Magnicidio e invasión a Siria

No es primera vez que el imperio norteamericano intenta matar dos pájaros de una sola pedrada. Bastaría revisar algunas de esas atrocidades de Washington para disipar cualquier duda al respecto. Fue apuntando en esa dirección, que en abril del 2002 trataron coincidir el golpe de Estado contra Chávez y la invasión a Irak, dejando como saldo 19 seres vilmente asesinados por francotiradores pagados por los complotados, y un Jefe de Estado iraquí, Sadam Husein, a quien colgado sin formula de juicio so pretexto de poseer armas de destrucción masiva . También cuando el golpe de Estado en Libia, quisieron distraer la atención del mundo con el show barato, impidiendo entonces que el avión presidencial de Evo Morales cruzara el espacio aéreo de Italia, Portugal, España y Francia. Con esta vulgar maniobra se quiso disminuir de manera habilidosa el impacto mediático de la intromisión de EEUU en esta importante nación que forma parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Y como perro que come manteca mete la lengua en tapara, ahora planean el magnicidio contra Nicolás Maduro, sin perder de vista la posibilidad de invadir militarmente a Siria.

Por demás estar decir que durante el siglo veinte han sido repetidas las agresiones de la política exterior norteamericana contra los pueblos que luchan por el libre ejercicio del derecho a la autodeterminación. No fue casual el golpe decembrino de 1908 contra Cipriano Castro, a quien la CIA y el Pentágono sancionaron sin piedad alguna por su postura nacionalista frente a los groseros apetitos expansionistas del trust monopolistas de la época. Y pensando en echarle mano a nuestra naciente industria petrolera, EEUU no lo pensó dos veces para aliarse a Juan Vicente Gómez, pues el zamarro y parco dictadorzuelo era garantía para los planes neocolonialistas de las compañías extranjeras.

Y como en cierto modo se dice que a veces la historia se repite, el 24 de noviembre de 1948, el Embajador Norteamericano no perdió la mala costumbre de tirar la piedra y esconder la mano. Documentos desclasificados demostraron fehacientemente que en el derrocamiento del Presidente Rómulo Gallegos, también Washington metió sus cochinas manos, así como también volvió hacerlo en la caída de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958, ya que es regla fija en la política exterior estadounidense, que mandatario que no le sea útil, debe ajorrarse al basurero.

En cuando a los añejados planes de magnicidio, hasta las piedras saben que la oligarquía imperial y criolla, llevan tiempo acariciando la infeliz idea de eliminar físicamente a los Jefes de Estados de la revolución bolivariana. Primero quisieron hacerlo con Hugo Chávez pero a la final se estrellaron, y ahora intentan repetir el formato con Nicolás Maduro. Esta de anteojito que quienes planean semejante barbarismo, a todas luces pareciera que ignoran que el nuevo sistema político no tiene vuelta atrás, y que alcanzó el estatus del no retorno, porque ya la quinta república no depende de un hombre, sino de un pueblo organizado que decidió ser libre para siempre.


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Freddy Elías Kamel Eljuri

Presidente del Instituto Municipal de Patrimonio Histórico de la Alcaldía Bolivariana del Municipio Miranda del estado Falcón. Vicepresidente de la academia de Historia del Estado Falcón. Escritor. Productor radial.

 kameleljuri@gmail.com

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