05 de mayo de 2020.- La crisis política sigue su curso en Brasil. Este lunes fue nombrado el comisario Rolando Alexandre de Souza como nuevo director de la Policía Federal, en sustitución de Maurício Valeixo, cuya destitución provocó la renuncia del ex ministro Sergio Moro bajo la denuncia de "interferencia política".
De Souza trabaja mano a mano con Alexandre Ramagem, director de los servicios secretos de Brasil, quien había sido propuesto inicialmente por el presidente como director de la Policía Federal, pero cuyo nombramiento fue impedido por un magistrado del Tribunal Supremo en respuesta a una denuncia sobre los estrechos lazos de amistad que unen al comisario con la familia Bolsonaro.
De Souza fue superintendente de la Policía Federal en el estado de Alagoas entre 2018 y 2019; fue jefe del Servicio de Represión al Desvío de Recursos Públicos, y ocupó cargos de dirección en la división del combate a delitos financieros en la superintendencia del estado de Rondonia.
El presidente Bolsonaro acató la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) y no insistió, como se esperaba, en nombrar un jefe de la Policía Federal vetado por la máxima corte de Brasol, mientras las Fuerzas Armadas ratificaron su adhesión a la Constitución y repudiaron agresiones a periodistas, apaciguando temores sobre una incipiente crisis institucional en medio de la pandemia del covid-19
En manos de la Policía Federal están algunas investigaciones que afectan a dos de los cuatro hijos de Bolsonaro, el senador Flavio y el concejal de Río de Janeiro, Carlos. Pero la Policía Federal también será responsable de una nueva investigación, pedida por la Fiscalía General y autorizada por el Supremo, referida a las acusaciones de "interferencia política" y otras presuntas irregularidades que Moro vertió sobre el presidente Bolsonaro al anunciar su renuncia. Lo que no sale a la luz es el involucramiento de uno de los hijos de Bolsonaro coen el asesinato de la concejala del PSOL Marielle Franco.