Pedagogía político-económica

¡Qué pasa con la Política Económica de Venezuela! (I)

Colectivos y Economistas Revolucionarios que activamos en el Proceso Revolucionario Bolivariano, hemos venido trabajando durante los últimos meses en el diagnóstico y análisis de la situación coyuntural de la política y la economía venezolana, a objeto de proponer al gobierno nacional fórmulas que, a nuestro entender, deben asumirse para mejorar y, circunstancialmente, solucionar los problemas más álgidos que confrontamos. En las discusiones adelantadas, nos hemos paseado por  el diagnóstico y análisis de la política económica en general, su impacto en la sociedad y, con ello, las políticas: monetaria, cambiaria, fiscal, comercial, industrial, agropecuaria, agroindustrial, petrolera, petroquímica y minera, entre otras.

La conclusión más contundente es:

·         la necesidad de construir un Estado fuerte, blindado, aliado sólidamente a los sectores populares, a los trabajadores, a la clase media progresista y a la Fuerza Armada Nacional Revolucionaria.

·         Mucha preocupación se exteriorizó porque no controlamos los medios de producción nacional, lo cual se evidencia en  la situación de guerra económica actual que padecemos a consecuencia   del acaparamiento, el desabastecimiento, la especulación y la consecuente inflación que ha ocasionado el descontento de gran parte del pueblo, con manifestaciones  de rechazo al proceso revolucionario.

·          No se han escapado del interés de los debates la necesidad de radicalizar el enfrentamiento que ha anunciado el gobierno contra la corrupción, la burocracia, la ineficiencia, la irresponsabilidad en el seguimiento y control de la aplicación de las medidas de políticas públicas emanadas del gobierno nacional.

·         El tema de la corrupción, aunque no es un tema estrictamente económico, preocupa por cuanto lesiona medularmente la gestión de gobierno en toda su magnitud y variedad.

El documento, que será entregado en primera instancia a las más altas autoridades del partido y el gobierno, saldrá a la luz pública oportunamente y, en el mismo, se exige, entre otras muchas:

·         Respuesta a prácticas que semejan las mal recordadas y siempre criticadas intromisiones de Blanca Ibáñez durante el mandato de Jaime Lusinchi, prácticas éstas de las cuales son señaladas autoridades del partido de gobierno cuyos favores a amigos, compadres, relacionados y ¿cómplices? en Cadivi provocaron un desaguadero de miles de millones de dólares a través de empresas de maletín, y cuyos nombres se espera sean revelados antes que las pruebas de fraude denunciadas por  Ramos Allup el 16 de agosto de 2004 luego del recordado revocatorio-ratificatorio.

·         Es escandalosamente notoria la participación de la Banca Privada en esta Guerra Económica, con la creación de dinero inorgánico por la vía de préstamos para financiar la adquisición de dólares orientados a desfalcar a la nación a través de importaciones ficticias y su desvío al mercado paralelo de dólares.

·         Necesidad perentoria de fortalecer las reservas internacionales, restituyendo al BCV su rol en el mantenimiento del equilibrio monetario de la nación.

·         Preocupa, nos extraña y asombra sobremanera que el Psuv, pese a los álgidos problemas políticos y económicos por los que atraviesa el país, no fija posición abierta en estas materias. Es que al darse la coincidencia de que los más altos funcionarios del gobierno comparten los cargos cumbres del partido, ¿quién cuestiona a quién?

Entre los múltiples planteamientos que los Colectivos y Economistas Revolucionarios discutimos, para su solución en el corto, mediano y largo plazo, hacemos mención de los siguientes:

-          Que los funcionarios de las Finanzas, de la Planificación, de la política monetaria, fiscal, comercial, de los cargos que tienen que ver específicamente con la economía, sean economistas de carrera, una forma de transmitir confianza a los sectores económicos del país.

-          Que en otros altos cargos de la Administración Pública Nacional y Empresas del Estado, sean asignados profesionales y técnicos de carrera capacitados para ello. Da la impresión de que los profesionales y técnicos formados en nuestras universidades, con postgrados aquí y en el exterior, no tienen ningún crédito para el alto gobierno.

-          La crítica situación económica y financiera, ya inocultable, es muestra palpable de que los conductores de estas importantes áreas de la vida nacional han fracasado y por lo tanto urge un cambio de timoneles, no simples enroques como ha venido sucediendo. Inflación anualizada sobre el 60%, reservas internacionales por debajo de los 20 MMM$, importaciones por encima de los 40 MMM$, situación crìtica en la CVG y en otras empresas del Estado, son muestras palpables de ello.

-          Un debate nacional, claro y transparente, sobre la situación de la deuda externa de Venezuela y las vías más expeditas para afrontarlas con éxito.

-          Decisiones de políticas públicas para darle respuesta a la situación de marasmo que confronta el desarrollo industrial del país. En este sentido, buscar la explicación y solución al por qué, si en 2007 el sector manufacturero nacional tenia, de la capacidad instalada el 97% ocupada, baja en 2010 a 90%; en 2011 comienza su declive acelerado  y hoy día, 2014, se encuentra en 37%.

-          A esta situación se unen el absentismo empresarial privado, la voracidad importadora de éstos y la obsolescencia de plantas y equipos, tanto en el sector industrial urbano como en el agroindustrial.

-          ¿Hay voluntad política para impulsar un proceso de reindustrialización sin menoscabo de la soberanía nacional y del proceso revolucionario? Ante esta interrogante, surgen los siguientes planteamientos:

-          Necesidad de una reapertura de la economía con regulaciones y garantías jurídicas muy precisas para el sector privado nacional e internacional, como medida para captar inversión extranjera directa, dinero fresco indispensable hoy para reactivar la economía nacional.

-          Revisión del destino de la deuda de Pdvsa, sus múltiples compromisos con los programas sociales, la caída de los precios internacionales del petróleo. Revisión a fondo de esta situación porque de persistir este fenómeno, la salud política y económica de la nación estaría seriamente amenazada.

-          Necesidad urgente de asumir la responsabilidad de la “Siembra Petrolera” recogida en los Planes 2006 – 2013 y 2013 – 2019, donde figuran:

·         El desarrollo aguas debajo de la industria petrolera nacional, con las tres refinerías y dos plantas petroquímicas programadas.

·         Otros proyectos para el desarrollo energético, como plantas de procesamiento de gas natural y licuado; oleoductos y gasoductos; de extracción, transporte y comercialización de gas.

·         La gestión del Fonden en cuanto a la reanudación, control y seguimiento de las grandes obras de infraestructura, tales como el Sistema Ferrocarrilero Nacional, las represas como El Diluvio, autopistas, puentes, puertos marítimos, redes de comunicaciones.

·         Reorientar la Gran Misión Agroalimentaria.

·         Profundizar los programas y proyectos de desarrollo social, como viviendas,  hospitales y otros centros de atención médica, escuelas y campos deportivos.

·         Declarar emergencia nacional en las políticas: lechera, agrícola en rubros identificados en el Plan de la Patria 2013 – 2019.

·         Profundizar el principio económico de la eficiencia, porque  los recursos son escasos y las necesidades infinitas; aprovechar nuestra riquezas, priorizar las necesidades básicas del pueblo.

·         Continuar con  nuestra política económica de inclusión con rostro humano, en la que predomina el interés social por encima del interés particular, donde la política fiscal, monetaria y cambiaria beneficie a la sociedad, para que el crecimiento de la economía sea con bienestar social.

·         Concertar una alianza estratégica entre el Gobierno Nacional, los Trabajadores y Empresarios, para diseñar una política industrial que en la primera etapa logre la sustitución de las importaciones, y consecuentemente potenciar al sector exportador para convertir a Venezuela en una potencia económica.

·         Continuar distribuyendo el ingreso nacional con justicia social, manteniendo el ritmo de inversiones sociales como en la última década para seguir abatiendo la pobreza y la desigualdad social.

·         Mantener, extender, profundizar y potenciar nuestras relaciones con las organizaciones surgidas antes y durante el gobierno del Presidente Chávez: MERCOSUR, ALBA-TCP, UNASUR, CELAC.

 

En próxima entrega aportaremos otros planteamientos y profundizaremos nuestros estudios y consecuentes análisis.

Los Colectivos y Economistas Revolucionarios continuaremos manteniendo este ritmo de lucha mediante la discusión y el análisis permanentes. Este fin de semana y los que siguen, de manera sostenida, tendremos encuentros en diferentes regiones del país con el objetivo preciso de profundizar la Unidad Revolucionaria y el proceso de transformación política, económica y social en Venezuela, en apoyo irrestricto, aunque crítico y combativo, al Gobierno que preside Nicolás Maduro.

 

 



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César Eulogio Prieto Oberto

Profesor. Economista. Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia. Candidato a Dr. en Ciencia Política.

 cepo39@gmail.com

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