Quinto malo

¿A quién complacen las 120 páginas de Almagro?

Más de medio siglo de perturbadora existencia y actuación contra los pueblos pobres y rebeldes de Nuestramérica, lleva la Organización de Estados Americanos, conocida por sus famosas tres siglas OEA.

El pueblo cubano ha sido y es de las víctimas más visible y permanentes entre los pueblos de este continente, agredidos por la OEA. Luego de la pretensión yanqui de invadir, en 1961, al pueblo recién liberado del yugo dictatorial de Fulgencio Batista y del tutelaje neocolonial estadounidense, los gringos se repliegan o mueren en playa Girón, por donde pretendieron avanzar, en Bahía de Cochinos. La invasión, organizada y coordinada por la CIA, convocó a un mil 400 exiliados cubanos, quienes se comieron el cuento de que liberarían a su patria de la "amenaza inusual y extraordinaria", representada por el socialismo anunciado por los rebeldes victoriosos, bajo el comando de Fidel Castro. Poco tiempo después, el 22 de enero de 1962, Estados Unidos consigue expulsar a Cuba de la Organización de Estados Americanos. Pero, "con la OEA o sin la OEA", la Revolución cubana, enfrentando y venciendo al imperio estadounidense, sin jamás agachar la cabeza y enfrentando el más criminal de los bloqueos, "ganaría la pelea".

Hacemos un breve y muy apretujado recuento de la historia de resistencia de Cuba contra la OEA, porque, en la actualidad, un episodio similar se repite contra Venezuela y la Revolución Bolivariana y Chavista, intentando derrocar al gobierno que preside el camarada Nicolás Maduro. El imperio y sus serviles lacayos en el campo político, como quienes dirigen hoy el poder legislativo, desde la Asamblea Nacional venezolana, utiliza a la OEA, ese anacrónico organismo que agrupa a los países de este continente, para intentar desestabilizar, asfixiar y derrocar la Democracia participativa y protagónica que, durante casi dos décadas nos caracteriza.

Esa misma OEA, a través de su Consejo Permanente, convocado en sesión extraordinaria para el pasado miércoles 1° de junio, de este año, se propuso e invirtió una ocho horas de deliberaciones, para "tratar el caso venezolano". No hubo debate en torno a las pretensiones de aplicar la llamada "Carta Democrática" contra nuestro país. Tampoco se discutió el documento de 120 páginas introducido por el Secretario General, Luis Almagro, ante ese Organismo. Fueron temas diferidos para intentar colocarlos en agenda entre los días 10 y 20 de presente mes y año.

Es evidente que las presiones del "artillero" de turno del imperio, Luis Almagro, va a intentar cumplir su propósito, en el que le acompañan las figuras más oscuras, fascistas, reaccionarias y recalcitrantes de la derecha americana. La extrema derecha en la OEA requiere de 18 votos para aplicar la Carta y de 24 para expulsar a Venezuela del Organismo, tal como lo hicieron con Cuba en su momento.

La fase correspondiente a meter en agenda del Consejo Permanente al "caso Venezuela" ya se cumplió en esa primera reunión con la que el organismo inauguró junio. El impacto simbólico producido por este hecho "es elevado e incide negativamente en la imagen-país", tal como lo indica el colega periodista y analista político, Arlenín Aguillón. La tesis del "Estado forajido", inventada, desplegada y argumentada mediáticamente por el mundo, se mantiene y es aceptada por sectores nacionales e internacionales. Que no conocen y defienden otra "verdad" sino esa, inventada en el Departamento de Estado yanqui.

Venezuela, nuestra Revolución, ganó esta batalla reciente y, estoy convencido de que ganaremos las sucesivas. Pero no es hora de cantar victorias. La derecha, el fascismo, el imperio gringo y sus aliados, controla en el mundo las voces mediáticas que a diario malponen a Venezuela y le construyen esa imagen de "Estado forajido" merecedor de una sanción fuerte ante el 2caos humanitario". Entre tanto, poderes fácticos, principalmente europeos, aprovechan los movimientos en la OEA, para impulsar otros esfuerzos que debiliten la imagen del Gobierno venezolano.

En realidad Venezuela no está sola, pero el esfuerzo que se realiza es golpeado indeteniblemente en su "caja del pan" con la guerra económica, a través de la acciones de paramilitares y los asesinatos selectivos y en los ataques contra la conciencia. Estamos obligados a vencer y venceremos. No tenemos otra opción. Pero, no lo olvidemos, esta pelea, apenas comienza.



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Iván Padilla Bravo

Director del semanario cultural "Todos Adentro", medio adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura. http://www.mincultura.gob.ve/

 ivanpadillabravo@gmail.com      @IvanPadillaB

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