Honor y Gloria al Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa. A 12 años de su muerte

Hoy se cumplen 12 años de la muerte del Revolucionario (con R mayúscula) Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa, médico y primer Ministro de Salud del Presidente Hugo Chávez. En la plenitud de su madurez un desgraciado accidente de tránsito nos privó de su extraordinaria presencia vital.

Casualidades de la vida, el compañero Gilberto Rodríguez Ochoa muere un Día del Médico (a). Y digo esto, porque su vida puede ser un ejemplo de ejercicio de la medicina y de referencia ética para los médicos y médicas de nuestro país.

Honesto a carta cabal, nadie puede atribuirle prácticas corruptas o mercenarias. Habiendo ejercido cargos de altísimo nivel, es un gran mérito no haber sucumbido a las tentaciones del poder burgués aún existente. Todos sabemos que el capitalismo actual, globalizado y neoliberal, se basa en la corrupción masiva, la violencia cotidiana, el narcotráfico y las guerras.

En su larga trayectoria profesional como Médico de la República, jamás ejerció en privado. En los años 70' publicó un libro sobre el ejercicio de la Medicina, donde afirmaba por todo el cañón que “el ejercicio privado de la medicina, no es medicina”, sino un negocio.

Con un cultivado pensamiento dialéctico, supo asumir los procesos de salud y enfermedad en su complejidad e historicidad, como procesos de reproducción de la vida en sociedades concretas y en el gran marco del capitalismo globalizado. En un ejercicio de pedagogía política acuñó la consigna que dice: “La peor enfermedad que padecemos es la vida que llevamos”.

En ese mismo orden de ideas, cuando le tocó asumir el desafío de ser Ministro de Salud de la Revolución Bolivariana, recibiendo la trágica herencia en salud de la 4ta. República (corrupción, desfinanciamiento y privatización), impulso el Modelo de Atención Integral en Salud y la construcción del Sistema Público Nacional de Salud, tal cual se estipula en la Constitución Nacional de 1999.

Hoy su nombre es recordado cotidianamente a través de una de las grandes obras en salud de la Revolución Bolivariana, que es ese gran Hospital Cardiológico Infantil “Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa”. El Presidente Chávez siempre lo recordaba como uno de sus mejores ministros.

Podemos decir que el Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa cumplió con dignidad su papel de médico, unida a su condición de revolucionario sin tacha. Como Ministro dio todo lo que le tocaba dar. Pero, como el mismo camarada Gilberto decía, “esto es una carrera de relevo, debemos entregarle el testigo a quienes les toca seguir la carrera”. Nos toca a quienes quedamos en esta dura carrera de la vida culminar la construcción del Sistema Público Nacional de Salud, basado en el Modelo de Atención Integral, y terminar de aprobar de una vez la Ley de Salud donde se sancione todo ello.

GILBERTO RODRÍGUEZ OCHOA, ¡PRESENTE!

¡HONOR Y GLORIA!


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