Transitando de la resistencia a la esperanza

Mucho se ha dicho y escrito sobre la conveniencia o no del aumento salarial decretado por nuestro presidente obrero Nicolás Maduro y sus efectos inflacionarios, en momentos en que se desarrolla la más brutal agresión a la economía del país por parte de quienes pretenden acabar con la espiritualidad, con los símbolos del chavismo, con el amor y el nexo afectivo del pueblo venezolano con su líder sempiterno Hugo Chávez.

Luego de revisar notas sobre el tema de los compañeros Luis Salas, José Feliz Sánchez y opiniones de lo más variopinto del pensamiento económico y de economistas del stablishment, paso de inmediato a exponer 10 razones o argumentos por los cuales defiendo la medida que pretende proteger el poder adquisitivo de la familia trabajadora de la patria:

  1. Esta decisión del compañero presidente forma parte de una política integral del estado en defensa del salario de los trabajadores y trabajadoras, y es además una obligación constitucional por la defensa de los derechos socioeconómicos garantizados en la C.N.R.B.V.
  2. Este incremento salarial beneficia a unos 11 millones de trabajadores y trabajadoras de todo el país del sector público y privado.
  3. Se trata de romper la manipulación mediática y la mentira de que aquello que es beneficioso para el trabajador (un aumento salarial o una política de precios justos) parezca malo o dañino, mientras que aquello que degrada la sociedad en sus valores y en la ética, incluso un delito (la especulación, el bachaqueo, el robo de comerciantes) parezca bueno y natural.
  4. Está demostrado que cuando se incrementa en un 50 % el costo de la mano de obra por vía de aumento salarial, los formadores de precios "comerciantes e importadores" cuando trasladan ese mismo porcentaje a las ganancias por encima de lo que permite la legislación venezolana (hasta un 30%), no solamente cubren la "pérdida" que les representa el aumento salarial sino que además obtienen 4 veces más ganancias. Pero lo que realmente ocurre hoy en día en Venezuela es que la gran mayoría de comerciantes no aspiran ganar 30% como dice la ley ni 50%, sino 500% o 1000% y es este descomunal margen de ganancia lo que infla de manera grosera el precio final que paga el consumidor ya que la mano de obra es un componente realmente bajo en la estructura de costos (Construcción 22%, Transporte y Distribución 28%, Industria y Agroindustria 15%).
  5. Cuando Fedecámaras instruye para que todos se sumen a esta práctica ilegal de inflar groseramente los precios del producto terminan conspirando contra ellos mismos, afectan el salario y ayudan a deprimirlo y están deprimiendo la fuente sobre la cual se sostiene su actividad, en la medida en que sus bienes y servicios solo se pueden vender si hay salarios que puedan comprarlos.
  6. La existencia de sueldos bajos y depauperados induce a la mayoría a comprar lo estrictamente necesario, es decir reduce la capacidad de compra.
  7. Desde el punto de vista contable, los aumentos de sueldos generan en lo inmediato incremento de costos, pero no de precios.
  8. Así las cosas, en algunas personas medianamente formadas puede calar la idea de que el aumento salarial o poseer un relativo poder adquisitivo es malo porque genera inflación y que el hecho de que los trabajadores se organicen para defenderlo y mejorarlo se puede revertir contra ellos mismos dando origen a la inflación que los castigará por su falta de criterio e ignorancia de las sacrosantas "leyes del mercado". En síntesis salarios de hambre y miseria es el precio que más de 11 millones de trabajadores de la patria deben pagar para que los mercados no se "desequilibren".
  9. En una revolución, si es verdadera, nos resteamos con el débil jurídico y económico, los trabajadores. No debemos olvidar que en los países de corte neoliberal se le bajan los salarios a los trabajadores cuando aumenta la inflación, empobreciendo a la masa trabajadora.
  10. Finalmente ésta es una acción tomada por el gobierno dentro de la responsabilidad que tiene de tutelar la economía, entre otras como hacer respetar la constitución y las leyes, ejercer el poder del estado con mano dura para contener el alza especulativa, estabilizar el sistema de precios, regular e impulsar nuevas formas de propiedad sobre la distribución y comercialización con participación del poder popular.

Las razones esbozadas anteriormente son los elementos que ratifican el lanzamiento por parte del Presidente de la República Nicolás Maduro de las tres líneas estratégicas para vencer la inflación criminal que nos aqueja: En primer lugar desmontar los sistemas y subsistemas de la guerra económica estén donde estén a nivel nacional, regional y local. En segundo lugar superar los mecanismos de funcionamiento económico del antiguo rentismo petrolero generador de dependencias en nuestra economía y la tercera, montar con la agenda económica bolivariana los nuevos sistemas de los motores y fuerzas productivas, distributivas, comercializadoras y fijadoras de precios, creando así condiciones para transitar de la resistencia a la esperanza.

Julio Chávez



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Julio Chávez

Diputado de la Asamblea Nacional e integrante d la comision permanente d energia y petroleo

 @JChavezcarora

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