El mismo cuento

Los grandes medios calientan motores intentando calentar una calle siempre tibia. Con semanas de anticipación anuncian proféticos una manifestación espontánea de gente que nada tiene que ver con política -porque ya sabe usted, mi querido lector, que la política es una mala palabra-. Gente de a pié, como usted y como yo, que se verá obligada, según vaticina CNN, a lanzarse a la calle, no cualquier día, sino este 8 de noviembre.

Diseñado un logotipo llamativo por algún experto en publicidad y mercadeo. 8N se llamó lo que vendría. 8N con su página web súper linda, color bandera, aunque hubo cierto desacuerdo entre los organizadores de tan espontáneo evento, dudaban si usar el color bandera y el verde dólar, “porque al fin y al cabo de eso se trata, dejémonos de tonterías” -decía vehemente algún impúdico cacerolero-…

Color bandera fue, porque la defensa de mis dólares es la defensa de la patria. Y si fuera solo eso, pero se trata de tanto más: del adoctrinamiento de los niños; de los porteros de las escuela espiando a los padres y maestros; del despilfarro del dinero de todos en subsidiar la vagancia congénita de los pobres, la institucionalización de la limosna… Y mis dólares -perdónenme que insista- pero ese control de cambio, ese no poder vender o alquilar mi casa en moneda extranjera, ese no poder desangrar al país cambiando cada centavo nacional en un reluciente penny, eso, señores es un atentado contra la libertad de ser cipayos.

Con su lenguaje intolerante nos llaman cipayos por no conformarnos con la pequeñez de lo local. Si ser cipayo es amar lo civilizado, un humeante café bien sintético, bien Starbuck’s, servido en vasito de cartón, so nice, so Miami Beach, pues ¡cipayo soy!

Y los políticos de oposición -porque cuando es opositora la política sí es buena-… Decía, los políticos de oposición apoyando a la gente, a quienes entendemos que el pueblo no entiende nada y no puede decidir por nosotros aunque sean más… Los políticos de oposición junto a los grandes medios, nos lanzan, sociedad-civilmente, a la calle a dar la cara por ellos; a defender sus privilegios que podrían ser nuestros si un día somos millonarios. Nos fabrican el recuerdo de una felicidad pasada que no fue, entonces olvidamos que ellos nos mataron de hambre, que nos quitaron hasta el modo de andar y caceroleamos indignados contra un gobierno que, según titula la prensa privada, atenta, entre tantas cosas, contra la libertad de expresión.

Por Twitter y Facebook, cacerolazo mundial: Todos a los consulados, a la plaza, al Obelisco… plaka, tlaca, taca, taca, plin, plin… ¡Fuera negros de mierda!

¿Venezuela?. No, Argentina, en el Sur de la Patria Grande, donde se luchan nuestras mismas luchas, contra el mismo titiritero foráneo que maneja mismos los hilos de la misma confrontación.

carolachavez.wordpress.com


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Carola Chávez

Periodista y escritora. Autora del libro "Qué pena con ese señor" y co-editora del suplemento comico-politico "El Especulador Precóz". carolachavez.wordpress.com

 tongorocho@gmail.com      @tongorocho

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