¡No tienen vida!

La oposición no tiene vida. Ha sido muy bueno para nosotros que hayan regresado al parlamento, lo digo de corazón, porque antes nos condenaron a la aburrida rutina casi monocromática de una Asamblea Nacional roja rojita.

Pero no tienen vida. Esa ensalada de pepinos, nabos y remolachas sin sazón convence menos que la prefabricada pose vehemente de María Corina o la historia de los cursitos con que Primero Justicia pretende justificar los cheques que recibió de la antigua Pdvsa.

Han deslucido cayendo en provocaciones y pisando cuanta concha de mango se les atraviesa. El espectáculo raya en la hilaridad y hay que aprovecharlo para –recordando a Héctor Lavoe- reírse un poco.

Al contrario, nuestra representación ministerial ha quedado muy bien, actuando siempre con la ética y la inteligencia como valores y armas del ser revolucionario. Y qué hablar de la dirección del debate. El maestro Soto Rojas, haciendo gala del refrán campesino, “perro viejo late echao”, ha puesto orden con sencilla elegancia y autoridad sin abuso.

También con el tema de la candidatura presidencial están haciendo el mismo ridículo. No tienen plan, ni discurso, ni siquiera una consigna que repetir.

El asunto ya se anuncia carnavalesco con el precoz salto al ruedo del fracasado alcalde metropolitano. Creo que esa lista de aquí a diciembre va a crecer como paja en humedal, larga y abundante, pero sosa y pobre en nutrientes, siempre con el riesgo de podrirse rápido.

Tremenda banalidad va a resultar la realización de primarias entre los opositores. Un liderazgo fuerte no se inventa en unos meses ni se improvisa en un saco de gatos.

Los pronosticadores de vocación, como el León afónico de Datanálisis, han lanzado la tesis de que la oposición debe buscarse un Chávez a la menos uno, es decir, a la inversa, un Chávez anti-Chávez.

Eso va a ser más difícil que comer macabí con cubiertos.

Un liderazgo nacional no se hace desde una pantalla de televisión. Hace falta mucha marcha por los rincones del país y contacto personal con la gente; pero más aún, hace falta tener un proyecto coherente que ofrecer, un equipo político unido en torno a ese proyecto, y una jefatura con carácter y sabiduría.

Nada de esto tiene la oposición venezolana en este momento.

El archipiélago de partidos, grupos, grupúsculos y figurines que constituyen la alianza opositora, tienen por única y exclusiva motivación o razón de ser, el odio a Chávez y el afán por deshacerse del Gobierno Bolivariano.

Todo parece indicar que no lo lograrán, a pesar de nuestras fallas, porque nosotros hemos cometido errores y permitido que sigan repitiéndose vicios del pasado, sin embargo el pueblo sabe que mayoritariamente hemos hecho esfuerzos serios y sinceros por construir una patria mejor.

Ese es el drama de esta oposición “masdelomismo”, que son cosa del pasado, que incluso nuestros desaciertos los señalan a ellos, porque son el mal ejemplo que debemos superar. Por eso les auguro al influjo de mis ancestros los mohanes, con toda la ciencia y la magia de la predicción, que el adelantado 2012 les depara una paliza peor que todas las anteriores.

caciquenigale@yahoo.es


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Yldefonso Finol

Economista. Militante chavista. Poeta. Escritor. Ex constituyente. Cronista de Maracaibo

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