A la revolución le falta fuerza e iniciativa

Una de las razones más importantes para construir el socialismo se encuentra en el espíritu emprendedor y en la posición altiva y activa de la gente que participa en el proceso en todos los niveles creando nuevas relaciones económicas-sociales, no aprovechar ese factor representa un desperdicio notable de la fuerza revolucionaria.

Triunfante la cultura de la demagogia mato la iniciativa, con ella al sentido común y al conocimiento, se confunde subempleo con informalidad, burocratismo con burocracia, eficiencia con eficacia, se confunde al pueblo con ofrecimientos enormes en una incesante verborrea que dejan al pueblo embobado, estupidez colectiva incapaz de entender el clamor del campesino, de la masa, todos transformados en autómatas, conectados al rumor, difícil que lean y analicen, el resto del tiempo es un monologo de distraídos, aislados y sumergidos en el mundo infranqueable de la ignorancia.

Con seguridad se puede afirmar que, para mejorar un proceso la formación de condiciones cada vez mas favorables a intensificar esas fuerzas y su transformación en la realidad es absolutamente necesario y constituye una ley revolucionaria para entender la centralización, considerando al sistema socialista como la expresión de un desarrollo económico y social sostenido, la dirección centralizada y planificada no puede estar al margen de la creatividad del pueblo tanto para la propiedad colectiva como para el funcionamiento del centralismo económico.

Manejo fundamental para las exigencias de una y otra, las dos, centralismo y propiedad colectiva tienen un origen común, pero, la propiedad colectiva y el centralismo tienen contradicciones si no son satisfechas en conjunto, porque, la masa presupone que su participación económica debe ser activa y garantizada en una amplia democracia que asegura cada eslabón del sistema, trabajo que le corresponde al gobierno y al pueblo, siempre y cuando este ultimo desarrolle la industria con un amplio margen de autonomía.

Un manejo central aplicado de otra manera significa quitarle al pueblo su participación para colocarlos en parámetros representativos como un estamento inferior, es una de las contradicciones teóricas del socialismo llevado a la práctica en un proceso revolucionario que carece de iniciativa popular, o al menos, esas iniciativas no son consideradas por el gobierno.

En procesos así, es muy difícil hacer un balance de las virtudes y defectos del modelo, más allá de los gastos corrientes que enseñan las obras públicas y sociales pero que no ocultan las contradicciones del centralismo político- económico, no solo provocado por factores externos sino que surgen en alguna medida por la falta de creatividad económico-políticos del gobierno.

Puede que no encontrar un modelo socialista sea considerado algo normal, ya que el análisis de los modelos socialistas económicos no han producido resultados satisfactorios para competir ampliamente con el capitalismo que es un sistema global, por eso su aceptación como modelo impuesto. Y esa la fortaleza del socialismo que requiere que otro país a mas de China y Rusia, ofrezca otra alternativa socialista económica, porque, las contradicciones y confrontaciones son cosa perfectamente normal en cualquier modelo que se implante.

Lograr un funcionamiento de la economía con sus necesidades de desarrollo social, material y económico, son las nuevas e imperiosas proyecciones del socialismo del siglo XXI para poder hablar de igualdad de oportunidad para todos, porque, la igualdad política tiene que ser borrado del léxico revolucionario por ser pura demagogia heredada a través de los tiempos, condición necesaria para continuamente reconstruir nuevas soluciones al modelo.

Aumentar el interés hacia estos problemas multiplicara la creatividad de la masa, siempre y cuando esta iniciativa no duerma en los archivos de los diferentes poderes, además, la iniciativa ayuda en la toma de conciencia por la relación entre los principios de funcionamiento y la dinámica que debe existir entre las decisiones centralizadas y la propiedad colectiva.

Lamentablemente, el cerebro dormido por la falta de lectura carece de iniciativa, las conferencias, foros, conversatorios, aburren a los 15 minutos y estas deben competir con los celulares, con el susurro, con el bostezo, imposible realizar una presentación económica socialista sin que sea absorbida por la mala educación, no hay un razonamiento de peso para conocer a fondo los problemas de la inflación, como detener la especulación, como generar mas trabajo en los campos o en las aldeas industriales por construir, solo nos quejamos o aplaudimos lo que esta hecho, falta iniciativa para culturizar a la masa con otro conocimiento.

Los jóvenes están en la luna o camino a ella, cada cual en su nota, la clase media publica igual o mejor, no le interesa nada mas que cumplir con el tiempo y jubilarse saludando la infinidad de ministros, gobernadores, alcaldes, que pasan por esas oficinas, para todos hay servilismo, hipocresía y acomodo ideológico que se oye y se ve, la actitud de perro fiel alcanza para todos, el resto del pueblo, que mas da…

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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