No se me puede pedir que guarde silencio y compostura: "Inevitables juicios profanos contra el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC)"

Evitemos, de una vez, los inevitables juicios sarcásticos e insulsas suspicacias contra el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), ente rector en materia de patrimonio cultural a escala nacional, adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, explicando claramente lo que motivó este escrito es la "arrechera" como cualquier ciudadano iracundo o furioso –algunos catedráticos acreditados del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), la llamarían amargura, tristeza, aflicción, amargor, pena, pesar, disgusto, pesadumbre, sinsabor, desconsuelo, tribulación y hasta dolor-, porque "el decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) intervino el edificio sede sin autorización y puesto en entredicho la integridad del patrimonio cultural y arquitectónico de la UCV".

En consecuencia la herida duele, y como ciudadano iracundo o furioso puedo considerar injusto. Pues, como se dice, resollando por la herida. Que no es un gesto innoble o cobarde, ni se le puede pedir al herido que guarde silencio y compostura cuando el golpe asestado es artero e inesperado del Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCV, por su falta de conciencia ética en la necesidad de preservar y respetar la infraestructura histórica de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y su legado arquitectónico.

Pero no solo debió estar obligado como autoridad académica a reponer la infraestructura a sus condiciones originales, en un lapso de tres meses posterior a su notificación, sino que debería ser evaluado por su conducta deshonrosa, acto deshonesto, vejatorio e intención de causar daño, no hacer la solicitud de intervención de acuerdo con los procedimientos establecidos y con el debido respeto al Instituto del Patrimonio Cultural (IPC).

Si el Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCV sintiera vergüenza, renunciaría, porque ha trasgredido nuestro valores patrimoniales, culturales y arquitectónicos de la universidad. El Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCV, ha violado la declaratoria de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. El Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCV, no ha sentido ni un ápice de culpa, el problema es de fondo, sería preciso que como valor patrimonial la UCV esta incorporada en la lista correspondiente de ese Organismo de la ONU.

Por lo que pregunto:

* ¿Cómo alguien que es culpable, destinado a destruir la integridad del patrimonio cultural y arquitectónico de la UCV, con el único fin de modificar-alterar realizada en el acceso-puerta del vestíbulo del auditorio para ingresar-facilitar el acceso del vehículo de lujo, su Ferrari, sigue en ese puesto?

Acaso:

* ¿No es suficiente causa para pedirle la renuncia?

No son de mi preocupación los duros juicios profanos que, frente a la construcción-diseño arquitectónica no convencional de la Casa Natal del Gran Mariscal Sucre, emite el ciudadano cumanés. No deben de haber diferido mucho los adjetivos usados por los ucevistas, parados en la puerta del vestíbulo del auditorio para facilitar el acceso del Ferrari, de los que se pronunciaron frente a la insólita mole de hierro del sacerdote y su tratado-discurso en que se dieron las reglas para saber confesar a la Comisión de Sustentación Histórica de la Casa Natal de Sucre.

Por lo que le preguntaría al Instituto del Patrimonio Cultural (IPC):

* ¿Bajo qué criterios historiográficos la proyección geométrica ortogonal de la pintura de Felipe Meneses se convirtió en el "proyecto" de la Casa de Sucre de Cumaná?

* ¿Su construcción no significará un daño patrimonial al entorno urbano-arquitectónico y a la poligonal histórica, ambiental, cultural y patrimonial?

Las respuestas a estas interrogantes deberían estar acompañadas de los correctivos necesarios -desde lo legal y técnico hasta el equipo idóneo-, para llevar con el rigor de estilo de tan trascendente tarea. Nos parece pertinente y necesaria continuar con la denuncia de los vacíos que ha tenido el proceso histórico y arquitectónico del proyecto de la "Casa Sucre".

Y así como me parecieron naturales y comprensibles los líos institucionales entre (IPC-UCV), no se produjeron igual en Cumaná por culpa de la metáfora de la pintura de Felipe Meneses sobre la Casa Natal de Sucre, cuyas raras estructuras de acero preocupaba la ausencia de comunidad, frente a enardecidos ciudadanos que aspiraban escuchar como un impulso perceptual sobre el contexto urbano, terminara exigiendo la reparación del tanque de agua potable del Barrio El Mirador -con la fuerza de la ortogonalidad geométrica que reflejaba su alzado-, y el muro de contención de las once (11) casas de El Barrio del Cementerio Español.

No me parece ya tan legítimo los Inevitables juicios profanos contra el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) que, desde el interior de la propia disciplina, se le hace a un desconocido sacerdote aficionado a la arquitectura que tuvo la desdicha de ser contratado por el propio contratista de la obra, para levantar allí lo que, en uso del tan defendido necesidad de preservar y respetar la infraestructura histórica de la Ciudad de Cumaná y su legado arquitectónico, en correspondencia con las ordenanzas que están establecidas.

Y claro, digo yo, la marcha indetenible de esa fuerza del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC) no la va a obstaculizar un simple prejuicio contextual, así esté sustentado en el propósito de proteger una zona de dos viejos castillos y unas pocas casas patrimoniales. Y esa fuerza del IPC que impone una arquitectura no solo evidencia –más allá del arrebato, despojo, frenesí, saña que hiciera la Comisión de Sustentación Histórica de la Casa Natal del Gran Mariscal Sucre, a la ciudad de Cumaná que había aprobado, para ese lugar, un verdadero casa-monumento alegórico, en la intención de romper con el carácter de la calle, sino con la ocupación misma de ella por las faldas se ese polémico edificio.

POSDATA

Mal mensaje el del Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCV, mal mensaje el de la Comisión de Sustentación Histórica de la Casa Natal del Gran Mariscal Sucre y muy mal mensaje del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), quienes pretenden emitir juicios de valor sobre la base de revisar si la arquitectura que se hace, cumple con la lista de chequeo que se puede construir algún ególatra chiflado. Sin embargo, para desdicha de unos y satisfacciones de otros, los hechos narrados son más contundentes que las palabras del ciudadano gobernador del Estado Sucre y no pueden ser demolidos con adjetivos o fracturados con un mal elaborado instructivo, como si se tratara de algo raro y deleznable.

¡Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas de pensamiento¡

 

Ferrari en la UCV

 

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Servando Marín Lista

Arquitecto - Autor de los libros: 1.- La Geometría de los Afectos (2007). 2.- Desde la Comunidad (2010). 3.- La Ciudad Comunal (2013). 4.- El Caserío de Altagracia de Cumaná (2016). 5.- El Caserío de Santa Inés de Cumaná (2017). 6.- Cumaná: La Otra Ciudad (2019). 7.- Más allá de Tierra Firme (2022). 8.- Más allá de La Mar (2023).

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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