Trincheras de Ideas

Oligarquía, fascistas: ¡Con Cuba no se metan, tiene dolientes!

Si algo demuestra, evidencia y hace notoria la injerencia norteamericana en los asuntos venezolanos es la visceral política anti cubana, anti chavista y anti bolivariana que expresa y desarrolla temerariamente la ultra derecha venezolana de manera recurrente pero que, acicateada hoy por la enfermedad de Chávez, utiliza ese elemento para matar dos pájaros de un tiro: agitar políticamente el ambiente, subvertir, crear guarimbas y focos de agitación utilizando como factor de agitación a pequeños grupos juveniles fascitas de diferentes denominaciones grupusculares: Otpor, Canva, Pora o Javu, que viene ésta última a ser la expresión local de un movimiento local abiertamente reaccionario con sus “Manos Blancas” en las franelas o un puño que para los jóvenes fanáticos, entrenados bajo las orientaciones del yanqui Gene Sharp, agente de inteligencia que “creó” un método o recetario de golpes suaves o resistencia pacífica en países revolucionarios, para “ayudar” a sectores jóvenes golpistas –y no tan jóvenes– representantes de la oligarquía y partidos como Primero (In) Justicia), que enfrentan el réeeeegimen autoritario del Hugo Chávez contrario a los intereses de los Estados Unidos del Norte según los golpistas.

Ya en anti cubanismo de los pequeños grupos radicales tiene varias semanas en desarrollo con el componente brutal de quemar en varias ciudades venezolanas la bandera cubana, la misma que creó el venezolano Narciso López. Lo han hecho abiertamente, sin recato, las acciones vandálicas de quemar el símbolo sagrado de un país como lo es la bandera ha sido abiertamente fotografiado, filmado para ser retransmitido al exterior como parte de la campaña anti cubana manipulada por el poder mediático del imperio a nivel mundial, campaña que hoy ha convertido ese digno país en una nación “colonialista”, es decir, que el imperialismo acusa ridículamente a Cuba de colonizar a Venezuela.

Por supuesto, que semejante exabrupto, que ni los bobos yabujeros lo creen, por su simplismo y ridiculez sólo concebible para una burguesía tan idiota y una oposición con limitadas facultades para elaborar una plan más serio, el verdadero “plan” del imperio es el ataque reiteradamente de tratar de desprestigiar a Cuba y al gobierno revolucionario, pero como esa ha sido su política desde el triunfo de la Revolución Cubana el 1º de enero de 1959, ni el divisionismo ni las intrigas haceb mella en el pueblo. De manera que lo que pretende el gobierno norteamericano y sus cipayos criollos es tratar no sólo de debilitar al gobierno revolucionario, presionar unas elecciones adelantadas, sacar al comandante Hugo Chávez del juego político, vieja aspiración oligarburguesa desde hace 14 años.

Esa es la conspiración de la que tanto se ha hablado en los últimos meses por sectores del campo revolucionario, lo que ocurre es que aún con esa super fuerza de choque que es la mentada Sociedad o Junta Patriótica que preside el mamarracho de Diego Arria, los sifrinos dizque encadenados primero frente a la OEA ahora en las cercanías de la Embajada de Cuba en Chuao, muchachos apoyados y enviados por Capriles Radonski y el Alcalde de Baruta, por Borges y los delincuentes que dirigen esa secta de Alí Babá. Claro las torpezas que cometen, como esa de agredir a Cuba quemando su bandera, lo que hace es darle armas, mejor dicho, argumentos legales al Gobierno Revolucionario para apresar a loas facinerosos, enjuiciarlos por el intento de agresión a una sede diplomática, por la destrucción de sus símbolos patrios, nación con la que Venezuela tiene excelentes relaciones diplomáticos y de diverso género. ¡Eso no se puede dejar pasar!

Los jóvenes fascistas –y esa no es una condición para sentirse orgullosos, al contrario es un estigma, una raya que no se borra– son la vanguardia de la conspiración y el movimiento revolucionario ha sido paciente, tolerante, ha dejado que el Gobierno actúe y tenga la iniciativa, pero tengan cuidado cobardes derechistas con tocar a Cuba que esa nación hermana tiene demasiados amigos en Venezuela, aquí en Caracas sobran grupos populares y revolucionarios que si se lo proponen, en un santiamén los sacan de allí. Claro, hoy las condiciones no son las del 11 y el 12 de abril de 2002 cuando la canalla contrarrevolucionaria encabezada por terroristas como Ricardo Koesling y una banda de ex policías y cubanos traidores, dirigidos los asaltantes de la Embajada Cubana por el entonces Alcalde Capriles Radonski, quien pretendió allanar la sede diplomática.

Eran los días del golpe carmonero y de los generales felones, las condiciones eran otras. El 13 de abril toda aquella banda de pillos y pillas desapareció de la escena y quedó la triste imagen de las destrucciones hechas por los grupos terroristas en los alrededores de la Embajada Cubana. El pueblo no actuó, no tomó la revancha contra aquella burguesía y delirante clase media que le dio la base social a los golpistas de Fedecámaras / CTV/ Generales traidores / Cúpula de la Iglesia Católica que desconocieron y secuestraron al presidente Chávez, eliminaron la Constitución Bolivariana y los Poderes Públicos, si lo hubiese hecho habría sido tierra arrasada; pero ese no era el objetivo, el pueblo asumido como poder originario se planteó restituir a Chávez y al poder constituido y que los golpistas fueran a prisión, que actuará el Ministerio Público, cosa que no ocurrió sino que incluso fueron amnistiados, se legitimó la impunidad, y el Fiscal de la Dignidad Danilo Anderson, quedó muerto y sus asesinos intelectuales nunca castigados.

Ni con mucho la situación de hoy se parece a la de entonces. Las fortalezas de la revolución 11 años después del golpe de 2010, son más que evidentes y el apoyo popular consecuente y organizado. Pero no se crea la derecha que manda a sus cuatro gatos al despeñadero y a trancar las calles, que crean sus guarimbas, que los vehículos de Primero (In) Justicia perifonean por todas las urbanizaciones del Este de Caracas llamando a la gente a salir a la calle e ir a la rebelión a derrocar el gobierno Castro/Comunista de Hugo Chávez. No crean oligarcas, pendejitos de Jabu, choros de PJ que la paciencia popular es ilimitada si siguen las provocaciones. Les hemos soportado demasiadas cosas, ofensas, agresiones, humillaciones, desprecios raciales. Las agresiones a Chávez no las hacen a nosotros porque, aunque ustedes no lo crean, nosotros somos Chávez, y eso no es un simple eslogan sino una convicción de clase, proletaria. No habrá paramilitar colombiano u hondureño, salvadoreño o israelí que los defienda. No habrá invasor yanqui o ejército mercenario que no muerda el polvo de la derrota. ¡Pueblo alerta, con la guardia en alto!

(humbertocaracola@gmail.com)


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Humberto Gómez García

Director de la revista Caracola. Pertenece al Movimiento de Medios Alternativos y Comunitarios (MoMAC). revistacaracola.com.ve

 humbertocaracola@gmail.com      @hgcaracola

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