas existieron cotizaciones diversas a los sindicatos: adeco, copeyano y otros de supuestos ni ni, más el de la izquierda cual forma de penetración ideológica y de protección, porque adecos y copeyanos nos botaban de los cargos.

No sucede en la Venezuela socialista siglo XXI, actuamos con el poder explicativo, tenemos estaciones de radio y televisión, universidades, misiones, pasión patria y bolivariana, afortunadamente antiimperialistas en todo momento, denunciando a los norteños corruptores de primera línea en períodos blancos y verdes, son los mismos que, pintan un regreso a la Venezuela esclava del imperio yanky, la deplorable antisoberanía vivida y hoy molesta ante el avance del pensamiento anti imperialista de nuestra revolución.

Los bisoños dentro de la actual revolución bolivariana, no pueden ser similares a los de la cuarta república, acordarnos de las lecciones de Chávez es vital, lo contrario es darle oportunidad a quienes atacan a Maduro más ferozmente a como lo hicieron con Chávez, a quien terminaron asesinando, los gringos no son bisoños, con ellos estamos frente a terroristas mundiales disfrazados de demócratas, muy experimentados en la perversa global y disimulócrata "representativa", en nuestra patria vamos más que preparando a delatar sus horrorosos planes violentos.



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Luis Sánchez Ibarra


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