Total absorción emocional en Venezuela

Venezuela no necesito un siglo para aparatarse de la crisis del capitalismo mortal. En Venezuela está en marcha un quinto desafío de la democracia socialista encabezado por el presidente Chávez, a la vanguardia del nuevo idealismo latino con sus corrientes positivistas sobre todo con el gran reto del marxismo nacido de la propia ilustración clásica y revolucionaria de un socialismo utópico para convertirlo en protagonismo social por las clases hasta ahora inferiores.

Es verdad que la revolución evoluciona lentamente entre embates reaccionarios hacia una construcción genuinamente socialista sin pretensiones de tercera vía. También es cierto que culturalmente marchamos a la deriva, fallo cultural y político nos obliga hacer frente a ese quinto reto con una nueva consciencia social para enfrentar el antiguo y caduco proceso revolucionario para revolucionar la autonomía, la soberanía y la política revolucionaria, signo nuevo de los nuevos tiempos.

El cáncer del camarada Chávez, su liderazgo imprescindible mueve el motor de la política su presencia y sus declaraciones movilizan al pueblo y a la oposición, su ausencia deja a la política sin vocero para revolucionar y, ahí está el mayor problema de este proceso. Estas semanas en Cuba, nos enseño que no existe una generación de relevo que pueda llevar parte del peso del cambio por carecer entre otros de su avasalladora personalidad, indispensable para una revolución por su fuerte conexión con el pueblo y por su influencia regional.

Esta falta de liderazgo se vio reflejada en la situación carcelaria, en la salud, en la energía eléctrica y incluso en la política exterior; nítidamente se noto la falta de liderazgo en Venezuela, “el presidente está al tanto y al mando de lo que ocurre aquí” eran las declaraciones que muestran el folklorismo de nuestra revolución pese a la imagen de unidad que todos tratamos de enseñar y al trabajo de los ministros, gobernadores, alcaldes, nos acostumbramos a Chávez resuelve todo, porque él así lo quiso, el presidente está en todo, desde una planta de harina hasta los acuerdos con China.

El presidente quiso ser indispensable con las mejores intenciones, ahora, después de su anuncio hay que ofrecerle algo más de descanso a su gestión presidencial, pero qué locura ¿Quién lo reemplaza, se postulara para las elecciones del 2012? A partir de hoy el proceso deberá centrarse en los problemas urgentes que requiere el cambio, nada que objetar si se trata de solucionar esos asuntos para combatirlos y convertirlos porque la masa proclamo varias veces que Chávez ha sido juzgado apto para encabezar la revolución.

Sin embargo, los ideales deberán acomodarse en lo posible a su capacidad. Deberemos entender que el individualismo, la indiferencia disolvente es contradictoria con el colectivismo que persigue el proceso. Hay que demoler esa cultura antes que transformarla. Aniquilar los hábitos políticos y las costumbres culturales antes que esa capacidad de amar que tiene la presidente desarrollada por su experiencia de amor humano con enormes dimensiones de sensibilidad social el cáncer lo termine.

El temor que tengo es que no haya tiempo suficiente para preparar otro liderazgo de calidad antes que el pueblo asuma su verdadero rol de líder. Lo que sí está claro es, que los meses o años que tenemos cuando llegue el presidente hay que girar el proceso 360 grados, las bases deben asumir su protagonismo en la dirigencia del partido, en el Buro, en los ministerios, tenemos que prepararnos para que la revolución continúe con el presidente Chávez o sin el

El disentimiento y la rebeldía deben continuar contra el capitalismo, la burguesía y contra el concepto tradicional de la cultura religiosa marcado por la doble moral de una Iglesia negra carcomida por las violaciones y la corrupción. Y, contra el excesivo dialogo que tergiversa la interpretación revolucionaria de la opción de los pobres para convertirse en un dialogo amistoso y comprensivo con quienes desean seguir sosteniendo la desigualdad, moda de la Iglesia y de la oligarquía difícil de combatir, cuyo resultado es la perdida de las posiciones propias.

Ellos, la Iglesia y la oligarquía son organizaciones que promueven actividades contrarrevolucionarias en los gobiernos progresistas; para continuar con el proceso es necesario terminar con esa influencia y sus actividades reconociendo su poder, hay que tomar medidas para que no ocurra lo de Honduras. Y, cuando se llegue a un nivel mejor de producción la lucha política debe haber alcanzado también un alto nivel social para destruir la influencia neoliberal objetivo de una revolución.

Es el momento de acercar más el partido a las masas y redimensionar el Buro, para dirigir la labor de los comités girando el proceso adhiriendo al gobierno y acatando sus leyes, simultáneamente, aislando mas a los contrarrevolucionarios de acuerdo con las leyes del gobierno popular.

Requerimos una gran coherencia interna mejorando la metodología revolucionaria, se requieren más que nunca las escuelas ideológicas, hay que aprovechar Aporrea, mejorando su dimensión financiera porque es una necesidad política por sus archivos de investigación socio-económicos.

La situación del camarada Chávez, nos obliga a mejorar el proceso aligerándolo en la cultura y renunciando a la espina dorsal de la anterior practica revolucionaria para pasar a una militancia real buscando la producción de bienes materiales.

La clave del desarrollo social es mejorando la producción sin llegar a una mecánica grosera que aparta el espíritu de la solidaridad, pero, si basado en la capacidad económica de su estructura país fuera del petróleo.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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