La izquierda en los zapatos de Hugo Chávez

Una tónica decepcionada se percibe en algunos escritos que circulan en el campo de la izquierda a raíz de la deportación del colombiano Joaquín Pérez Becerra, director de la agencia Anncol, y la detención en Barinas del comandante Julián Conrado, miembro del Estado Mayor de las FARC.

Se puede cuestionar el envío de JPB a Colombia, y también abogar por el derecho de Conrado a un estatus de refugiado, pero de allí a decir “tiro tierrita y no juego más” hay un trecho bastante largo.

Tratar de asimilar las razones de Chávez, antes de despacharlo como traidor, requiere cierta dosis de comprensión. Apenas un porcentaje de la que se necesita, por ejemplo, para digerir las razones de las FARC en algo tan rudo como la toma de rehenes civiles, militares y policías durante años y sin juicio.

Hubo un tiempo en que grupos revolucionarios del continente, incluidos venezolanos, tomaban aviones y los desviaban a Cuba. Llegó el momento en que el gobierno cubano, sometido a normas internacionales, puso punto final a esa práctica: suscribió un convenio según el cual los responsables de tales acciones serían entregados a los países que los reclamaran para juzgarlos. No sé si alguien acusó entonces de traición a Fidel. Hubo, creo, comprensión.

En septiembre pasado, las FARC y el ELN firmaron un acuerdo para detener los combates entre ambos grupos en el Arauca colombiano. Insólitamente, venían de causarse muchas muertes entre sí y a campesinos de la zona. “Hemos realizado una profunda reflexión sobre las causas que motivaron la confrontación y trabajaremos por aportar soluciones, pero sobre todo evitando hacia el futuro volver a repetir tamaña equivocación. Somos autocríticos en reconocer los daños y afecciones causadas a la población, son dolorosos los episodios y lamentables las consecuencias. Por tanto, presentamos nuestros sentimientos de consideración y excusas a todos los afectados”, reza un texto suscrito por las FARC y el ELN, divulgado por Anncol el 14/09/2010.

Para algunos resulta más difícil ponerse en los zapatos de Chávez que entender, por ejemplo, las equivocaciones de la guerrilla colombiana. Puede que a eso ayude la falta de explicaciones dentro y fuera de Venezuela, así como el modo brutal con que a veces son cumplidas ciertas decisiones. No basta con que el líder asuma la responsabilidad de lo decidido para cerrar un debate.

Pero, por suerte, el pueblo llano sí parece comprender que Chávez camina en política interna y externa por un campo minado, lleno de presiones y acechanzas, con alianzas tácticas que le permiten avanzar lentamente en lo estratégico, y con pasivos, como el de las cárceles, cuya solución estructural no depende de su exclusiva voluntad. Esa gente sencilla ahora está rezando porque Chávez termine de recuperarse en Cuba y regrese pronto a Miraflores. Basta mirar el elenco que pretende desplazarlo para saber que la alternativa no se parecería a él mismo, ni siquiera a Lula, sino a Álvaro Uribe. Eriza imaginar al petróleo venezolano al servicio, ya no de la paz y la integración, sino de la guerra y del imperialismo. Zape gato. Recupérese, comandante.

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COTUFAS

DIÁLOGO EN LAS CÁRCELES

Al cierre de esta edición, el ministro Tareck El Aissami anunció que, tras un diálogo con los “pranes” de El Rodeo II, las autoridades se aprestaban para ingresar a las 6 am de hoy al recinto penitenciario. El funcionario les ratificó el respeto del Gobierno a su vida y demás derechos fundamentales. Todos los venezolanos de bien hacen votos porque la situación se resuelva en forma pacífica. Y porque, superado el episodio, pueda encararse el tema carcelario sin tabúes ni politiquería. La GNB, que ofrendó la vida de dos de sus hombres en la intervención de El Rodeo I, debe ser la primera interesada en aclarar las responsabilidades en la entrada de armas de todos los calibres a los penales. Esta es una oportunidad de oro para desmontar la corrupción carcelaria.

JOSEÍTO Y CLODOSBALDO

Este sábado murió mi tío José Villegas, obrero humilde y batallador, y a los dos días el amigo Clodosbaldo Russián, un caballero y luchador revolucionario. Aunque la muerte los llame, aquí quedan sembradas sus semillas.

FELICITACIONES

Vaya mi palabra de felicitación a Rocío Sarabia, Clodovaldo Hernández y demás galardonados por el Premio Nacional de Periodismo 2011. ¡Enhorabuena!


Villegasccs@gmail.com



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Ernesto Villegas Poljak

Periodista. Ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información.

 @VillegasPoljakE

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