Por la unidad de todos los revolucionarios

Se requiera de un gran amor por Venezuela, por la gente, por nuestra familia, por nosotros mismos.

A MANERA DE REFLEXIÓN

Es importante decidir qué es lo que se quiere construir: ¿Un partido vertical?, ¿Una coordinación de grupos?, ¿Una coordinación de un movimiento de movimientos?, ¿Una red de redes?, ¿Un frente de organizaciones? …En principio se puede decir que cada una de estas opciones tiene ventajas y desventajas: Según el grado actual de desarrollo del movimiento popular venezolano y las tendencias que puedan vislumbrarse o según el proyecto societario que se proponga.

El debate sobre la organización política ha sido un punto crucial para todas las revoluciones, pero también para los partidos, grupos, asociaciones, que de una manera u otra han estado involucrados en los procesos de cambio. Probablemente se requiera de la urgencia de crear una fuerza social, no solamente política, que contribuya a impulsar las transformaciones societarias. Ahora nos toca a los revolucionarios solucionar este asunto tan lleno de dilemas, de angustias futuristas, de esperanzas inminentes y seguramente de viejas obsesiones a sabiendas de la obligación de crear una fuerza social que contribuya a impulsar las transformaciones societarias.

En relación con el debate sobre la organización política, J. Escalona, señaló: Generalmente en teorías marxistas sobre la organización política se ha sostenido que ella prefigura a la nueva sociedad. Generalmente también ello ha coincidido con una visión de la organización política como poseedora de la verdad, como vanguardia de todos los procesos, como constructora del futuro.

Escalona trata sobre un proceso esencialmente político como es la conformación del partido único, proyecto que considera diverso y unitario. Plantea la adopción de una visión de conjunto de los problemas políticos y humanos, privando su concepción del idealismo filosófico. Además, nos presenta un método acerca de cómo conocer mejor la situación del debate sobre la organización política, lo cual nos facilita el estudio de nuestra realidad objetiva y nuestra historia. Creemos que la idea fue iniciar el debate político sobre la posibilidad de un partido único, como propuso Lenin.

No tenemos evidencias de que esa discusión se haya producido en todo el país. Sólo tenemos las respuestas de las contradicciones internas que afloraron entre dirigentes de algunos partidos políticos del GPP y el PSUV. Lo cierto es que las causas de esta imposibilidad, tienen que ver con la dependencia cultural de la militancia de estos partidos políticos más cercanos a corrientes de pensamiento reformista de derecha, los cuales se hacen evidentes por sus carencias de una línea general, que no podrán resolver a corto plazo esa izquierda partidista tradicional, influida por las "reglas matemáticas" de la institucionalidad burguesa, esto es, reparto de cargos burocráticos en la administración pública y posiciones en los cargos de elección popular.

Sin embargo, no se desprende que el objetivo estratégico principal sea el establecimiento de una fuerza social, no solamente política, que contribuya a impulsar las transformaciones societarias. Esa meta, por supuesto, debe estar sumida en objetivos tácticos y estrategias claras, pero dichas tareas deben ser consecuencia de establecer cuál es el eje, el punto clave de la dominación burguesa imperialista en el período en que nos encontramos. La táctica de los revolucionarios debería estar dirigida a construir un Poder Popular democrático y alternativo. Por ello una tarea estratégica de gran importancia es el estímulo de corrientes avanzadas en el seno de esas clases y capas sociales, provocando al mismo tiempo, la unidad con ellas en el partido único.

La propuesta de Julio Escalona contiene el carácter de las tácticas de la revolución venezolana. De lo que se trata es de una reflexión sobre el proceso de cambio, en el cual, el PSUV es uno más entre otras organizaciones populares con sus propios liderazgos en los procesos de movilización, maduración de la conciencia y organización populares, los que irán creando y determinando los liderazgos políticos, que para ser tales, deben ser legítimos liderazgos sociales. Se necesita una discusión sobre la práctica pasada, presente y sobre todo la candente experiencia en el contexto de los rasgos específicos del proceso revolucionario Bolivariano, Venezolano y Latinoamericano.

Entendemos que el PSUV está hecho para la movilización electoral y eso lo ha hecho bien. Un partido así lo tenemos. Pero no es suficiente, por la tentación que se viene realizando de imponer liderazgos por encima del proceso mismo que les va dando origen, el que determina a las organizaciones políticas, el que les da vigencia y las legitima. Entonces, lo primero que hay que establecer con claridad, es que el PSUV no es una organización revolucionaria per se, que es una organización en transición, que es una organización para resolver urgencias que se le presentan a un proceso en un momento determinado; pero que no es definitiva, que está destinada a desaparecer paulatinamente, en la medida en que el proceso revolucionario avance surgirán otras organizaciones propias del pueblo con las características y la profundidad que ellas mismas se vayan dando en las luchas reales y no según las expectativas de determinados grupos y/o dirigentes.

DESEAMOS CONTRIBUIR AL FORTALECIMIENTO DE UNA CORRIENTE REVOLUCIONARIA

No debería ser por la competencia fraccional, ni tampoco, una invitación para la constitución de un club de militantes esclarecidos encargados de darle luz a los que no la pueden ver. Cada quien se organiza como le parece y participa donde lo cree apropiado según sus niveles de compromiso y de consciencia.

La humildad, entonces, es la clave para participar en el fortalecimiento de una corriente revolucionaria. Es eso o la convergencia de egos, que no generará fuerza revolucionaria alguna, sino la consolidación del sedimento reaccionario de la sociedad venezolana, de la fuerza de la tradición y la costumbre, base de la contrarrevolución. Esto se lo viene planteando y lo está haciendo mucha gente.

Lo importante ahora es la convergencia de esfuerzos. Con todos y entre todos. La calidad revolucionaria no se proclama. Se prueba en el día a día. No estamos descubriendo nada. Es un imperativo de los tiempos. Incluso, se puede derivar de los aspectos críticos y autocríticos. Es el proceso de interrelación, interdependencia, complementariedades que debe caracterizas el fluir, los encuentros y también los desencuentros de las corrientes revolucionaria.

Muy diferente a la tendencia a la petrificación a la que suele conducir la lucha fraccional. Somos parte del proceso Bolivariano y vamos a continuar trabajando por el crecimiento y la multiplicación de la fuerza del pueblo. Es decir, trabajar con el pueblo, dentro del pueblo, como uno más. Las ideas originales son importantes, pero hay que contrastarlas con los resultados de la experiencia. Una y otra vez. Implica también profundizar la batalla por las ideas, pero también por la profundización de la práctica dentro del movimiento popular.

Que crezcan innumerables organizaciones populares, porque innumerables son los problemas que requieren solución. Pero no con un espíritu de fragmentación de las luchas o fractura de las organizaciones populares. La unidad es clave, la dispersión nos debilita. Una medida que nos ayuda a construir la unidad, es la elaboración de un programa básico de las luchas populares. Un compendio breve, a la vez complejo y sencillo, que no es lo mismo que simple. Su elaboración, por supuesto, es una tarea colectiva.

ALGUNAS IDEAS Y OTRAS PRÁCTICAS

La relación democrática con la población y simultáneamente la construcción de instituciones democráticas como base del nuevo poder, lo que implica la relación democrática en el interior de las organizaciones populares. Implica, la prefiguración de la nueva sociedad, lo que tiene que ver con la pedagogía revolucionaria. El futuro que no es una promesa, sino el futuro que se va construyendo desde hoy.

Los problemas vinculados con la construcción económica de la nueva sociedad y por tanto, los temas de la propiedad, la propiedad privada y propiedad social. La construcción económica es una manera de resumir algunos de estos problemas, pero como bien sabemos, la construcción económica no es independiente de la forja de un sistema de valores, de las relaciones sociales y las instituciones que se vayan construyendo.

El papel del Estado, el desarrollo del Poder Popular y el proceso de extinción del Estado capitalista; es el desarrollo de una nueva institucionalidad fundada en la autogestión y la constitución del pueblo como sujeto que hace la historia.

La solución de los problemas de la vida cotidiana vinculados a la vivienda, la salud, la educación, la seguridad social y la seguridad personal, etc. pues según la manera como sean abordados se establece si de verdad se va hacia una transformación revolucionaria, hacia el Buen Vivir o hacia variantes del capitalismo.

Lo cierto, es que se requiera de una gran pasión y amor por Venezuela, por la gente, por nuestra familia, por nosotros mismos, sabiendo sobre la urgencia de crear una gran organización política, como fuerza social, para contribuir a impulsar el proceso de cambio bolivariano y revolucionario.

OBJETIVO TÁCTICO

Garantizar la continuidad de la Revolución Bolivariana como horizonte común de transformación social, a través de una movilización social y política que permita la restitución de la capacidad autorganizativa del pueblo, en el marco de una evaluación crítica y sincera sobre nuestras realidades, que posicione el programa popular de lucha, y sirva de referencia revolucionaria para el país y el mundo.

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS.

Construir y posicionar la hegemonía popular revolucionaria, "otra manera de producir la vida material y espiritual de la gente", como herramienta política fundamental para la restitución al pueblo del poder político y posibilitar la consolidación del Poder Popular.

Consolidar la unidad popular, en el marco del fortalecimiento de la organización popular y de sus procesos de articulación en luchas concretas.

Desarrollar procesos de formación integral política e ideológica que se fundamenten en la acción y lucha permanente como escenario radical para la politización y elevación de los niveles de consciencia del pueblo.

Construir, promover y desarrollar una enorme vanguardia colectiva, que mande obedeciendo a la gente sencilla y común del pueblo (obreros, trabajadores, pueblos originarios, mujeres, campesinos, estudiantes, jóvenes, afro-descendiente, personas sexo-género-diversas).

Radicalizar la participación protagónica del pueblo en la toma de decisiones en la construcción y dirección de políticas amplias en todos los sectores de la vida de la patria.

Desarrollar formas efectivas y eficaces de control, seguimiento y evaluación de las funciones de gobierno y en la empresa privada por parte del Poder Popular, que ejerzan una contraloría real con implicaciones directas en la gestión gubernamental y ante las leyes de la república.

Promover, debatir y producir un Programa Popular de lucha popular de gobierno, a partir de un debate constituyente que, desde otra política, nos permita gobernar "desde abajo" sobre nuestras tierras, mares y sub-subsuelo (petróleo y minerales), nuestra industrias, tecnologías y modelos de desarrollo; nuestra educación, salud, cultura, hábitat y justicia; sobre la defensa integral del territorio y nuestro poder comunicacional; sobre nuestra relación continental y con otros pueblos del mundo, y sobre nuestra institucionalidad y su revolución moral, haciendo especial énfasis en la relación con nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Promover y garantizar la movilización, agitación y lucha permanente del pueblo en la calle, desde un espacio realmente amplio, comunicante, asambleario, que sirva para el debate y la articulación del pueblo excluido, oprimido y explotado como fundamento de los modos de vida socialista.

¡Ahora más que nunca Chávez somos todos! … ¡En el nombre de Bolívar, de Cristo y de Chávez, la lucha sigue! ...

Desde Cumaná, Sucre, Venezuela, a los 26 días del mes de febrero del 2016.

Servando Marín Lista*

 / 0414 En archivo / tetralectica©yahoo.es

* RESPONSABLE DEL MOVIMIENTO BOLIVARIANO DE INGENIEROS Y ARQUITECTOS REVOLUCIONARIOS (MOBIAR 4F-SUCRE)

* RESPONSABLE DE CONEXIÓN GREMIAL 500, UN ESPACIO DE CONSTRUCCION

* MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIAL GUAYACAN

* MIEMBRO DEL MOVIMIENTO SOCIAL MARCHA12

* INSCRITO EN EL PSUV

 



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Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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