A partir del siglo XIX, los 14 de enero y los 18 de noviembre, son días que la feligresía de la Iglesia Católica en Lara y en el Zulia, dedica para venerar especialmente a estas advocaciones de la Santísima Virgen María. Se congregan para renovar la fe cristiana ante sus respetivas Patronas.
El pueblo en condición Mariana, unos como Servidores de María, la gran mayoría como Pastoreños y Chiquinquireños comunes, en grey unida: acuden, según sus posibilidades, al llamado de los comités de feria y se dan cita en Barquisimeto y Maracaibo.
El Santo Rosario, rezado a viva voz, pagos de promesas, oraciones, procesiones, música, alegría, elección de reinas, ofrendas, llanto y flores; moldean el marco ideal para alimentarse espiritualmente.
El respeto al prójimo, la consideración al devoto con discapacidad, la alegría convertida en congoja y la celebración con recato, han sido los eternos elementos de la fervorosidad de los asistentes.
“Coincidencialmente”, el 18 de noviembre de 2004, Día de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, sucede ya entrada la noche, el cobarde y vil asesinato de Danilo Anderson, el Fiscal Valiente. Las lágrimas que brotaron de los ojos de los devotos, el mismo día de la Chinita, una vez consumado el monstruoso acontecimiento, ya brotaban por distintas motivaciones. Sobre Caracas, lloviznaron cantos que el pueblo con oración ante el dolor, al tomar la calle, entonó unido con sobrada consternación.
Como reportero de Venpres, formé parte de uno de los equipos que cubrimos los pormenores de la estadía del malogrado en cuerpo presente y posterior traslado desde la sede de la Fiscalía General de la República, así como del trayecto del cortejo popular de compatriotas que el día siguiente, lo acompañó desde la sede de la Asamblea Nacional Legislativa, hasta su siembra en los espacios del Cementerio del este.
Trece meses después, en plena concelebración de la misa central en honor a la Divina Pastora, ocurre en Barquisimeto, un singular capítulo que los gobernantes de la Iglesia Católica, incluyeron a juro en el programa de la Feria 2006 de la Excelsa Patrona. No es primera vez que ciertos sacerdotes del odio utilizan el púlpito o la homilía cristiana, para despotricar contra el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.
El 14 enero de 2006 -hace solo un mes de eso-, la Capital musical de Venezuela, pudo haberse desafinado por tonos de llanto, sangre y dolor de la familia cristiana.
El comportamiento de la feligresía frente al delirante mitin político partidista realizado por el Cardenal (R) Rosalio Castillo Lara, demuestra que en esta heroica y bendita tierra, estamos en continuo proceso de superación. Tendrán que reunirse en conferencia para calentarse las rodillas y pedir perdón durante toda la semana mayor 2006, ante la Santísima Virgen María, porque entre otras cosas, no les importa si la feligresía se marche de las iglesias. “Reflexionen ¡Por Dios!”, se ha escuchado decir al Comandante Chávez en mas de una oportunidad, tras cada “error” del oposicionismo y sus financistas.
El castigo de la democracia acompañará a estos falsos cristianos. Con oración, acción y sin temor, nos vemos la cara y el corazón. En la Patria Bolivariana celebraremos el 3 de diciembre.
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