Economías en resistencia antiimperialista

Ante las reiteradas agresiones o sanciones imperialistas estadounidenses-europeas contra la economía y el pueblo ruso, el Presidente Vladimir Putin ha dado una orden fulminante a su ministro de Finanzas: "Señor Siluánov, ¿No están prohibidos por la ley rusa los pagos en monedas extranjeras? Y ¿Qué tenemos en la práctica? Las tarifas del envío de producto petroleros y de crudo en los puertos rusos de Novorossiik, Taman, Ust-Luga, Kózmino, Primossk y otros se pagan directamente en dólares estadounidenses o se valoran en dólares estadounidenses en los sistemas de comercio en línea, prácticamente en tiempo real" (…) "Esto es, por supuesto, inaceptable. Contradice directamente la legislación vigente. No entiendo, ¿A dónde miran las autoridades reguladoras?". Y el reclamo del Presidente Putin a su ministro de Finanzas ocurre apenas en 2015, cuando Mr. Obama iniciaba su campaña contra Rusia, ya para entonces Putin tenía bien claro que el destino de la economía rusa pasaba por la independencia de la moneda imperial: el dólar, y el fortalecimiento de la propia: el Rublo. En esa misma declaración a la agencia de noticias TASS, envía un mensaje tan claro como la luna llena: "Me gustaría hablar de un tema crucial en el desarrollo de la industria energética y la economía en conjunto. Se trata de la necesidad de detener el uso de la moneda extranjera en el comercio interior". De esa línea maestra no se ha desviado la economía rusa, y bien pudiéramos afirmar, que la derrota de las agresiones imperialistas contra la economía y el pueblo ruso dependieron en mucho, sino en exclusivo, de esa línea maestra de actuación. Hoy, Rusia puede jactarse de que su economía está independizada de las ataduras de la moneda imperial: el dólar, y cuyo efecto positivo no ha sido otro, sino su robustecimiento y crecimiento en beneficio del pueblo ruso. Dos años después, el Presidente Putin ante la continuidad de sanciones en tiempos de Trump expresa: "Quizás, habrá que corregir algo, quizás tendremos que hacer algo adicional, prestar más atención a algunas cosas, pero esto no nos llevará a un callejón sin salida". Contradictoriamente a lo expresado por el canciller gringo, Rex Tillerson, que ve en las sanciones una forma de mejorar las relaciones: Rusia-EEUU, el vicecanciller ruso Serguéi Riabkov estima que erosionan la amistad, las relaciones internacionales y el derecho internacional. Y no se equivoca Riabkov, pues si algo busca el gobierno de EEUU con sus sanciones a Rusia es impedir cualquier acercamiento de esa nación con gobiernos de países europeos, tal cual lo denunció Ángela Merkel, la canciller alemana al manifestar su preocupación ante las nuevas sanciones anunciadas por el Senado estadounidense porque afectan y dañan a empresas de ese país que desarrollan, en conjunto con empresas rusas, proyectos energéticos conjuntos como el del gasoducto del Báltico que reúne las empresas alemanas Unipet y Wintershall, la holandesa Shell, la austríaca OMV con la rusa Gazprom, hecho que evidencia, que detrás de las sanciones unilaterales estadounidenses existe un interés económico de evitar la relación energética de Europa con Rusia. En fin, mantener la dominación de EEUU sobre Europa, su dependencia económica y política.

Las sanciones en general, las económicas en particular, son un instrumento de poder, definido como la capacidad que posee un actor para lograr que otros se comporten conforme a los designios del primero. En una entrevista realizada a Madeleine Albright (MA), en 1996, para entonces Secretaria de Estado del segundo gobierno de Bill Clinton, ante la pregunta de su entrevistador: ¿Qué piensa usted acerca del hecho de que 500 mil niños iraquíes han muerto como resultado de las sanciones?, la respuesta no pudo ser más brutal: MA: "Ciertamente, es una decisión difícil, pero creemos que el precio vale la pena…" (Programa 60 minutos, 12 de mayo 1996). El precio no era otro, como se demostró después de la invasión militar, sino el control de los campos petroleros de Irak. Los efectos de las sanciones económicas, como se ha demostrado, tienen efectos directos sobre los Derechos Humanos de la población objeto de tales medidas. En el caso específico antes nombrado del Irak pre invasión, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), como consecuencia de las sanciones económicas aplicadas a Irak, pudieron constatar que la nutrición de los niños y niñas iraquíes sufrió un dramático retroceso en comparación a la situación previa a las sanciones. Asimismo, producto de dichas sanciones, el analfabetismo creció en un 40 por ciento y quienes asistían a clases, las abandonaron antes de su culminación. Aunado a lo cual, también pudieron constatar el crecimiento inusitado de la tasa de mortalidad infantil, la falta del servicio de agua potable y médicos básicos, entre otros con repercusión directa en derechos humanos fundamentales. En el caso de la hermana República de Cuba, el Comité Consultativo del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, también conocido como "Advisory Board", concluyó que: "el embargo, ha provocado malnutrición, sobre todo entre niños y mujeres, y un aprovisionamiento deficiente en agua potable así como carencias en la atención médica". Además, el embargo o bloqueo económico de EEUU contra Cuba, "ha limitado el acceso del Estado a productos químicos y piezas de repuesto necesarios para garantizar la distribución de agua potable", lo cual provoca inevitablemente el aumento de la tasa de enfermedades y decesos. De hecho, las sanciones económicas multilaterales y unilaterales, se constituyen en abiertas declaraciones de guerra, no pacíficas y no correspondientes con los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, principalmente su Preámbulo y los Artículos 1 y 2. Al final, quien dice actuar en procura de resguardar la democracia y los derechos humanos se constituye, producto de sus sanciones unilaterales, en un criminal de guerra, y como tal debe ser juzgado por la Humanidad.

Venezuela, como país emporio de importante recursos energéticos y mineros de todo tipo, es objeto de sanciones económicas unilaterales del gobierno de EEUU, que procuran subvertir la Democracia venezolana, regida por la Constitución Bolivariana que se dio el pueblo venezolano a partir de 1999, mediante referendo aprobatorio, sin precedentes en su historia republicana. Dichas sanciones, son el producto de una intensa campaña de lobby ejecutada por Julio Borges, Luis Florido, Lilian Tintori y Henry Ramos Allup, quienes después de tanto viajar a la sede imperial, Donald Trump les concedió su gracia para proceder primeramente contra funcionarios públicos venezolanos, incluido el propio Presidente Nicolás Maduro y finalmente, contra nuestra principal empresa: PDVSA. El camarada Presidente Maduro, ha orientado la resistencia al embargo imperialista en una primera instancia a desatar los nudos que atan la economía venezolana al dólar estadounidense, por ende, a su dependencia con el imperialismo. En una primera fase, ha ordenado que nuestro principal producto de exportación: el petróleo, se realice en monedas distintas al dólar. Hasta aquí, la coincidencia es total con la ruta liberadora seguida por V. Putin. No fue fácil, imaginamos, tomar tamaña decisión. El rentismo y la adoración por el dólar estadounidense, se constituyó casi que en una cultura para un sector importante de la sociedad venezolana. Tanto, que recientemente en un evento del Consejo Nacional de Economía que contó con la presencia del Vicepresidente de la República, Tareck El Aissami y el candidato revolucionario a la gobernación de Carabobo, Rafael Lacava, el vicepresidente tuvo que desviar la atención de su intervención para aclarar a un representante de Fedeindustria, sobre las razones del porqué los dólares adquiridos en una subasta Dicom no les habían llegado: "después de haber sido adjudicada, de haber sido entregado las divisas al Deutsche Bank, a su agencia en EEUU, luego de haber llegado las divisas allá, fueron rechazadas ¿de quién es la culpa?, de nosotros que hacemos un gran esfuerzo como gobierno para buscar las divisas, adjudicarlas, entregarlas o de los que van para allá y dicen: no acepten ningún tipo de operaciones económicas, ni de papeles, ni de títulos de valor, ni de divisas convertibles, ahí está la respuesta". Nada fortuito tampoco, escuchar opiniones de camaradas economistas de la Revolución, plantear la unificación cambiaria como una panacea, siguen anclados en la economía del dólar. Mentes dolarizadas, para las cuales el mundo de Breton Woods sigue como si nada, inmutable. Por eso, la gran batalla del camarada Presidente Maduro pasa por enfrentar filas propias, derrotar la mentalidad dolarizada y rentista, que tiene raíces profundas en filas revolucionarias.

El desarrollo energético nuclear iraní, trajo como consecuencia las sanciones imperialistas unilaterales de EEUU, convalidadas por sus colonias europeas. 2012 y los años subsiguientes, implicaron para el pueblo iraní restricciones sustanciales en su calidad de vida, producto del bloqueo económico multilateral encauzado con el único fin de propiciar la paralización de su Programa Nuclear. En medio de tales penurias, el liderazgo persa -en vocería del líder Supremo de la Revolución Iraní, el ayatolá Seyed Ali Jameini- abogó por la aplicación de las políticas generales que denominaron como la Economía de Resistencia. El Líder Supremo iraní, en un discurso con motivo del recibimiento del año nuevo persa, la definía en términos bien precisos: "La Economía de Resistencia es un término general acompañado por la producción y el empleo. Todos deben concentrarse en estos sectores. Yo y la gente exigimos que los queridos funcionarios se centren en estos dos sectores, realicen tareas organizadas e informen sobre los resultados". Producción y empleo, las clave fundamentales de la nueva economía iraní. En otro discurso, pero de 2016, el Líder Supremo concretaba la Economía de Resistencia en los siguientes puntos: "1. La producción doméstica se debe considerar "santa"; 2. No deben ser importados los productos que tenemos dentro de Irán; 3. La venta y el consumo de los productos extranjeros deben ser considerados contrarios a los valores nacionales, pues no deben ser importados, a menos que no exista un producto nacional similar; 4. Cada persona que realiza un trabajo en la sociedad, incluidos los funcionarios, ministros, profesores universitarios, estudiantes y otros, son trabajadores en el sentido general de la palabra. El trabajo tanto construye el hombre, como la sociedad; 5. Hay que desarrollar el trabajo, aumentar la calidad de los trabajos; 6. La promoción de productos hechos por mano de obra iraní, un entorno laboral saludable, y el aumento de la participación de los salarios en los costos de producción, son algunos factores influyentes en el fomentos de la calidad del trabajo de los obreros…"

Con el levantamiento de las sanciones económicas, Jameini instruyó al Presidente Hasan Rohani, para boicotear y prohibir la importación de 227 productos estadounidenses incluidos chicles, cigarros, electrodomésticos, equipos de defensa, tanques y vehículos blindados entre otros. "Confiar en los recursos nacionales y los talentos naturales y humanos de Irán, sobre todo la energía apasionada de los jóvenes, es considerado un recurso estratégico en la economía de resistencia", señalaba en un Acuerdo la Asamblea Consultiva Islámica de Irán o Parlamento iraní. Busca, el Plan de Economía de Resistencia, no solo neutralizar las sanciones, como en efecto lo hizo, sino propiciar el surgimiento de una nueva economía basada en el conocimiento que, a su vez, recurra a las capacidades nacionales e independizar la economía de los ingresos petroleros, quienes se constituyen en el principal instrumento de occidente para presionar a Irán. Los resultados están a la vista, Irán emerge post sanciones como una potencia regional en Medio Oriente. Se ha unido a EEUU, Reino Unido, Israel, Rusia y China como sexto miembro del club de las superpotencias cibernéticas. Pronto, podría convertirse en una nueva potencia espacial junto a EEUU, Rusia y China pues desde 2009, Irán ha enviado –exitosamente- criaturas vivas al espacio. Ha lanzado satélites de comunicaciones y establecido bases de monitoreo espacial. Con un extraordinario desarrollo militar y misilístico, pese a las sanciones, Irán ha logrado autosuficiencia en la producción de equipos y sistemas militares esenciales para garantizarse su defensa ante ataques imperialistas. Supremas capacidades militares, que pudimos apreciar el pasado 18 de junio, cuando la Guardia Revolucionaria Iraní lanzó, desde territorio iraní, misiles de medio alcance contra posiciones de la milicia terrorista estadounidense del Estado Islámico en Deir al Zour, Siria, destruyendo parte de su arsenal y dando de baja un importante número de integrantes de esa banda terrorista.

Venezuela debe nutrirse de ambas experiencias, tanto de Rusia como de Irán, para sortear y vapulear la osadía imperialista de agredirnos en el campo económico, tal cual hicieron con la hermana República de Cuba. Por ello, debemos valorar positivamente el gesto del Jefe de la Diplomacia iraní, el Canciller Mohamad Yavad Zarif, quien en agosto pasado le manifestó al camarada Ricardo Menéndez, Ministro de Planificación del Gobierno Revolucionario, que Irán siempre ha apoyado las demandas del pueblo y Gobierno venezolano, que como miembro del Movimiento de Países No Alineados está dispuesto a "Ayudar a Venezuela a contrarrestar las sanciones estadounidenses". Bienvenido sea, tal gesto de apoyo, sobre todo si proviene de un pueblo hermano y luchador como lo es, el pueblo Iraní. ¡¡Juntos Venceremos!!

Caracas, 29-09-2017

 

 



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Henry Escalante


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