¿Quién gana con la ruptura de relaciones integrales entre Colombia y Venezuela?
Me atrevo a proponer tres grandes ganadores: Las Farc ganan. Pueden entregar propaganda en todo el mundo demostrando que el Estado colombiano es capaz de transgredir la legalidad internacional. Ganan los Estados Unidos: logran dividir la Unidad Suramericana que no quieren, logran aislar a Venezuela, logran ganar presencia militar en la frontera. Ganan los contratistas de armas en ambos países porque desatan una carrera armamentista sin precedentes.
Estos intereses oscuros se deben estar moviendo a lado y lado de la frontera para aprovechar el momento, sus aliados son los falsos chovinismos y la histeria antidemocrática que ha ganado extensos sectores de la sociedad colombiana y venezolana en sus capas media y rica.
Quien más pierde es la sociedad colombiana. Quinientos mil empleos dependen de la actividad exportadora a Venezuela. A diferencia de nuestras exportaciones a Estados Unidos, principalmente materias primas bajas en valor agregado, las exportaciones colombianas a Venezuela, que podrían ser tres mil millones de dólares son altamente intensivas en empleo y generación de riqueza. Este empleo se perdería afectando en primer lugar a Antioquia y la frontera santandereana.
Después pierden Venezuela y China que no podrían abrir el comercio masivo de gasolina por el Puerto de Tribugá, Chocó, gracias al poliducto del Caribe, y los tanqueros, que no pueden atravesar el canal de Panamá, tendrían que transitar la ruta antigua del sur de África.
Esta es la hora de la sensatez y el interés nacional. La primera lección que tenemos que aprender es que en la lucha contra las Farc, se debe respetar la Democracia, la Constitución y la legalidad internacional. Si no es así, ganan las Farc.
Lo segundo que se debe hacer es lograr que el presidente Álvaro Uribe retome la conducción de las relaciones internacionales, silencie a sus seguidores fundamentalistas, sobre todo al vice, telefonee personalmente a Chávez y proponga una comisión de investigación binacional con el compromiso de sanciones drásticas para todos los funcionarios públicos que de lado y lado de la frontera hubiesen cometido ilícitos.