El Protagonismo y las Parcelas: Enemigos de la Revolución!!!

Los  revolucionarios  y  las  revolucionarias  por  decisión  y  por convicción estamos convencidos de que el trabajo parcelado es el enemigo  Nº  1  de  la  Revolución,  no  puede  considerarse  un revolucionario  o  revolucionaria  cargado  de  egocentrismo, figurismo, yoismo, sobre todo si se trata de servidores y servidoras públicas,  esos  son  gérmenes  incubados  por  los  gobiernos  de derecha.  Observo  con  preocupación  liderazgos  enfocados  desde la lógica antes señalada, observo que por las ansias de figurar se duplican funciones entre instituciones, funcionarios  y funcionarias trabajando  como  islas,  desincronizados,  cuidando  parcelas, cuidando puestos de trabajos, sin sentarse a analizar que mientras más  articulados  trabajamos  con  todas  las  instancias,  ministerios, instituciones,  mejor  será  el  resultado  hacia  las  comunidades  y hacia  la  población  en  su  conjunto,  porque  en  definitiva  todos estamos remando  el  barco  hacia  un  mismo  fin  y  hacia  el  mismo objetivo: La Revolución Socialista del Siglo XXI, legado de nuestro Comandante Chávez. Tenemos que integrar nuestra función a la función  de  las  instituciones  responsables  de  atender  las problemáticas que le son propias.

  Los  y  las  verdaderas  gerentes  revolucionarias/os,  no  deben  ser tecnócratas  automatizados,  deben  ser  líderes  que  empujen  los objetivos  de  la  revolución  en  una  misma  dirección,  de  allí  las alianzas, la integración y el respeto por las instituciones que desde su  ámbito  de  acción  deben  resolver  los  problemas  que  les  son propios,  bienvenidos  entonces  los  que  colaboraran  para  que  las metas y los objetivos revolucionarios se cumplen, sobre todo en el marco de la resolución hacia los problemas comunitarios.

  Los y las gerentes revolucionarias/os deben verse como directores de  orquestas,  llevan  la  batuta  y  cada  miembro  de  la  orquesta ejecutara su instrumento con armonía, con respeto, en secuencia interpretativa,  sin  problemas  entre  unos  y  otros  por  un  bendito tema  de protagonismo.  Lo más triste  del protagonismo  que con preocupación observo, es que lamentablemente ha penetrado en el  seno  de  muchos  de  nuestros  Consejo  Comunales,  así  lo expresan  las  propias  comunidades:  en  esta  comunidad  no  se logran  los  objetivos  por  el  protagonismos  de  nuestros  líderes comunitarios,  se  lanzan  los  unos  a  los  otros  y  a  la  final  los proyectos se caen. Camaradas, Los tiempos y la paciencia de las comunidades se agotan y lo peor es que dejan de creer, se enfrían y  esta  decepción  lamentablemente  se  refleja  cada  vez  que tenemos un evento electoral. ¿Será que hace falta que Dudamel nos de unas clases para saber las claves de cómo ser buenos y mejores líderes????....  

Los servidores y servidoras públicas/os no podemos vernos como enemigos los unos a los otros, no somos rivales políticos, todos y todas somos hijos e hijas de la revolución, los servidores públicos debemos  juntos  empujar  al  mismo  destino,  las  parcelas  son enemigas  de  toda  revolución,  las  decisiones  aisladas  retrasan nuestros  objetivos  y  a  la  final  los  líderes  yoístas,  egocéntricos  y figurines terminan siendo líderes negativos que con sus acciones retrasan  las  metas  y  son  contrarios  a  los  liderazgos  que  debe prevalecer  en  todo  buen revolucionario/a  como  lo  es  el  carisma, ese liderazgo al que todos y todas quieren seguir, por su pasión, su  compromiso  y  su  don  de  gente,  que  lamentablemente  no  se consigue  en  cada  esquina.  Los  líderes  carismáticos  tienen  la capacidad para generar el cambio que se requiere y se quiere en cada  espacio  que  ocupen,  llámense  ministeriales, organizacionales  o  comunales,  ello  implica  una  visión  de  futuro para  anticipar  los  cambios  y  las  destrezas  para  planificar, gerenciar y evaluar las consecuencias de los cambios.  

El Rol de cada líder revolucionario requiere de hombres y mujeres con una formación ideológica y política integral, visionaria, alejado de egocentrismo, egoísmo, individualismo, con competencias para ser  agentes  de  cambios  y  con  amplia  sensibilidad  humana.  Por otro lado debemos considerar como grandes debilidades de todo líder socialista, la deshonestidad, la anarquía, la poca integración cultural, el bajo cumplimiento de las políticas, el bajo compromiso y disciplina  revolucionaria,  el facilismo,  el incumplimiento,  la demagogia,  la baja orientación  al logro  de los objetivos revolucionarios,  el  conformismo,  alta  orientación  hacia  el  poder personalizado más que al poder que debe ir en beneficio de toda la comunidad, organización o institución.

La  meta  de  todo  buen  revolucionario  y  revolucionara  debe  ser convertir en protagonista al pueblo, ello significa ser líderes en pro del cambio de todo un colectivo, ser líderes facilitadores de cada proceso  de  cambio  y  para  ello  tenemos  el  deber  de  articularnos entre cada Ministerio, Institución, Alcaldía o Gobernación, incluso entre  compañeros  y  compañeras  del  propio  trabajo  lo  líderes revolucionarios deben ser capaces de anticipar y actuar de manera proactiva,  significa  esto  ser  integradores  en  cada  proceso funcional propuesto para el beneficio de las propias comunidades y ser además modelos y ejemplos a seguir por todos y todas, tanto dentro de la organización que lideramos como con las instituciones con quienes tenemos el deber de articularnos.  

El Trabajo Comunitario:

Es altamente importante que cuando las instituciones aborden las comunidades se den la tarea de conocerlas, por experiencia propia les puedo decir que ninguna comunidad es igual a otra, cada una tiene su propia dinámica, su cultura propia y una historia que las marca,  es  importante  conocer  sus  necesidades  y  las  alternativas propuestas  por  ellas  mismas  para  satisfacer  sus  necesidades  y hablar su mismo lenguaje, muchas veces se utilizan conceptos tan técnicos que se hacen de difícil comprensión para el entorno. Pero no  basta  con  cambiar  nuestro  lenguaje,  hay  que  involucrarse  y conocer  todas  las  áreas  diagnosticadas  como  problemas  y demostrarles  a  las  comunidades  que  como  un  solo  gobierno estamos en capacidad de atenderlas.  

Las comunidades organizadas deben ser promotoras de su propio cambio,  hoy  por  hoy  tenemos  como  valor  agregado  a comunidades  altamente  motivadas,  comprometidas,  participativas y asumiendo con responsabilidad la atención de las problemáticas que  le  son  propias,  por  esa  razón  el  llamado  a  la  unidad,  a  la integración,  a la sincronización  institucional. 

El cambio  no lo podemos lograr como instituciones o individuos aislados, tenemos y debemos saber involucrar a los demás, a las otras instituciones, a  los  diferentes  entes  ministeriales  y  sobre  todo  a  las  propias comunidades que merecen nuestra atención, ganarnos en primer término a las comunidades con mayor inclinación a la organización y  la  participación  en  pro  de  la  atención  de  sus  propias problemáticas, estás comunidades sin duda se harán más visibles en la población y servirán de modelo y estímulo para el cambio de otras comunidades.   Conformemos  dentro  del  proceso  revolucionarios  líderes  con capacidad  para  ser  agentes  de  cambios,  creativos,  generadores de ideas, visionarios, proactivos, con amplitud para ver solución en cada  problema,  modeladores  de  conductas,  alejados  del protagonismo,  el  individualismo  y  el  egocentrismo  conductas propias de adecos, copeyanos y cuarto republicanos.  

  Chávez te lo juro La derecha apátrida más nunca volverá!!!

Chávez Vive, Vive La Lucha y la Patria Siguen

 



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Bestalia Ibarra

Licenciada en Trabajo Social, Cantante, Servidora Pública y leal al legado de nuestro Comandante eterno Hugo Chávez

 Besta67@hotmail.com

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