Necedad económica e intelectual.

Se busca una mejor democracia acercando la equidad y la igualdad al pueblo con trabajo, con la gratuidad en servicios importantes como en la educación, salud, oportunidad para una vivienda digna en una revolución comprensiva, solidaria, revolución distinta de las fracasadas, de esas revoluciones insustanciales que destruyen Estados, son revoluciones que forman mujeres y hombres nuevos no solo eliminando las distancias entre los ricos y pobres sino acercando la verdadera globalización a tu intelecto en tiempo real; esa es la labor del intelectual o pensador socialista.

Las crisis económicas por el precio del petróleo, por la producción, por la deuda soberana, por el presupuesto fiscal, afectan la transformación social y la intelectualidad o los pensadores de izquierda se debaten si continúan desde la sumisión o la rebeldía para apoyar la soberanía de los Estados, incluso desde la circunstancia más difíciles como las recesiones.

Para los intelectuales o pensadores socialistas significa que el capitalismo no funciona o por el contrario significa que el modelo funciona muy bien para impulsar la construcción de un modelo socialista. La intervención de estos años por parte de los intelectuales, parecería, una necedad seguir escribiendo sobre lo que está pasando en Europa y en los EEUU, gobiernos que no toman decisiones adecuadas para solucionar integralmente los problemas financieros que afectan al mundo y terminan retrasando nuestro proceso.

Parecería ser un espacio suficiente para continuar desmenuzando una situación que está lejos de resolverse y cada mes se agranda mas, o por el contrario, esta crisis en apariencia echaría por tierra la idea misma del cambio revolucionario así como la construcción de un socialismo, anhelo del intelectual y de todo revolucionario, pero, el derrumbe del comunismo en la ex URSS, la práctica del capitalismo en China, la apertura hacia la privatización en el socialismo cubano, el aplastamiento del socialismo libio por el imperialismo, supuestamente, debería afectar el pensamiento de la mujer y hombre de izquierda en nuestra región por las ortodoxias practicadas por los seguidores de los gobierno revolucionarios como de los partidos a la hora de un análisis equilibrado.

Es que la creatividad intelectual y la crítica es siempre absorbida por los poderes políticos, ante esta situación la gente demanda artículos cortos y actos espectaculares ante la disolución del pensamiento crítico por la sacralización de la que, la creatividad es objeto, la masa es obligada a más sacrificios aceptando medidas adicionales que afectan aun mas su nivel de vida; los nuevos ajustes alejan a Grecia del cumplimiento de las metas establecidas, ante esta situación ¿Qué puede hacer la intelectualidad para cambiar esa cultura económica?

Cuba, Rusia, Venezuela y China, entendieron que la economía clásica padece de serias debilidades, se requiere innovación para superar las inhibiciones estatales, para mejorar los procesos de producción, para superar la pobreza o el desempleo que son de enorme magnitud, en el 2009 la OIT hablaba de más de 200 millones de desempleados, esa cantidad o se sostiene o ha aumentado en estos últimos años; lo que pasa es, siempre desde 1787 año en
que se empezó a registrar las crisis económicas más graves, las soluciones solo han servido para abrir y llenar huecos contratando gente desempleada en las crisis subsiguientes.

Cada crisis tiene sus rasgos distintivos: 1826-1836, 1847, 1857, 1864,1890-1893, 1900-1904, 1907, 1913, 1920-1922, 1929, 1970, 1989, 2008-2011; la crisis de 1929 por acotar algo fue represiva para el sistema capitalista como lo es esta porque produce quiebra de empresas, bancos, baja de producción, desempleo, hundimiento del mercado de valores y recesión prolongada.

Pasadas y nuevas crisis económicas producidas por el nuevo capitalismo, por el software informático, por las telecomunicaciones instantáneas, por la robótica aplicada a la producción industrial o por los fracasos de la sabiduría del mercado, cualquiera sea la razón afecta también a la intelectualidad porque los sistemas no regulados acaban destruyéndose a sí mismos.

América Latina se graduó primero en saber las consecuencias de lo que significa gastar más de lo que se produce, nuestros países tienen una maestría en esa materia; ahora supuestamente sabemos ahorrar para los años de crisis por lo que se habla que el G20 pudiera ayudar a los países europeos, sin embargo, carreras armamentistas, capitales especulativos, gobiernos lacayos de EEUU, y la OEA, ONU, organizaciones serviles al G7, guerras cambiarias nos dividen, cada Estado se protege a su manera, Colombia por ejemplo miembro del Consejo de Seguridad no aprueba la solicitud justa de Palestina, por el TLC con EEUU y es miembro de UNASUR con bases estadounidenses en su territorio y, nuestro referente en la región Brasil contrajo su producción en un 0.2% según el instituto brasileño de geografía y Estadísticas (IBGE) mientras en Europa, Alemania y Francia, viven una constante disputa por las inyecciones de capitales para los bancos.

Sin embargo, meses, años pasan rápido o despacio según las percepciones, pero, los recuerdos y las costumbres permanecen ¿eso es cultura, como transformarla con la revolución? Una revolución que transforme profundamente las relaciones sociales con las económicas para generar posibilidades como las que defiende la intelectualidad en Venezuela; transformación que entiende mejor las circunstancias para asimilar mejor la realidad social del venezolano y del latino escrita en la pantalla de la computadora y en la cotidianidad de la vida con gobiernos formalmente elegidos y gracias a sus acciones positivas construyen respaldo popular para sostener los procesos de cambio.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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