Revolución y evolución de nuestra independencia 206 años

Los hechos revolucionarios como preámbulo a nuestro proceso independentista, comienzan con la Rebelión de José Leonardo Chirino, donde negros y zambos se alzaron contra la esclavitud y por la igualdad de clases en las serranías de Coro en 1795; quedando encendida la llama para que dos años después surgiera el alzamiento conspirativo y revolucionario de Manuel Gual, capitán retirado de la milicia de Caracas y José María España, militar de carrera que ejercía el cargo de Teniente de la justicia mayor del pueblo de Macuto, estos insignes luchadores se lanzaron contra quienes pusieron las amarras para la dominación y sometimiento de los indígenas, negros, blancos, pardos y mantuanos; no somos una raza pura sino una mezcla étnica, lo manifestó Bolívar cuando se hablaba del día de la raza.

La historia inserta en sus registros de: cómo fueron eliminados con suma crueldad, zaña inhumana, ( como cortar cabezas), a los protagonistas de rebeliones, que caían en las garras de los inquisidores representantes de la Corona de los reyes de España, para por todos los medios tratar de evitar todo movimiento liberador, que ya asomaba en nuestra América, y en especial en esta geografía de hombres y mujeres dispuestos a luchar por el surgimiento de una República libre de toda atadura colonial, hubo suficientes liderazgos, como gente del pueblo, que asumieron la dirección revolucionaria, Miranda, Bolívar y demás héroes que con formaron el movimiento inicial para concretar toda la estructura que dio como resultado la Declaración de la Independencia.

En agosto de 1806, Francisco de Miranda incursiona por Coro y entra a Venezuela hizando por primera vez el Tricolor Patrio o Bandera Nacional, de esta manera las llamas libertarias iban tomando fuerza, en 1808 conspiran los Mantuanos en Caracas, llega el 19 de abril de 1810, y se instala la Junta Suprema, que sienta las bases para la Independencia, por cuanto lo que había sido la Capitanía General, ya daba paso a la gran Provincia de Caracas, Barinas, Cumaná, Barcelona, Mérida, Margarita que se unieron para dar cohesión a lo que sería la declaración y firma absoluta de la Independencia, ya la Junta Patriótica hacía su trabajo para organizar la decisión final; Maracaibo, Coro y Guayana, se abstuvieron en las decisiones por cuanto sus autoridades permanecían leales al reinado español.

En ese sentido las provincias que decidieron ser autónomas organizan sus representantes para iniciar y concretar las consultas populares que luego darían cuerpo para la convocatoria del Supremo Congreso Constituyente, que en definitiva eran las bases para el nacimiento de la República de Venezuela, con el visto bueno y decisivo de los Estados Soberanos, quienes en definitiva suscriben el Acta de la Independencia del 5 de Julio de 1811; los liderazgos políticos conformados por Francisco de Miranda, Simón Bolívar, que presidían la Junta Patriótica, otros patriotas como Francisco Salias, Juan Germán Roscio, Miguel José Sanz y otra pléyade de hombres valiosos, que se sumaron a la causa, que pasó a liderar Simón Bolívar, heredero de una educación altruista y cargada de amor por una República libre y soberana, pues recibió de su Gran Maestro Simón Rodriguez la orientación plena para la gran obra emancipadora.

Estos se dieron a la tarea de estblecer actos públicos para dar a conocer los objetivos del movimiento independentista, ahí surgió el histórico discurso de Simón Bolívar ante la Sociedad Patriótica, expresando en su exaltadoras palabras: ‘’Trescientos años de Calma no Bastan’’. Así sentó las bases para que todos los líderes pro-independencia se entusiasmaran y llamaran con entusiasmo a la solemne declaración del ‘’Acta de la Independencia’’ y la construcción de la Primera República.

Revolución y Evolución, dos palabras que, en el contexto amplio de nuestro idioma parecieran, semánticamente estar diametralmente opuestas la una de la otra, pero consultando nuestro diccionario Castellano, encontramos que por lo menos en cuanto a ‘’Revolución’’ es: cambio, transformación, progreso, desarrollo, innovación, modificación, etcétera, y ‘’Evolución’’ es: transformación, desarrollo, cambio, variación, crecimiento, prosperidad etcétera. Sin duda que guardan mucha relación en estos términos de igual significado o similitud.

Consultamos la obra del Filósofo francés, Eliseo Reclus: ‘’EVOLUCIÓN Y REVOLUCIÓN’’, define la evolución como un sinónimo gradual, contínuo en los conceptos y los hábitos, es definido como la antítesis de la palabra ‘’Revolución’’, esta según, implica cambios más o menos bruscos, violentos en los hechos, mientras que la evolución parece acercarse más a procesos educativos, a investigaciones para estudiar el organismo humano y sus procesos en el cerebro y el corazón, lo cierto es que entre estas dos palabras, son utilizadas para contrastar entre la paz y la guerra, de calma y de acción violenta, pueden haber revoluciones por efectos de cambios en el medio ambiente, estas pueden ser pacíficas por el proceso lento en que se desarrollan, mientras que también pueden haber evoluciones muy rudas envueltas en guerras y persecuciones.

Lo cierto es que en el mundo moderno se ha dado a Evolución y Revolución significados de verdadero contraste, revolución se califica a los movimientos políticos y hasta religiosos que suelen perpetrarse bruscamente, tal cual como en principio es lo que la palabra implica, revolución se reflejaba con sangre, tanto, que Reclus se refirió al parto como un hecho violento, expresó: Después de haber permanecido durante nueve meses en la tenebrosa mansión del vientre de la madre, solo sale de allí por la violencia, rompiendo la envoltura que lo apresaba, y produciendo a veces la muerte de su madre. Estas son las revoluciones, consecuencias de las evoluciones precedentes. Seguidamente agrega una frase de Leibniz: Es indudable que la naturaleza no hace saltos, pero cada una de sus evoluciones determina un cambio de energías hacia un nuevo punto.

Pero olvidemos las evoluciones y revoluciones por las acciones bruscas o lentas de la naturaleza, y vayamos al grano, es decir sobre los hechos y acontecimientos sociales, históricos y sociológicos por las acciones positivas o no de los seres humanos, quienes desde los mismos momentos del mundo antiguo y sus diversas edades o eras de procesos políticos, neconómicos, sociales, educativos, culturales, etnológicos, religiosos, de progreso y desarrollos de diversa índole se ha desenvuelto entre lo que si podríamos calificar como revoluciones: sediciosas, insurrecciones, conspiraciones, sublevaciones, agitaciones, cambios bruscos o transformaciones, guerras y tratados de aparente paz, todo dentro de las disputas ideológicas, políticas, económicas, religiosas, por la supremacía del poder de monarquias, reinados coloniales, imperios y otros sistemas impostores de gobiernos en busca del poder hegemónico para someter a las mayorías, siempre dentro de todos estos poderes o revoluciones, han surgido hombres o mujeres protagonistas de papeles de lisonjeros, mediocres, aventajados espías y traidores.

La Revolución de nuestra Independencia no escapó a los fuertes avatares de los vaivenes y conductas humanas con sus variables de posiciones al mejor postor, así nuestro Libertador, Simón Bolívar, hombre de múltiples batallas, de recorridos kilométricos por montañas, llanos, oceános, ríos, lagos, de manera que fue el estadista que más mundo recorrió, hasta batir record como el batallador que reccorrió más kilómetros que otros que anduvieron en busca de aventuras, mientras Bolívar lo hizo para dar la Independencia a su patria y otras cinco repúblicas leberadas con su caballo y espada, además de navegar grandes trechos para profundizar más sus conocimientos y sentar las bases de la estructura de una República, democrática, autóctona, sin copia ni calcos, tal como fue el camino señalado por su Maestro Don Simón Rodríguez, en ese sentido 206 años después la ‘’Doctrina devenida del Pensamiento Bolivariano’’ tiene plena vigencia y aún se vislumbra como novedosa, con cinco poderes, y un pensamiento social, del que estudiaron Marx y Engels, en los comienzos de sus creaciones de la doctrina marxista.

Bolívar fue un ciudadano polifacético, estudioso de los sistemas políticos de la época, de la Revolución Francesa, del sistema democrático creado por los filósofos griegos, se estudió a la Europa colonial y sus movimientos de constantes guerras expansionistas, los destacados pensadores de la Revolución Francesa, Juan Jacobo Rousseau y su Contrato Social y otros tantos que figuran como grandes protagonistas de la Francia que aspiraba a extender su dominio en grandes latitudes del universo.

Pero como los tropiezos que experimentaron los grandes líderes europeos, norteamericanos o de otros continentes, Bolívar debió confrontar con fuerza y valor a los españoles de la Corona, que se resistían a entregar lo ‘’conquistado’’, pues habían encontrado en nuestra América todas las riquezas indispensables para fortalecer a España y otros países aliados de Europa, así los españoles lograron encontrar dentro de la América, que con los liderazgos guerreros como Bolívar y otros héroes desatarían las cadenas del rigor esclavizador y usurpador de las tierras y sus riquezas mineras y agropecuarias para el beneficio que impusieron durante más de 300 años los llamados conquistadores de un nuevo mundo, cuando la realidad determinó que en vez de Conquista fue una invasión para apropiarse de los bienes de la América y además esclavizar y someter a los castigos más crueles a sus habitantes originarios.

Después de lo numerosos sacrificios al triunfar en mil batallas y lograr la libertad de cinco repúblicas, al expulsar con sus luchas, su dirección, su espada, su pensamiento, sus estrategias, tácticas, su inteligencia y vislumbrar un rotundo éxito en la consolidación de su obra genial, no faltaron los traidores, de aquí y de allá, no vivió Bolívar lo suficiente para haber dado lugar a derrotar a quienes muchas veces estuvieron a su lado y se prestaron para contraponer sus grandes proyectos ya ejecutados para consolidar a plenitud su gesta emancipadora, venida de menos por lo que la historia da cuenta de los traidores, que permanecieron dentro de la causa libertadora y luego se aliaron con las fuerzas oscuras, que ante la pronta ida al infinito del bastión fundamental de la Revolución de la gesta libertaria, tomaron partida y lograron frenar los planes y proyectos en ejecución por Simón Bolívar, uno de los genios más preclaros del siglo XIX.

Desde la creación de la gran República sueño llevado a la praxis por Bolívar después del Congreso de Angostura, fundando la Gran Colombia, como proyección que frenaría las apetencias del Coloso del Norte y la persistencia Europea de recuperar su Colonia, no faltaron los conspiradores, los detractores que al servicio de la causa realista española, fueron tomando fuerza para torpedear la gran obra bolivariana, así desde el mismo cimiento donde nació la República, pues los que dentro de las luchas estuvieron a su lado, resolvieron ponerse al lado de quienes Bolívar con su voluntad suprema había echado del suelo patrio, estos farsantes y mediocres se aprovecharon de las debilidades que la naturaleza prematuramente acechó en contra de su fortaleza de combatiente por los mil caminos, así crecieron en las sombras del cinismo quienes demoraron el gran proyecto bolivariano.

Hoy a 206 años de la Declaración de la Independencia de Venezuela, todas esas barreras que en el tiempo se han extendido por parte de los enemigos de la Independencia y soberanía de la Patria, aún persisten los miles de obstáculos para desatar las cadenas que siguen siendo impedimento para alcanzar la plenitud de lo que debe ser un país libre, soberano para qalcanzar el progreso y la suprema felicidad posible de sus pueblos, siguen la Europa y el Imperio del Coloso del Norte, incidiendo en contra de lo que pudiera haberse alcanzado en estos 206 años, los intentos se han hecho, pero las perturbaciones de los poderes económicos, políticos, religiosos de aquí y allá, han seguido siendo óbice para conducirnos libremente.

Hoy a un año más de nuestra Independencia, los herederos de las rémoras colonialistas que hacen vida en nuestro suelo y más allá dirigidas por poderes foráneos logran imponer viejas entelequias y directrices, aprovechándose de las debilidades, muchas veces puestas en bandeja de plata por los malos hijos de la Patria, y quienes ambiciosamente han usufructuado las riquezas del subsuelo, en mengua de nuestro desarrollo e independencia, la historia y sus hechos sociales, cuando los hurgamos en profundidad, percibimos el por qué de nuestro atraso o estancamiento, a pesar de los privilegios naturales como territorio, que no debiera pasar por los graves problemas que azotan a la mayoría del pueblo.

En manos de nuestros héroes independentistas se perdieron las tres primeras repúblicas, la primera nacida al calor de la declaración del Acta de la Independencia, fue efímera, la segunda aún en la resistencia española contra los logros emancipadores, que también fue fugaz, y la tercera que se forja ya vencidos los principales obstáculos contra el yugo español, todo parecía consumado, comienza con el Congreso de Angostura en febrero de 1815 y que cierra con Carabobo junio 1821, y la liberación de Venezuela para abrir paso a la Gran Colombia, una vez ganadas las batallas de Bomboná, Pichincha y Ayacucho, los máximos esfuerzos de nuestro Libertador por hacer la Patria Grande, que lamentablemente también fue destruida por las fuerzas herederas del poder español y la mano que ya ungía en el imperio norteamericano, que logró minimizar a España para apoderarse con suprema influencia sobre los gobiernos surgidos al calor de la Independencia de nuestra América, todo se derrumbó, triunfaron los canallas como lo mencionara Bolívar en unas de las miles de cartas que produjo con mayor intensidad desde 1824 hasta sus últimos días diciembre de 1830.

Cartas documentos que dirigía a quienes le habían acompañado en su gesta emancipadora, Urdaneta, O’Leary, Lara, Montilla, Mariño, Ibarra, Briceño Méndez, Cristóbal Mendoza y a otros tantos a quienes advertía sobre las amenzas de los enemigos, y daba las instrucciones para evitar que la obra construida bajo su dirección fracasara, pero no vivió lo suficiente para haber controlado a los sediciosos de siempre y adversarios de la liberación de nuestro continenente, todo sucumbió la terecra República y cuando surge la cuarta, ya su pensamiento había sido archivado en los archivos de los sótanos de la historia. La Cuarta nace amarrada bajo las cadenas de conservadores y liberales, corrientes surgidas con mayor fuerza en Colombia después de la Revolución Francesa.

En la Cuarta hubo caudillos civiles y militares como letrados que fugazmente pasaron por la dirección de los destinos de la República, unos nacionalistas, visionarios y otros opacos y entreguistas a los intereses foráneos, así que la Independencia Política, nunca se desató de la dependencia económica, la que aun pesa sobre los destinos de nuestra América, la América soñada por nuestros libertadores y en especial Bolívar para desatarla de todo colonialismo imperial, así permanecemos subyugados al subdesarrollo que desde las rémoras coloniales todavía arrastramos.

Surge la Quinta República, bajo la dirección de un líder surgido de las gloriosas filas del ejército libertador, que negarse no se puede, logró reivindicar el pensamiento de Bolívar, su doctrina republicana, plasmada en una Carta Magna, que fue avalada por primera vez en la historia por la mayoría del pueblo, todo parecía marchar viento en popa, pero las fuerzas foráneas aliadas con las que aun heredan la cultura colonial, insurgieron para perturbar nuevamente lo que parecía se consolidaría en un tiempo relativamente corto, todo por la euforia y respaldo del pueblo. Nuevamente surgen la traición, el líder que logra reorientar la patria hacia el sueño de Bolívar, Hugo Chávez, triunfa y comienza con buen pie, pero a muchos a quienes confió misiones claves para salir airosos en la justificada y bien calificada ‘’REVOLUCIÓN BOLIVARIANA’’, surgida y avalada con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, una nueva oportunidad histórica para la siembra del petróleo, se esfuma por la avaricia, los vicios arraigados en una Administración Pública, aún no saneada, pues la corrupción, la burocracia, que fue acompañada con la violencia política que son los graves problemas no superados y que están amenazando con derrumbar la Quinta República, otra vez los traidores nacionales en alianza con los enemigos foráneos amenazan la Patria.

La grave situación económica y política, es una amenaza latente que azota la paz y la felicidad del pueblo que sufre los rigores de las inconsecuencias de los liderazgos políticos, que velan más por sus intereses y los foráneos que por los de la Patria, en otros artículos desde hace años, venimos observando lo que calificamos de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, así como un plan económico a desarrollar, que se toman en cuenta las tantas variables que pueden echar por la borda todo éxito, pues pensamos que el tiempo se está agotando, la crisis galopa, los jóves emigran, los alimentos están por las nubes, nuestro signo monetario se desvaloriza cada día más, y los liderazgos políticos no dan muestras de entrar a trabajar por la real ciencia política, entonces vislumbramos un futuro enigmático, otra vez se nos va la luna de nuestras manos, y tal vez, si la dejamos ir, no vuelva más nunca, porque los pueblos se desencantas de sus liderazgos que se venden positivos y su accionar se muestra negativo, viene el escepticismo y la gobernabilidad, la democracia como sistema considerado el mejor, se frustra por las ambiciones desbocadas de quienes han tenido y tienen en sus manos consolidar una República.

 



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Teodoro Guerrero Salas


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