A propósito del referendo revocatorio

La firma de un socialista

Un socialista verdadero es un ser integral, quien tiene una visión holística del mundo todo, una concepción sin ingenuidad sobre la historia. Asume como tal un compromiso con la gente y toma al socialismo como un modo de vida, una meta, una utopía, un sueño que coronaremos con los humildes y los limpios de corazón. Un socialista no es cristiano ni un creyente más cualquiera sea su religión, no es un arrastrado por un dios verdugo, es un ser libre en la búsqueda permanente de su libertad; por lo tanto si se compromete con un dios será con su ley implacable de justicia y sabe que su reino se corona en este mundo real de humanos en la complejidad de la igualdad y en el trabajo de todos y para todos. Por ende, un socialista no es un revolucionario si no tiene el atributo, la condición de haber cambiado un aspecto nefasto del mundo donde vive; no de palabra sino en el hecho resaltante de levantarse de las cenizas de la historia y domarla con su trascendencia.

Es así que mediante esta definición propia de mis vivencias, un socialista no es un arrastrado lleno incongruencias, es un hombre austero, un ejemplo de vida pública, un hombre no de ahora, sino un ser preparado para una sociedad de avanzada llamada comunista, una sociedad de la conciencia, de ley, justicia, de trabajo y de las más entera participación humana en los asuntos de la administración pública.

En 1980 salí seleccionado para estudiar en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), era yo un joven de apenas 20 años lleno de profundas convicciones, seleccionado en un convenio de Cordiplan del gobierno de Luis Herrera Campins con aquel gobierno socialista. Creo haber sido uno de los primeros sanareños que junto a mi primo Carlos García Oliveros habíamos pisado esas tierras para estudiar una carrera universitaria. Afortunados sí, unos pobres diablos sin ningún recurso monetario se atrevieron a recoger entre el pueblo de Sanare (Estado Lara) el dinero suficiente para comprar los pasajes. Aquellas ilusiones y también aquellas ideas se fortalecieron aun sabiendo que aquel imperio se había tragado al mismo socialismo, al mismo bloque socialista. En mi caso pude vivir en la ciudad donde nació Vladimir Ilich Ulianov mejor conocido como Lenin, un socialista revolucionario; Leningrado, ayer y hoy de nuevo San Petersburgo. Allí en esta hermosa ciudad y en la Odas de Neruda viví casi 4 años, fui excelente también como lo he sido, sin falsa modestia, en la pequeña historia de mi vida. Pero la perfidia y el poder lograron sacarme y propinarle un duro golpe a las esperanzas de un estudiante universitario. Expulsado y puesto en el aeropuerto Cheremetebo de Moscú fui acusado de loco y terrorista. Sin embargo, mis ideas permanecieron incólumes mientras en conversaciones con los comunistas de Sanare predecía la caída del imperio soviético y por lo tanto del socialismo real.

Es ahora cuando llegan los amigos, los adversarios y los llamados socialistas del gobierno y también la "derecha de la derecha" a querer contarme cuentos donde se relatan historias. Es así que en el año 1998 decidí participar en la fundación del Movimiento Quinta República (MVR) mediante un llamado de la Democracia Participativa y Protagónica con miras a la formación de una Asamblea Nacional Constituyente para la elaboración de una nueva Constitución y por ende la Refundación del Estado. De esta manera le dábamos un giro a la esperanza aun teniendo desconfianza en los militares quienes habían perseguido a las guerrillas revolucionarias en épocas pasadas.

Ya nada será igual, a partir de entonces, los militares habían tomado el control político del MVR y pateado la mesa de la participación y el movimiento de Sanare se enrumbó por el despeñadero de la usurpación. En aquellos momentos del año 2000 un movimiento de ciudadanos llamado SOCISA presentó un candidato a la alcaldía fuera del partido rojo, y a toda su dirigencia se les llamó "traidores". El candidato del MVR perdió las elecciones por la manipulación de quien llegó a ser el más célebre Alcalde del Terrateniente alias "El Tornillo" en el municipio Jiménez cuya capital es Quíbor. Ya después, llegarían a Sanare los oportunistas, aquellos quienes nunca levantaron ni siquiera una bandera por este pueblo y quienes gobiernan ausentemente este municipio. Una vez que la "derecha derecha" había gobernado a sus anchas en la cuarta acudían a dirigirnos los de la "izquierda derecha" en un carnaval de ociosidades acumulando ya casi 12 años continuos.

No teniendo compromisos con nadie ni con la "derecha derecha" ni con la "izquierda derecha" tan mala como la primera en la usurpación de derechos, tan corruptas ambas concepciones en la "práctica gobiernera" y atendiendo al artículo 72 de Constitución Bolivariana de Venezuela donde me considero participante en todo el proceso y consolidación, más aun activista político y organizador en por lo menos 15 procesos electorales apoyando al Comandante Hugo Chávez y no habiéndolo seguido en tal decisión de dejar al ciudadano Nicolás Maduro como posible candidato esa noche nefasta del 08 de diciembre de 2012, cuando el compañero Chávez debió de dejar al pueblo escoger por la base a ese posible candidato. Este "craso error" lo está pagando el pueblo sencillo en esta etapa nefasta de un presidente sin liderazgo y de una institucionalidad que camina bajo la sombra de la impunidad. Artículo que permite a un Ciudadano que ejerce un cargo de elección popular contarse y someterse a lo que una vez el fundador y proponente de la Revolución Bolivariana, se sometió.

Si resultase revocado nuestro Presidente, tendríamos la oportunidad histórica de seguir nuestras luchas que nunca jamás pensamos que los militares la tomarían como suyas, creándole una gran maldad a la idea o doctrina socialista, posición nefasta casi irreversible por un largo tiempo con consecuencias impredecibles. Asumo mi responsabilidad en esta posición tomada, no importándome que si la "derecha derecha" en un posible gobierno me hostigara o reprimiera, sabría asumir la lucha de siempre por los ideales más nobles del verdadero socialismo, en cuya permanencia jamás nos arrepentiremos, que le da fundamento y honor a nuestra vida.

cesarfreytez@gmail.com



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