Autonomía universitaria y delincuencia en LUZ

La discusión sobre los problemas delictivos en La Universidad del Zulia ha tropezado nuevamente con el nudo gordiano de la autonomía universitaria. Sobre esto hay mucha desinformación en la opinión pública y en la propia comunidad universitaria. Generalmente se relaciona a la autonomía con la inviolabilidad del recinto universitario. Pero son dos cosas diferentes, tratadas en artículos distintos de la vigente Ley de Universidades.

El artículo 9 de la citada ley establece que las universidades disponen de autonomía en lo organizativo (dicta sus propias normas internas), en lo académico (determina sus programas de investigación, docencia y extensión), en lo administrativo (elige sus autoridades y nombra su personal) y en lo financiero (administra su patrimonio). Otro aspecto relacionado con la autonomía es la llamada libertad de cátedra (artículo 106), que otorga a los miembros del personal docente y de investigación “la completa independencia en la exposición de la materia que enseñan y en la orientación de sus trabajos”.

Con todos estos puntos tenemos absoluta coincidencia. Constituyen la garantía de que el conocimiento científico y humanístico no se subordine a poderes externos. Por cierto, son principios que el neoliberalismo dominante en el mundo globalizado ha puesto en entredicho. En muchas universidades de América Latina y los Estados Unidos el conocimiento científico ha terminado siendo un apéndice de los intereses de las compañías multinacionales.

La inviolabilidad del recinto universitario está contemplada en el artículo 7 de la Ley. Allí se establece que las universidades no podrán ser allanadas sino “para impedir la consumación de un delito o para cumplir las decisiones de los tribunales”. Pero al mismo tiempo, ese artículo 7° establece que son “las autoridades nacionales y locales” (es decir, gobierno nacional, gobernaciones y alcaldías) quienes deben vigilar “las avenidas, calles y otros sitios abiertos al libre acceso y circulación, y la protección y seguridad de los edificios y construcciones situados dentro de las áreas donde funcionen las universidades, y las demás medidas que fueren necesarias a los fines de salvaguardar y garantizar el orden público y la seguridad de las personas y los bienes, aún cuando éstos formen parte del patrimonio de la Universidad”. Queda claro entonces que la presencia policial en la universidad no viola la ley ni la autonomía.

En los espacios internos de la universidad actúan bandas delictivas que están plenamente identificadas. El decano de Derecho afirma que dichas bandas tienen hasta nombres, y que si se denuncian toman represalias (Panorama, 04/05/03). Dejemos de lado esta manifiesta confesión de incapacidad para ejercer la autoridad que se supone tiene un decano, y centrémonos en la existencia comprobada de bandas de hampones que roban, violan, trafican con drogas y saquean dentro del recinto universitario. Son organizaciones con cierto poder de fuego, como se ha comprobado en numerosas oportunidades. Es completamente lógico que la desarticulación de estas bandas hamponiles corresponda a los cuerpos policiales, mediante una labor de inteligencia que se combine con la actuación directa al momento de la consumación de delitos. Por otra parte, como dice la ley, la protección de los bienes de la universidad también es obligación de las autoridades nacionales y locales. La discusión debe centrarse en cómo proteger a los edificios universitarios y evitar los continuos robos que están destruyendo nuestra labor académica.

(*)Director de Formación General. FEC-LUZ


Esta nota ha sido leída aproximadamente 4266 veces.



Profesor Roberto López Sánchez (*)

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2019). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia (organismo que sólo ha sido convocado en una oportunidad en cinco años). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, del Diplomado en Consejos Comunales (cinco cohortes graduadas) y el Diplomado en Formación Sindical con (cinco cohortes graduadas) en la Facultad Experimental de Ciencias (FEC). También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Ha publicado: El movimiento de trabajadores en Venezuela durante la revolución bolivariana: 1999-2012 (2017); Movimiento estudiantil y proceso político venezolano (2007); El protagonismo popular en la historia de Venezuela (2008-2015); Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI (2009); y Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo (2012), además de 5 capítulos de libros científicos, 45 artículos científicos y 50 ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Ha dirigido 10 proyectos de investigación en la FEC-LUZ. Actualmente dicta semestralmente las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Ha dictado los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo. En la División de Extensión de la FEC desarrolla anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial y su repercusión en la economía venezolana; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela (dictado también en el Centro Internacional Miranda -CIM- y en Fundacite-Mérida en 2016); y el seminario La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990, en el CIM (2017). Es coinvestigador en el Proyecto: “Historia de los frentes guerrilleros Antonio José de Sucre y Américo Silva: 1966-1990”, Centro Nacional de Historia (2016-2017). Investigador principal en el proyecto “Identidades en el estudiantado de la Universidad del Zulia” y del programa de investigación “Universidad del Zulia: comunidad, organizaciones e identidades” (2017-2019).

 @cruzcarrillo09

Visite el perfil de Roberto López Sánchez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas



US mp N GA Y ab = '0' /actualidad/a3198.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO