¡OJO PELAO, Comandante!

Las pérdidas ocasionadas en la industria petrolera, aún no han sido cuantificadas en su real dimensión. Solo en la compra de combustible al exterior nos acercamos al millardo de dólares; sin contar con el daño perpetrado a las instalaciones de PDVSA, solo por el capricho de quienes se ungieron como amos del sector más importante del país. Esto motiva muchas reflexiones y sacude la dignidad de un pueblo que ha sido sometido a una serie de humillaciones y que no está dispuesto a seguir soportando una vejación más. El soberano salió a las calles en defensa de esa industria que era desconocida para la gran mayoría de venezolanos, obedeciendo al llamado del Comandante Chávez. Se atrincheró a las puertas de los llenaderos, las refinerías y las instalaciones administrativas en La Campiña, en posición de franco combate. Apoyó a quienes decidieron quedarse y asumir su responsabilidad histórica y respaldó a aquellos que dieron un paso al frente y ofrecieron sustituir a los traidores. La victoria popular no tardaría en hacerse efectiva. La moral, la fe, la esperanza y el amor por este país, serían los ingredientes básicos para lograr derrotar a quienes quisieron asesinar la economía. Ciertamente, hemos estado pagando las consecuencias de ese abortado golpe económico. Largas colas en las estaciones de gasolina, el desabastecimiento de productos de primera necesidad y un ataque incesante mediático, confirman que esto estaba muy bien planificado y que solo podía ser derrotado por la madurez de un pueblo casado con su proceso y, sobre todo, muy paciente con el enemigo. Pero, la paciencia tiene límites. La paciencia tiene más de cuatro décadas y exige soluciones. La impunidad no puede, ni debe, seguir campeando a su libre albedrío. Esto lo debe entender el Comandante más que nadie.

¿Qué está pasando en Anaco, en el complejo de Jose o en La Campiña? Tenemos la percepción de una victoria aplastante sobre el fascismo. Pero, aún quedan reductos que están a la sombra de quienes dirigen PDVSA. Suponemos que existe una lista y están identificados los golpistas; aquellos que se burlaron del estado y utilizaron su poder para atropellar a quienes tuvieron un comportamiento ejemplar y patriótico en defensa de los intereses de la nación. ¿Cómo puede ser nombrado un golpista en cargos de importancia dentro de la industria o ser reinsertados en sus antiguos puestos después de haber conspirado, y encima darse el lujo de botar a quienes se partieron el lomo para recuperar nuestra industria petrolera? ¿Qué carajo está pasando y quien permite esta vaina? No creo y me parece una broma de mal gusto si así fuera, que estos nombramientos o reinserciones se estén ejecutando a la ligera o que exista un desconocimiento irresponsable por parte de aquellos que dirigen PDVSA. El perdón, si es que esto motiva a quienes lo hacen, es absolutamente criminal. La nación se ha visto perjudicada en extremo. El pueblo deberá armarse de más paciencia para soportar los ajustes fiscales que afectarán las políticas sociales y esto, para contribuir a recuperar lo que unos irresponsables desbarataron intencionalmente. Entonces ¿Quién, o quienes, son los responsables de estos perdones a sujetos que deberían estar presos y en proceso de juicio? ¿Quién, o quienes, pretenden hacer efectiva la impunidad que destrozó a este país por más de cuatro décadas?

El pueblo está alerta, organizado y no va a permitir que esto suceda. El pueblo sabe quienes destruyeron las instalaciones petroleras. El pueblo sabe quienes sabotearon nuestra economía, mientras se echaban en una playa de Aruba a broncear su plan golpista y a reírse de quienes padecíamos las colas, esperando una reacción que enfrentaría a los venezolanos. El pueblo sabe quienes son aquellos que apostaron por la desestabilización, rogando a un Dios que no conozco, por una intervención de las tropas norteamericanas. Pero, el pueblo dejó de ser pendejo. El pueblo se ha organizado y sabe que hay culpables que deben pagar. Esta idea es fija, sin desviaciones y no admite perdones. Y es que no puede admitirlos, cuando tenemos la certeza de lo que hubieran hecho con nosotros si la conspiración hubiese obtenido la victoria.

¡Ojo pelao, Comandante! Póngale la lupa a PDVSA y ubique a aquellos que siguen conspirando bajo la sombra de la impunidad. ¡Ojo pelao, Comandante! Estamos alerta y no obedecemos a paranoias colectivas. Están allí, lloriqueando su "error" y esperando tomar posiciones dentro de nuestro corazón, para asestarle la puñalada que culmine su objetivo golpista. ¡Ojo pelao, Comandante! Escuche al soberano y sepa que no hemos estado equivocados.

msilvaga@yahoo.com


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Mario Silva Garcia

Comunicador social. Ex-miembro y caricaturista de Aporrea.org. Revolucionó el periodismo de opinión y denuncia contra la derecha con la publicación de su columna "La Hojilla" en Aporrea a partir de 2004, para luego llevarla a mayores audiencias y con nuevo empuje, a través de VTV con "La Hojilla en TV".

 mariosilvagarcia1959@gmail.com      @LaHojillaenTV

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