El socialismo una religión

Ante el evidente fracaso de las religiones para sostener la socialización, la moral y todos los demás principios y valores, no es un desliz el nombre de este artículo con la palabra tomada del mundo religioso. Se trata de algo más que una analogía en un importante sentido del socialismo, es una religión.

Para el revolucionario, para el creyente presenta, en primer lugar, un sistema de fines últimos que informan el sentido de la vida, y que ya son pautas absolutas para enjuiciar al capitalismo, con arreglos a las crisis, acontecimientos y acciones, en segundo lugar, sus procedimientos son una guía para esos fines, lo que implica un plan de salvación y la indicación permanente del mal del que tiene que salvarse la humanidad o una parte elegida de esta.

El socialismo que los pueblos puedan construir, será el paraíso para sus pueblos aquí en la tierra y calaría mucho mas hondo en la esencia sociológica de los pueblos que lo que un triste cura pueda decir. Su característica más importante es, la que no explica el éxito practico del socialismo. Una vez “permitido” por el mundo globalizado, es una aportación puramente científica, aun cuando hubiese sido mucho mas perfecta que los escritos de Marx.

Es verdad, todavía el socialismo no ha ganado la inmortalidad en el sentido histórico que tiene la religión católica y el capitalismo como decadentes e inhumanas, porque justamente combate esos valores de doble vía impuestos a los pueblos del mundo. No posee un arsenal de consignas combativas, si las tiene de reclamación y protesta por humanizar la sociedad y la tecnología, por eso es muy pequeña, la carreta en donde transporta los lamentos es siempre incendiada por las airadas protestas de la oligarquía y el poder militar de los imperios. Sin embargo, esta munición ha servido para que este latente las revoluciones y sirven bien a su propósito de conciencia y dignidad del cual se alimenta la libertad.

La humanidad no guarda agradecimiento para este sistema opresivo y aniquilador, olvida fácilmente los nombres de quienes escriben y lideran los libretos para la explotación de los pueblos y sus recursos mediante operas políticas; banalidad repulsiva la realización burguesa a la cual se le atribuye el materialismo mecanicista, oculto desde siempre para no revelar que ese seria su sistema de vida, desvaneciendo la fe rápidamente en todas direcciones sin que el profeta sea capaz de evitarla, con ella se extingue el rayo de luz del mundo.

Ante esta situación, el mensaje socialista, anunciando el paraíso terrenal, debe concretarse, en manos venezolanas y en las manos latinas esta la responsabilidad de volver a encender la fe de millones de seres humanos para darle un nuevo sentido a la vida con la religión marxista bolivariana, chapista, sandinista, alfarista o indígena, como se quiera llamarla, pero no puede ser un remedo o una caricatura del capitalismo sobre la que habría mucho que decir. Tiene que ser una obra donde se admira la grandeza social para que millones aprecien y superen la pobreza material y mental, su verdadero significado.

Esto se lograra aglutinando la formidable fuerza de los oprimidos y maltratados, y de otra parte ofreciendo resultados para que la liberación socialista sea una certeza racionalmente demostrable.

Observando las aberraciones religiosas producto de su decadencia de millones de años en la que dejo fugitivos todos los derechos humanos y espirituales de mujeres y hombres, como perros sin dueño, con tendencias egoístas y materialistas, inevitables mientras continué el capitalismo y que solo multiplicaran las religiones con los mismos defectos de una practica moral de doble vía, certeza fácilmente demostrable. Predicando lo que no practican, así, consumieron siglos de vida, objetivo social para las religiones y el capitalismo es ya ineficaz.

Obama y las Iglesias pretenden predicar bajo un ropaje de análisis, analizando por separado todas las crisis que agobian a la humanidad, sin mirar hacia las necesidades del corazón, es lo que conquisto cada vez mas a millones de gente apasionada y dio a la revoluciones el don que consiste en la convicción de luchar por la libertad y la dignidad, con ello lo que se pretenda no podrá ser derrotado, sino que al fin el socialismo ha de ser victoriosamente logrado.

Fuerza personal y profecía, cuyo destello actúan independientemente del credo. Ninguna vida nueva ni ningún sentido pueden efectivamente ser revelados sin cambiar el sistema. Eso es lo que nos incumbe de manera apremiante ahora. Para algo ha de servir la fuerza de Marx y de Dios para probar la inevitabilidad de la meta final socialista para formular los sentimientos de la enorme masa fracasada.

Experiencia que nos enseña que con lágrimas sentimentales solo se proclama el socialismo utópico que no glorifica a nadie en el cansancio rutinario de una muerte en vida. Los sentimientos de una revelación que abrirá horizontes se logra luchando y muriendo si es necesario, tendencia que no va con los mas débiles acostumbrados a lamer votas o ser jala bolas. Esos, son los que hacen fracasar los cambios, desleales y traidores, con sus cabezas siempre gachas, el individualismo es su forma de vida.

rcpuma061@yahoo.com


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Raul Crespo


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