3 de enero de 2026.- Ante la reciente agresión terrorista de EE.UU. contra Venezuela, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Popular China expresó la profunda conmoción y la condena enérgica del gigante asiático al uso flagrante de la fuerza militar contra un Estado soberano y su presidente, quién se encuentra aún en paradero desconocido secuestrado por las fuerzas norteamericanas.
La cancillería china advierte, a través de su comunicado, el peligro que suponen estos actos hegemónicos de Washington, que violan gravemente el derecho internacional y la soberanía de Venezuela, y amenazan la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe, por lo cual reiteran la firme oposición de Beijing ante ese accionar.
El documento concluye con un llamado a la Casa Blanca a respetar el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y a dejar de violar la soberanía y la seguridad de otros países.
Venezuela ha calificado sistemáticamente estas maniobras como parte de una estrategia para desestabilizar la región y atentar contra su soberanía nacional, denunciando lo que considera un intento de intervención armada para imponer un cambio de gobierno favorable a los intereses imperiales.