Los actos terroristas y la seguridad de la industria básica - petrolera

En entre el año 1982 y 1983, laboré como inspector de control de calidad en la “Planta de barras y alambrón de SIDOR, (Hoy conocido con el nombre de “Complejo siderúrgico Alfredo Maneiro”) localizado en la zona industrial “Matanzas” de Ciudad Guayana Estado Bolívar; para ese entonces los controles de seguridad de planta de esta industria básica del Estado venezolano, era extremadamente deficiente; tanto es así que existía una línea de “Carritos y micro buses” que transportaban a las personas que visitaban la planta y a los vendedores de alimentos “Desayunos” varios, a los trabajadores (empleados y obreros) directos de la planta siderúrgica y a los que laboraban para las diversas empresas contratistas o sub contratistas que le hacían diversas labores de mantenimiento a la planta; buena parte de esas personas ingresaban y salían del área comercial del complejo industrial; en el cual existían agencias bancarias, módulo del seguro social, las oficinas de empleo, educación, sindical, residencias de los trabajadores en la urb. “Mapanare” y puesto de control de la Guardia Nacional entre otras; repito el ingreso y el egreso de las personas que no laboraban para la empresa, se hacía por el muy conocido “Portón Nº 1”, practicante no se exigía requisito para tal fin y muchas de esas personas se trasladaban y caminaban por las áreas industriales sin que nadie les impidiera el paso; pero jamás a persona alguna se le ocurrió por diferencias ideológicas o políticas, realizar ningún acto de sabotaje a las instalaciones de la industria; a ninguna persona de las que militaba o tenía responsabilidad de dirección en las organizaciones de izquierda, fuesen de pensamiento centro izquierdista o ultra izquierdista, jamás se nos ocurrió planificar y ejecutar acciones de sabotaje y menos de “Terrorismo” contra la industria siderúrgica, del aluminio o de otro sector de la industria básica del país.
Ese admirable comportamiento de la población venezolana, fue posible porque nuestra idiosincrasia cultural y educativamente era de paz, tranquilidad y respeto ciudadano; pero además el comportamiento de los cuerpos de seguridad de Estado eran tan extremadamente represivos y temerarios que la gente común se cohibía de realizar actos dañinos contra las instalaciones del Estado porque sabía las consecuencias futuras que pudiera acarrear tal comportamiento.
Además las organizaciones políticas de derecha y ultra derecha, históricamente estuvieron “Ancladas en el poder gubernamental” desde el inicio de la “Independencia de la República”, hasta que en la década de los noventa insurge el “Líder revolucionario socialista” Supremo Cmdt. ex Presidente Hugo Chávez Frías, quien le presentó al país un proyecto de cambio radical en lo político, lo económico, lo social, lo jurídico, lo cultural y lo organizacional en términos generales; por ello a partir del año 1999 cuando, con los históricos acontecimientos políticos suficientemente conocidos, entre ellos: el Movimiento Constituyentista, la discusión y aprobación de la nueva Constitución de la República y la transformación total del marco jurídico de la nación ajustado al nuevo marco constitucional, la aprobación de las “Leyes habilitantes”; en fin, toda este profundo “cambio de paradigmas socio políticos y económicos”, produjo la natural y peligrosísima reacción de los factores políticos de derecha, ultra derecha y seudo izquierda, que siempre han sido defensores de los intereses económicos, sociales y políticos de la rancia burguesía nacional e internacional, quienes históricamente han sido el “Brazo de sostén” del imperio “Gringo” y europeo.
En consecuencia el gobiernos imperial de los EE.UU y sus socios europeos, quienes son los defensores bélicos de las empresas capitalistas nacionales y transnacionales, con el apoyo incondicional de la oligarquía nacional y sus serviles lacayos de los medios de comunicación, planifican y ponen en práctica permanente, acciones de conspiración, subversión y sabotaje de la industria petrolera y el resto de las industrias básicas del Estado venezolano, además de los actos conspirativos contra la actividad comercial y económica ; para ejecutar tan macabro y anti patriótico proyecto de “Guerra asimétrica”, cuentan con los operadores “Contratistas – Terroristas” mercenarios, matones, asesinos a sueldo y comerciantes inescrupulosos, todos bajo la dirección y control de los factores políticos de ultra derecha fascista que hacen vida conspirativa en la ayer llamada “Coordinadora Democrática” hoy muy conocida como el ¿Movimiento de Unidad Democrática? o MUD.
Para bien o para mal del proceso revolucionario socialista que se ha venido desarrollando en nuestra querida República Bolivariana de Venezuela, durante 14 años ininterrumpido, nuestra CRBV y el marco jurídico que de ella se genera, es total y absolutamente incluyente; por tanto todos los venezolanos y venezolanas amparados por las leyes de la república sin exclusión alguna, tienen el mismo derecho y deber de ser protegidos por el Estado y sus gobiernos respectivos; e allí él porque es bastante complejo depurar laboralmente a las empresas del Estado, depersonas que no son afines al proceso revolucionario socialista, por lo tanto muchas de estas personas que desean el regreso de la forma de gobernar “IV republicana”, por la concepción sectaria de asumir su ideología política, o por el interés de obtener riqueza, sin importarle el destino de la Nación, son capaces de realizar cualquier acto de sabotaje; son varios los eventos de sabotaje contra la industria petrolera, que han venido ocurriendo desde el año 2002 – 2003, buena parte de estos eventos fueron ejecutados por personas que integran la organización llamada “Gente del petróleo”; un buen número de ciudadanos y ciudadanas afectos a este anti patriótico movimiento político integrado por “Operadores, técnicos, tecnólogos e ingenieros” aún laboran en la industria petrolera, camuflados como supuestos “Socialistas patria o muerte, rodilla en tierra”; como dice un viejo refrán “El demonio se disfraza de mil maneras”; en consecuencia no se puede ser tan confiado, ni desidioso en materia de seguridad industrial petrolera o de otra industria básica del Estado; por tanto, con el respeto y la merecida consideración que sele tiene al MPPEP y Presidente de PDVSA, compatriota Ing. Rafael Ramírez; me parece muy ingenuo manifestar públicamente, que: “Yo estoy seguro de que dentro de la industria petrolera no laboran saboteadores”, “Esos saboteadores son externos a la industria”; porque de tener razón el Ministro Ramírez en su manifestación pública, entonces estamos en presencia de un gravísimo descuido en materia de seguridad de la industria petrolera, para protegerla como lo demanda la circunstancia que se nos presenta ante la “Guerra asimétrica disimulada” al cual nos tiene sometido el imperio norteamericano y sus operarios endógenos; ya basta de sabotajes a nuestra industria básica eléctrica y petrolera; la explosión de las plantas de “Amuay”, “El Palito”, los oleoductos en Jusepin y otros en el Estado Monagas y los sabotajes al sistema eléctrico nacional; ya conocemos la magnitud y alta peligrosidad del enemigo político; por tanto la desidia, la impericia y la negligencia, también pudieran ser actos asumidos por el enemigo endógeno de las industrias del Estado para camuflar sus actos de sabotaje y traición a la patria.



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Freddy Marcial Ramos


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