El ajiley de la oposición

INTROITO

Es una gran verdad que uno aprende cuando chiquito: mientras no te descubran el embuste todo es verdad. Mientras uno jugaba cargalaburra o robamontón todo era placentero. Juegos “sanos”. Mucho azar, reglas sencillas, y poca experiencia. En esas primeras instancias no había picardías. En la medida que uno iba aprendiendo cómo es el mundo, iba cambiando sus paradigmas. Uno se hacía más competitivo. Y aprendía a hacer apuestas: a qué te gano!!! Y el otro u otra, dependiendo de su “inocencia”, aceptaba. Y allí aprendía las picardías, las trampas… Hasta que la cargalaburra o el robamontón se hacían fastidiosos… Y uno buscaba cosas más emocionantes, más atrevidas, donde uno pudiera apostar y ganar… El reto de poder amenazar teniendo o no teniendo… El ajiley era la etapa siguiente, porque el truco era en esas edades demasiado complicado… Y así en ajiley uno apostaba echando un fiao (es decir, sin tener buena puntuación), rogando que los demás creyeran que uno de verdad tenía una buena mano y se fueran a la baraja (tiraban la toalla, pues). Pero cuando alguien le decía que aceptaba la apuesta, uno se cagaba… Porque no sabía si el otro estaba también echando un fiao. Mientras no se descubrieran las cartas, no se sabía quien tenía más…

PRIMARIAS

Las elecciones primarias impuestas por la franquicia empresarial capitalista “Súmate” a los pobres diablos de la oposición es un chantaje: o se pliegan o no hay dólares. Y como pobres diablos, aceptaron. Incluyendo a Teochoro y al gringo Robert Smith. Todos están echando fiao: “a que tengo más votos que tú”, se dicen… Y pueden comprar encuestas donde aparezcan datos que soportan sus fiaos… Pero esos no son votos… Mientras no se hagan las primarias no se sabrá con certeza cuánto tiene cada uno… Y mientras no se hagan las primarias seguirán echando el fiao… Seguirán apostando. Por eso Teochoro y el gringo Robert Smith no quieren que los cuenten sus votos. Ellos prefieren que la gente de la oposición siga creyendo el embuste de que tienen millones de votos (recuerden: mientras no se demuestre lo contrario)… Están jugando una mano de ajiley y todos están echando fiao: recuerden: el botín son los dólares de María Corina de Bush.

NOVELA SUPER DRAMÁTICA

Y así pasan los capítulos de este novela… Día tras día siguen lanzando las apuestas “a que tengo más votos que tú” (para los que se inscribieron en las primarias). Mientras que los que están por fuera no quieren que los saquen del show mediático… Teochoro y el gringo Robert Smith son como esos artistas que ya nadie les para bola y se inventan cada cosa con tal de estar de nuevo en la palestra. Por lo menos tienen la ventaja de que si no participan en las primarias seguirán apareciendo en los medios privados, porque después de las primarias, si las hay, solo uno de los que se anotaron en la comparsa, tendrá ese privilegio.

LOS CAÑONES DEL PAPA

¿Ustedes se acuerdan de la Conferencia de Postdam, cuando Stalin, Roosevelt y Churcill se repartieron Europa poco antes de derrotar a los fascistas alemanes e italianos (Viva Zidane!!!)? Un jalabolas, que siempre hay, propuso que en esa repartidera participara el papa Pío XII. Stalin preguntó: ¿Y cuántos cañones tiene el papa? Mientras no se demuestre lo contrario todos los candidatos de la oposición tienen tremendo ejército. Y así todos amenazan a sus contrincantes (lo más arrecho: incluyen a Chávez). Como en el juego de ajiley: mientras no se demuestre lo contrario, todos tienen para ganar…

EL GRAN DILEMA DE LAS FUERZAS DEL IMPERIO

El ajiley interno de la oposición a lo mejor nunca llega a su final… ¿Por qué? Porque afuera de ese coto cerrado hay otro mundo. Chávez cuenta con más del 60% de los votos potenciales (no es un fiao: son encuestas muy serias y confiables). Y mientras la oposición no se mida (no se cuenten), seguirán echando fiao, seguirán amenazando. Por eso fue que los pocos adecos que quedan decidieron abandonar las elecciones parlamentarias. Para que no supieran que tenían un fiao. Se retiraron sin verse obligados a mostrar sus cartas. Y los pendejos de Gerardo Blyde y Julio Borges cayeron en esta trampa y también barajaron sus cartas sin que nadie las viera. La retirada de los adecos les cayó como anillo al dedo: consiguieron una justificación para no tener que mostrar sus cartas. Y eso les permitió seguir en la palestra mediática. El gran dilema del imperio es que si sus muñecos deben mostrar sus cartas, descubriéndosele así el fiao. Mientras no los obliguen a enseñar su juego, cuántos puntos tienen, seguirán amenazando a la Revolución Bolivariana. Si los obligan a mostrar sus cañones y se descubra que no tienen ni un triquitraque, hasta allí llegarán. Y desaparecerán. ¿Por qué? El final ineludible de los egoístas: se comen entre sí y no dejan descendencia.

LA MEJOR SALIDA

Si quieren seguir vivos, es mejor que no se descubra su juego. Por eso abandonarán ese martirio de las primarias en una primera instancia. No se pueden dar el lujo que se descubra su juego en las primeras de cambio. Y por eso también buscarán una excusa para no participar el 3D. Mientras no se demuestre lo contrario ellos seguirán echando fiao. Lo más doloroso es que hasta ellos mismos saben que ninguno acumula puntos como para cobrar su botín. Y allí comparto plenamente a Mario Silva: no van a participar ni en primarias ni el 3D. Las primarias no se van a dar porque el imperio dará la orden de que no se den. Y el 3D, yendo ese montón de candidatos, lo mejor es retirarse antes de queden desnudos.


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Luis Rivero Badaracco


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