Hablemos claro de impunidad

Al momento de escribir estas notas recordé al profesor José Gómez, que en sus ratos libres se paseaba por sus predicciones astrológicas. En una oportunidad era invitado por el grupo Santa Lucia integrado por políticos, empresarios y catedráticos de universidades, corría la segunda presidencia de Rafael Caldera ya en sus albores. Allí frente a ese foro anuncio ante los presentes que el Dr. Caldera no pasaría de 1997 y “moriría por causas naturales o de otra índole”. Inmediatamente fue ordenada por el alto gobierno su detención; señalando uno de sus mentores que su encarcelamiento se debía porque sus aseveraciones carecían de “raíces científicas”. Sucedía esto en momentos que los titulares de los periódicos denunciaban la masacre de 25 muertos en una de las cárceles de Caracas. Para el gobierno esto era intranscendental; mientras que al profesor Gómez debía ser encarcelado

Ahora tenemos a líderes políticos de la alta burguesía que andan como locos en la búsqueda del poder; en abril del 2002 se embarcaron en un golpe de Estado; asaltaron embajadas. Detuvieron, allanaron y persiguieron a honorables ciudadanos. Luego llamaron a aquel deleznable paro petrolero; de donde salieron con las tablas en la cabeza. Hoy a esos mismos señoritos. Desde sus guaridas, los encontramos animando a chusmas y paramilitares en las esquinas de algunas de las principales ciudades llamando a la desobediencia civil, que no es otra cosa que alterar el orden. Atacaron las casas de habitación de los gobernadores del Táchira y Anzoátegui. Incendiando vehículos de la CANTV, de Corpoelec. Les causaron serios daños a los autobuses que prestan servicio al Metro. Cometen crímenes con las llamadas guayas de la muerte ordenadas por un indigno ex general. Se suceden agresiones y muertes con armas de fuego como el caso de la joven asesinada por un disparo de las mismas filas de los guarimberos. En Valencia en la urbanización el Trigal es asesinado un Guardia Nacional cuando limpiaba las calles de las inmundicias dejadas por los alteradores del orden. En San Cristóbal eran atacados y heridos dos soldados en las cercanías de la avenida España cuando limpiaban las calles de escombros. En la avenida Rómulo Gallegos de Caracas, moría Elvis Rafael Duran en momentos cuando se desplazaba en su moto era degollado por unas de las guayas ideadas por el ex general. La agresión a los trabajadores desde un edificio en las cercanías de la Plaza del Hierro; hoy llamada plaza Hugo Chavez, en Puerto Ordaz, desde donde francotiradores les dispararon a mansalva desde la azotea a un grupo de chavistas que en ese momento se retiraban a sus casas, causando nueve heridos. Al siguiente dia (20/02/14) el diario Ultimas Noticias en su página 10 señalaba a los agresores, como los agredidos. Y tantas y tantas agresiones que el pueblo chavista ha recibido en todo el país con estoicismo, desde el mismo momento que estos señoritos organizaron estas agresiones.

Estos señores que actuaron en estas acciones no merecen un trato blandengue, de los cuales ocho de ellos son extranjeros buscados por terrorismo internacional; tampoco deben pasar por debajo de la mesa quienes hicieron los llamados públicos por todos los medios de comunicación para que estos hechos se llevaran a cabo. Vamos a estar claro o estamos contra la impunidad o la apoyamos. Queremos estar claro que quienes hayan cometido delitos sea del bando que sea deben ser castigados sin contemplación. Como dijo alguien por ahí…el respeto al derecho ajeno es la paz.


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Luís Roa

Licenciado en Administración de Empresas (ULA). Luchador social. Jubilado de CVG Alcasa

 Luisroa519@gmail.com

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