Pedagogía de Economía Política

Estado y Poder Popular XI. ¿De verdad triunfó la democracia?

(Exhortamos a los estudiantes y estudiosos de la Ciencia Política, a recopilar estos artículos, escritos con el ánimo de contribuir a la difusión de esta importante temática en una hora

Una vieja expresión atribuida al presidente de EE.UU. Abrahan Lincoln, pronunciada en el Discurso de Gettysburg en la Dedicatoria del Cementerio Nacional de los Soldados, en esa ciudad, el 19 de noviembre de 1863 durante la Guerra Civil estadounidense, donde conceptúa la democracia como "el gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo", viene a colación en estas horas de confusión que vive el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela. Si basta con convocar al pueblo a las urnas para emitir un voto sin la plena conciencia de que lo hace por un programa que reivindique sus anhelos, por la satisfacción cierta de sus necesidades más elementales en el futuro predecible, si se hace como un ejercicio periódico natural y hasta coercitivo establecido por las leyes burguesas para el mantenimiento de un status quo irreversible, si detrás de las ofertas pre electorales se esconden planes y propósitos nefastos, si están ocultas las verdaderas intenciones, si ello está cada vez más lejos de un gobierno del pueblo y para el pueblo, si eso, repito, es democracia, es una conceptualización bastante hipócrita, por decir lo menos.

Quiero decir con lo anterior que los votos mayoritarios obtenidos en una contienda electoral con ofertas engañosas, mediante el uso de un bombardeo mediático manipulador de la realidad, mediante el desquiciamiento de los indicadores económicos que conforman las leyes que orientan la naturaleza del mercado de la oferta y la demanda, creando realidades ficticias calamitosas que se le atribuyen, mediáticamente al Estado, un triunfo así obtenido, repito, no es democracia, aunque ese sea el rótulo que encabeza todos los titulares de la prensa nacional e internacional.

Mediante esos argumentos, esas artimañas, esas trampas, esos factores que obviamente sólo están al alcance y disposición de quienes manejan recursos financieros, tecnológicos y materiales infinitos, toda elección bajo el condicionamiento de las leyes burguesas es un triunfo cantado, anticipado, de las fuerzas que se mueven al amparo de los gigantes de la comunicación, del marketing, de los mass media.

Y estos no son cantos de sirenas. Estas no son las trompetas que anuncian la paz, sino la puerta de entrada a los escenarios de la violencia, porque es violencia toda acción que va contra los intereses de los pueblos. Es lo que han anunciado, de manera solapada, en sus múltiples declaraciones a través de sus voceros más reconocidos cuando hablan de derogar la Ley Orgánica del Trabajo, de acabar con la ANTV, de los períodos post natal de las parturientas, de revisar las pensiones, la entrega de viviendas, de las canaimitas, de todo lo que huela a seguridad social.

Por ello afirmamos que no ganó la democracia, no ganó la paz. No ganó el pueblo. Este votó engañado. No es su culpa. Por ello ganó la violencia. Las primeras declaraciones de la MUD son un llamado a la violencia.

De democracia han hablado los fascistas, los comunistas, los grupos oligárquicos, los socialdemócratas, los socialcristianos, los golpistas latinoamericanos. Y de sostener que la mayoría ha sido siempre, no solo abogado de la estupidez, sino también de las conductas más cobardes…

La semilla que han sembrado para que germine la violencia está en la prensa internacional, cuyo material es preparado en la CIA para aplicarlo en las redes sociales y los medios locales con equipos de alto costo y páginas diseñadas por cipayos de estos medios, lo que constituye el caldo de cultivo más apetecido por los jóvenes y adultos que repiten estos mensajes como si fuese lo que en verdad desearen, por ello la repiten agregándole nuevos elementos que ellos mismos aportan. Claro, al develarse estas mentiras se frustran porque no se dio la gran mentira que difunden. De todo esto está rodeado esta falsa democracia.

Por todo lo anterior tenemos que referirnos a las elecciones parlamentarias del 6D, realizadas en medio de una guerra mediática y económica sin parangón en América Latina. Bajo qué condiciones acudió a votar el pueblo de Venezuela. Recordemos que en el mes de marzo, antes de la Cumbre de las Américas celebradas en Panamá, la Casa Blanca había declarado que Venezuela era "una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y a la política exterior de Estados Unidos", lo que equivalía a una declaración de guerra contra nuestro país. Once millones de venezolanos rechazamos con nuestras firmas ese desvarío prepotente del representante del imperio. Desde hacía muchos años Washington ha destinado decenas de millones de dólares para "empoderar la sociedad civil", ese crimen organizado (mafia) en Venezuela constituido por Súmate, Primero Justicia, Voluntad Popular, AD, y así ayudar a la formación de nuevos liderazgos políticos, eufemismos éstos que pretenden ocultar los planes injerencistas de los "policías del mundo" y sus afanes por derrocar al gobierno del presidente Maduro. Como expresa Atilio Borón, "la pertinaz guerra económica lanzada por el imperio así como su incesante campaña diplomática y mediática acabaron por erosionar la lealtad de las bases sociales del chavismo, agotada y también enfurecida por años de desabastecimiento planificado, alza incontenible de los precios y auge de la inseguridad ciudadana. Bajo estas condiciones, a las cuales sin duda hay que agregar los gruesos errores en la gestión macroeconómica del oficialismo y los estragos producidos por la corrupción, nunca combatida seriamente por el gobierno, era obvio que la elección "mal llamada democrática" del domingo pasado 6D tenía que terminar como terminó.

La MUD ha jurado establecer una confrontación violenta contra el chavismo desde la Asamblea Nacional. Si desde 1998 han practicado de manera reiterada un golpe tras otro, en una larga batalla en la que han sufrido derrota tras derrota, donde se han combinado reveses presidenciales, parlamentarios, de gobernaciones, municipales, en acciones de calle donde la violencia de las guarimbas ha sido sucesivamente derrotada, en este nuevo escenario donde insurgen con mayoría, también serán derrotados, porque el pueblo está consciente de que tiene que defender las conquistas logradas durante estos 17 años.



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César Eulogio Prieto Oberto

Profesor. Economista. Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia. Candidato a Dr. en Ciencia Política.

 cepo39@gmail.com

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