Bush, Katrina y los pobres

Bush y su guerra del petróleo matan. También en Estados Unidos. Bush ha sido quien ha suprimido el 80% del presupuesto de mantenimiento de los diques. Él es quien ha enviado a luchar en Iraq a la Guardia Nacional cuya función es ayudar a la población en caso de catástrofe.
¿Recuerdan a Rumsfeld, ministro estadounidense de la Guerra, que la noche del 11 de septiembre reclamaba recortar los presupuestos sociales del EEUU para inflar los de guerra? He aquí el resultado.
Pero, ¿por qué la prensa oficial oculta cómo la pequeña Cuba ha logrado hacer frente a un ciclón similar prácticamente sin víctimas?
Michel Collon

El ciclón Katrina ha devastado el sur de Estados Unidos. Para los desfavorecidos, simplemente no se había previsto un plan de evacuación. Ha habido que esperar tres días para que Bush se decidiera a romper sus vacaciones y a evaluar la magnitud de la catástrofe desde las alturas de su avión.

Las víctimas del ciclón Katrina en Luisiana están desesperadas y furiosas a la vez. « Nos tratan como a animales », declaró Angela Perkins. « ¿Por qué no nos envían a África, ya que están allí? ». « Tenemos la sensación de ser una horda de ratas. Al menos esa es la manera como nos tratan », se queja Earle Young, cocinera de 31 años, que espera un autobús junto con... otras 10.000 personas.

El ciclón Katrina ha demostrado lo poderosa que puede ser la naturaleza ... pero, sobre todo, ha demostrado que las autoridades estadounidenses no están ni al servicio de las personas sencillas ni para protegerlas. En efecto, la catástrofe fue anunciada con mucha anticipación, pero las autoridades estadounidenses no tomaron prácticamente ninguna medida de prevención. Los 500.000 habitantes de Nueva Orleáns simplemente recibieron la orden de abandonar la metrópoli. ¿Cómo? ¿Por dónde? ¿Durante cuánto tiempo? ¿Quién les iba a recibir? Adivinarlo era asunto suyo. Porque no existe un plan catástrofe para la evacuación total de la ciudad. De 50 a 100.000 personas no pudieron salir de la ciudad. La mayoría porque no tenían coche o porque no podían pagarse el billete de autobús. En efecto, uno de cada cuatro habitantes de Nueva Orleáns es pobre. El 44% de los niños que viven en esta gran ciudad de Estados Unidos viven por debajo del umbral de pobreza. Y entre la población de raza negra, esto es, el 70%, el nivel de pobreza es tres veces más alto que entre los blancos.

Por otra parte, no se ha previsto prácticamente nada en relación a acoger a los enfermos y refugiados. El inmenso estadio Superdome es el escenario de un caos dantesco, los hospitales no saben qué hacer, las provisiones de agua y de alimentos, las reservas de mantas y medicinas son completamente insuficientes. Miles de personas llevan tres días, incluso cuatro, sin comer ni beber...

La terrible catástrofe de Nueva Orleáns demuestra una vez más a qué conduce esta sociedad según el modelo estadounidense en la que el beneficio es más importante que las personas: se trata de una sociedad en la que los ricos son protegidos y evacuados, pero donde la vida de los pobres, negros sobre todo, no tiene valor alguno. Una sociedad en la que se ha destruido toda forma social y donde se han eliminado todos los principios de solidaridad.

Terry Ebbert, director de las operaciones de Socorro en Nueva Orleáns, señaló con amargura: « Es un escándalo nacional. La agencia federal para la lucha contra las catástrofes naturales lleva aquí ya tres días y todavía no han uniformizado su QG y su control».

Las escandalosas prioridades de Bush

Las críticas a Bush van en aumento. En efecto, él y su equipo son directamente responsables de la muerte de estadounidenses pobres. La agencia federal que se ocupa de luchar contra las catástrofes naturales - la Federal Emergency Management Agency o FEMA - ya había recibido, en abril de 2002, la orden de economizar y de privatizar. En marzo de 2003 fue transferida al ministerio de Seguridad interna cuya principal tarea es luchar contra el «terrorismo».

Las orillas del Mississippi debían haber sido restauradas hace ya mucho tiempo. La suma prevista en un principio se elevaba a 14. 000 millones de dólares, pero Bush la rebajó a 1.200 millones. En junio de 2004 el presupuesto previsto para la construcción de diques en torno a Nueva Orleáns fue reducido en 71 millones de dólares, esto es, a la mitad. Walter Maestri, director de los servicios de lucha contra las catástrofes naturales del barrio de Jefferson, declaró entonces: « Visiblemente este dinero ha ido a la seguridad interna y a la guerra de Iraq. Supongo que es el precio que hay que pagar».

Washington ha enviado 150.000 soldados a Iraq y quisiera enviar más. La ocupación de Iraq le cuesta a Estados Unidos 200 millones de dólares al día - esto es, más que el presupuesto anual necesario para reforzar los diques en Nueva Orleáns. Kathleen Blanco, gobernadora de Luisiana, declaró que el grueso de la Guardia Nacional de su ciudad, que hubiera debido encargarse de la operaciones de salvamento, se encontraba en Iraq. Se encuentran en Camp Liberty (sic), cerca de Bagdad. Los agentes de policía del Mississippi se unieron a la Segunda Fuerza de Expedición de los Marines en Iraq. En vez de salvar vidas humanas en su propio país, se ven obligados a acabar con otras vidas en Iraq. Cuando los 3700 miembros de la Guardia Nacional de Luisiana partieron para Iraq en octubre de 2004, el teniente coronel Pete Schneider declaró: « Se llevan sus vehículos especiales, sus generadores y todo su material. Pero este material se necesita aquí ». En agosto Schneider había advertido acerca de una crisis en Luisiana y en los estados vecinos.

El ciclón Katrina ha provocado una catástrofe espantosa, pero si la catástrofe ha alcanzado estas dimensiones es porque sobre Estados Unidos y sobre el mundo entero se abate un ciclón aún más devastador. Este ciclón es George W. Bush. Los comunistas estadounidenses exigen desde ahora que acabe la guerra y la repatriación inmediata de los soldados estadounidenses.

Cuba : se puede evitar la catástrofe

A unos mil kilómetros de Nueva Orleáns está La Habana, la capital de Cuba. Regularmente esta isla caribeña se encuentra en el centro de las tormentas tropicales. A principios de julio el ciclón Dennis se abatió sobre Cuba. Era un ciclón de potencia 4, igual que el Katrina. Pero las autoridades cubanas lograron hacer evacuar a tiempo y ordenadamente a un millón y medio de personas de modo que sólo 16 perdieron la vida. Cuando pasó el ciclón Iván, el quinto ciclón de más potencia que haya afectado nunca al Caribe, los evacuados fueron dos millones de personas, 100.000 de ellas en el curso de las tres primeras horas.
Si el número de víctimas durante las catástrofes naturales es tan bajo en Cuba es gracias a la eficacia de su sistema de prevención, declaró UNDP, el programa de desarrollo de Naciones Unidas. No son solo el ejército y protección civil quieres están implicados sino todas las organizaciones sociales (sindicatos, comités de barrio, cooperativas...). « Algo que hemos podido hacer sólo gracias a nuestro sistema social », declaró Astull Castellanos, miembro de la Protección Civil cubana. En junio hubo en La Habana una conferencia internacional sobre este tema. Jan Engeland, sub-secretario general de Naciones Unidas para las Cuestiones Humanitarias, calificó el sistema de prevención de catástrofes naturales del gobierno de Fidel Castro de modélico para todos los países de la zona.

En guerra contra los pobres

Durante los tres primeros días la mayoría de gente no recibió ayuda alguna. Por lo que se refiere al ejército, estaba completamente ausente. Tras una espera interminable, las personas hambrientas se pusieron a buscar comida. Cientos de personas empezaron a robar mercancías de primera necesidad en las tiendas: comida, agua, ropa, jabón. En este completo caos algunos grupos pequeños de personas empezaron a saquear las tiendas.

El jueves Bush dio la orden de « proceder a arrestar pura y simplemente a todos los saqueadores». Se decretó el estado de sitio en Nueva Orleáns. Se le dijo a prácticamente todo el cuerpo de policía, un total de 1.500 hombres, que debían cesar las operaciones de salvamento. Así, antes que dar prioridad al salvamento de las víctimas, las autoridades declararon la guerra a los pobres. La gobernadora Kathleen Blanco amenazó : « 300 soldados de la Guardia Nacional acaban de volver de Iraq. Tienen cierta experiencia en combate. Ellos reestablecerán el orden en las calles. Tienen M-16 preparados para disparar. Estas tropas saben como disparar y matar, y están dispuestas a hacerlo más que nunca».

Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos

http://michelcollon.info


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