Nicolás Maduro, el PSUV, el nacionalismo en diálogo dialéctico

¿Venezuela tiene una sociedad nacionalista? ¿Venezuela en su Historia Patria se ha sustentado en el nacionalismo? ¿Venezuela en sus representaciones políticas se expresa el nacionalismo? Concretamente, ¿es el PSUV un partido que sustenta su ideología fundamental en el nacionalismo histórico de los Libertadores venezolanos? Actualmente, ¿podríamos definir cómo se expresan las clases sociales venezolanas en su amor a la Patria? Y en el marco de las realidades sociológico-históricas ¿podríamos analizar las actitudes de las terceras generaciones? Lo inmediato anterior nos obliga a preguntarnos ¿Por qué las jóvenes generaciones actuales has decidido en número importante emigrar a las tierras de sus orígenes familiares? Lo que significa que debemos elevar la inquietud en preguntarnos ¿Por qué esa realidad sociológica se viene expresando en la realidad actual en Venezuela sí las políticas socialistas que se vienen desarrollando por el Gobierno Nacional deben y favorecen al conjunto de la sociedad? Por ello nos inquirimos, ¿la Revolución Bolivariana ha logrado horizontalizar en todo el espectro sociológico nacional los beneficios de nuestra realidad política en el marco de lo histórico-nacional? Por último, ¿esas migraciones son nacionalistas y en la sociología de la oposición realmente se expresa el ideario fascista como concepto político?

Son algunas de nuestras inquietudes con las cuales se pueden estar en desacuerdo y, el tiempo, proponer unas otras inquietudes personales, pero la realidad, en nuestro criterio, pareciera que la sociología venezolana, aparentemente, se la observa desorientada cuando, en conversas, percibimos algunas ideas fijas de profunda preocupación; es decir, pensamientos que se podrían circunscribir en un amplio abanico ideológico que va desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda pasando por el anarquismo criollo. Un escenario de interés intelectual en el marco de la sociología como ciencias sociales pero, a su vez, con lecturas históricas de profundo interés cuales han sido incrustadas en clichés ideológicos de intereses interesantes de analizar.

En la lógica de esta lectura debemos tratar de alcanzar algunas ideas que sugieran la discusión dejando de lado lecturas encerradas en intereses socio-políticos que, en nuestro comprender, no se corresponden con el actual desarrollo de los cambios profundos en los cuales está incursa toda, todita, la sociedad venezolana a tal punto que los propios seres sociales emigrados de nuestras tierras se incorporan en diferentes escenarios de opiniones de amplio espectro ideológico y contradictorios. Por ello debemos caminar hacia la Historia para tratar de comprender por qué nos encontramos en los actuales escenarios sociológicos sustentados en esa camada de ideologías que hemos propuesto más arriba.

En alguna ocasión en amena conversa con un muy importante líder de la 4ta. República sobre aquello que se denominó como "democracia en la calle" alcanzamos un acuerdo de análisis en que la sociedad, al menos, urbana venezolana, se encontraba en una profunda debilidad en su dignidad no solo personal sino también como en todo el amplio espectro social. En nuestros pensares conjuntos, probablemente, en nuestro inconsciente, considerábamos las debilidades en conocimiento de nuestra Historia Patria a tal nivel que poco se conocía, incluso, la letra del Himno Nacional. Tiempos posteriores se sucedería "un hecho histórico" como sería el "4 de febrero" (1992) que significó un catalizador de un antes y un después, es decir, ese "hecho histórico" sería el catalizador de aquella angustia en desespero de la sociedad como un todo venezolana que percibía que "la indignidad" había alcanzado "su cenit".

Pero ¿quiénes, realmente, estaban involucrados en aquel proceso político en armas y de algún civil activo y comprometido como, según nos comentaron, sería el Comandante Elías? Pero para nos el "4 de febrero" podría haber sido una conjunción de actores militares y civiles que podrían circunscribirse desde intelectuales, militares, miembros de diferentes grupos sociológicos, algún obrero que se comprometería a cumplir funciones de traslados, algunos profesores y estudiantes; es decir, aún no hemos profundizado en real objetividad en ese tan importante "hecho histórico" que representó el "4 de febrero". Pero ¿Por qué alcanzamos aquel cul de sac sustentado en la indignidad que sufría la sociedad venezolana? Era evidente que, en nuestro criterio, sería el profundo desconocimiento popular de nuestra Historia Patria uno de los pilares fundamentales que contribuirían a aquella expresión, fundamentalmente, militar como se ha aceptado real y popularmente. ¿Cómo se expresaría esa logia que aceptó el sacrificio personal para, realmente, salvar a la Patria de don Simón Bolívar?

En conversa sobre la realidad de la Patria con don Rafael Caldera Rodríguez en Beijing le preguntamos directamente sí como Presidente estaría de acuerdo con las privatizaciones que se venían imponiendo en el gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez en el marco de una política económica neoliberal. Su inmediata respuesta en su estilo fue precisa y contundente de un no rotundo. Aquello significaba no solo perder el control de nuestra economía como también el control real de la Patria de Bolívar. Eran apenas tres semanas previas al "4 de febrero".

Desde el "4 de febrero" hasta las actuales realidades sociales y políticas "mucha agua ha pasado por debajo del puente". Es decir, estamos en etapas históricas profundamente diferentes que hemos denominado como el proceso de cambios profundos del Estado venezolano pero sí ustedes lo prefieren en revolución de las estructuras del Estado de don Simón Bolívar.

En ese marco, curiosamente, el General Jacinto Pérez Arcay marcaba, en nuestro criterio, dos líneas rojas actuales; la primera es resaltar la letra de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; la segunda expresar que podrían ser los tiempos de realizar una Constituyente Moral. Interesante análisis. Pero ¿Qué conoce el General Pérez Arcay cuando expresa y propone dos escenarios cada uno más interesante que el otro?

Es evidente que cualquier ser social demócrata se adscribe "hasta los tuétanos" a la Constitución sin discusión alguna al deber moral personal y colectiva de ser aceptada. En cuanto a la propuesta de una Constitución Moral para nos, nos retrotrae a algunos paradigmas que se irían expresando durante los finales años de la 4ta. República. ¿Por qué debemos rescatar la "moral de la Patria", de la Nación? Es evidente que aún está en el tintero de los órganos decisorios del Estado algunas actuaciones obligantes para combatir frontalmente con "la corrupción".

En el marco de lo ante expresado nos consideramos que el Presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ha gobernado con mano firme ante situaciones de alta gravedad como, a título de ejemplo, la "guerra económica". Pero la realidad económica actual por la cual transita toda la sociedad venezolana tiene varias realidades que van desde la expoliación de la riqueza de la Patria por el contrabando hasta la economía informal en lo denominado como "bachaqueo". Pero el fondo que sustentan ambas realidades es la falta de un nacionalismo militante y una importante incomprensión de los significados de los cambios profundos en revolución permanente cuales podrían estar inmerso en el inconsciente del venezolano (nos concretamos a nuestra nacionalidad evitando señalar menos acusar sociologías extranjerizantes) por una actitud endeble en y frente a la corrupción social horizontalizada.

En ese marco referente nos permitimos comentar sobre dos estamentos sociales que podrían y deberían trabajar no solo sin descanso sino con una sólida disciplina que les permitan confrontar sólidamente con la corrupción, con el desgaste de la dignidad social, confrontar con el frente interno contrarrevolucionario y realizar una inclemente contraloría social. Nos referimos a la FANB y al PSUV. Es evidente que el "Gran Polo Patriótico" con las experiencias históricas de sus componentes sociales, seguramente, serían un subconjunto fundamental para el rescate actual de la Patria y así evitar los "vientos huracanados".

Conocemos vía twitter e información de la prensa revolucionaria y los diferentes canales de televisión y radio las cotidianas actuaciones de la FANB en sus correspondientes obligaciones de Estado en el marco de su patriotismo y nacionalismo ante los escenarios de expoliación de los bienes de la Patria vía el contrabando. Pero esa actuación también tiene sus debilidades de lógica humana que deberán ser confrontadas.

Con respecto al PSUV debemos ampliar nuestros conocimientos sobre cómo los cuadros se están preparando para la gobernanza en los diferentes estamentos del Estado venezolano. En ese marco, conocemos como Diosdado Cabello Rondón viene, permanentemente, exponiendo el escenario del pensamiento desarrollado de nuestro Comandante en Jefe, Hugo Rafael Chávez Frías, en diálogo dialéctico con el discurso reiterativo del "pensamiento Chávez Frías" del Presidente Nicolás Maduro Moros. Es evidente que ambos líderes fundamentales de la Revolución Bolivariana y chavista, Maduro Moros y Cabello Rondón, vienen trabajando en la superación de los actuales escenarios. Ante esa realidad toda la Revolución se debería abocar a los dos objetivos fundamentales: exponer la Historia de la Patria y el "pensamiento de Chávez Frías" en el marco de realzar tanto el nacionalismo como el patriotismo que está inmerso en sólida teluridad criolla venezolana. Son tiempos de Patria.



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Miguel Ángel Del Pozo


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