La delgada línea entre Reformismo y Transición Socialista

Es propicio el momento electoral para insertar un tema que obsesiona y apasiona a estudiosos de los procesos Sociales y Políticos, para quienes tienen la responsabilidad de guiar los destinos de la revolución, escoger el momento electoral para hablar sobre un tema tan neurálgico no pereciera tener pertinencia, dado que en campaña electoral la volatilidad emocional y racional es frágil y la consistencia ideológica es vulnerable.

Pero es por la vulnerabilidad de la consistencia ideológica, en medio de una campaña electoral que se debe abordar el tema, sin cortapisas y sin rimbombancias, nada más oportuno que mostrar destreza ideológica y programática en un momento en que la población espera resultados a lo inmediato para superar la crisis de desabastecimiento (Guerra Económica) a la que lo tiene sometido la Derecha Venezolana.

De la Vulnerabilidad ideológica se aprovechan los enemigos de la Revolución Bolivariana, quienes desde la otra acera y dentro del mismo estamento enfilan sus baterías para aprovechar cada espacio, cada instancia y cada momento para dinamitar los fundamentos ideológicos y programáticos de la Revolución Bolivariana.

Hay que tener precaución en los momentos electorales, una victoria electoral no necesariamente significaría una victoria ideológica, o una derrota electoral no se traduce automáticamente en una derrota política, por ejemplo la derrota electoral que sufrió la revolución con la propuesta de reforma Constitucional en el 2007, sentó las bases para la victoria política de Chávez en el 2008 cuando triunfo la aprobación de la continuidad.

De allí derivamos al tema planteado de la Transición Socialista, como presupuesto ideológico que hay que abordar, dado que como lo planteó el Comandante Chávez, hay que demoler el Estado Burgués y superar la Economía Capitalista para lograr la emancipación del Trabajo al capital, enrumbar la sociedad a una vida liberada de la dominación Burguesa y recuperar la Humanidad. Son los presupuestos Revolucionarios.

Definimos la transición así: …. Concebimos la transición al Comunismo, no “Como un Estado que debe implementarse, un ideal al que debe sujetarse la realidad”, si no como “Un movimiento real que anula y supera el estado de cosas existentes”. “Carlos Marx y Federico Engels en “La Ideología Alemana”.

Fue imposible para Marx y Engels elaborar una teoría completa de la transición dado que para ellos, precursores de la filosofía de la Praxis y la concepción materialista de la Historia, el movimiento real y los acontecimientos acompañaban las aspiraciones de los pueblos en su lucha por superar las relaciones dominantes y de allí se desprende que los resultados de las relaciones contradictorias entre los factores en pugna eran impredecibles, al estar en fase irreconciliables e irresolubles quedaban determinadas por las leyes de la dialéctica.

La transición no se describe como una operación algorítmica, que da resultados similares una y otra vez, lo poco que se conoce de la teoría de la transición Marxista, ha sido posible y a causa de algunos acontecimientos que comprueban en el hecho que es necesario la puesta en práctica de acciones revolucionarias y someterlas al criterio de la reacción.

El Mismo Marx apuntaba que de hecho había que modificar el manifiesto Comunista, ya que lo comprobado en la experiencia de la Comuna de Paris” había servido para entender que la teoría de la transición tal cual como la conocieron en ese momento, necesitaba tomar en cuenta que no solo bastaba con hacerse del poder y el estado si no que había que demoler las viejas, violentas y peligrosas estructuras que soportaban el Poder absoluto de Francia, dejaron intacto al ejercito Francés, quien fue el Verdugo de la Comuna de Paris.

Lenin en su experiencia Soviética y luego de que el proletariado Ruso sufriera varios reveses, descubre que para avanzar de manera sustancial, objetiva y cualitativa era necesario contar con algunas condiciones objetivas para lograr el triunfo Revolucionario.

El Comandante Chávez nos sorprende con una nueva teoría de la transición cuando realiza el llamado a “Transitar Hacia el Socialismo” el cual en la actualidad está sometido a un debate inacabado, en lo personal sostengo que el Comandante Chávez creyó que la Sociedad Venezolana no estaba preparada aun para enfrentar una nueva variante de la contradicción y conflicto social, en el fondo Chávez entendía que el Capitalismo no iba a caer de la noche a la mañana y lanzarse a una aventura soviética era un salto al vacío, entre esos extremos quedaba la opción de transitar la vía del desarrollo productivo y la construcción paralela de un nuevo modelo de relaciones de producción.

Esta opción le ha brindado un margen de maniobra política y operacional a la Revolución siempre y cuando se contó con los recursos necesarios para llevar adelante los presupuestos sociales y políticos que demanda la sociedad, es manejar las crisis y los conflictos con abundante recursos, pero ahora agotados y en medio de un escenario electoral con características conflictivas, con una sociedad ultra polarizada, en fase de irresolubilidad, se presume que estaríamos ante una salida catastrófica.

A esta circunstancia le temen algunos factores políticos tanto de derecha como de izquierda, conservadores y liberales, porque si se desatase una hecatombe social nada quedaría en pie, y los grandes perdedores serían quienes ven en la revolución un espacio de acomodo burgués, por ello estos sujetos apostarían a la negociación con los factores de derecha, son los que se la pasan hablando de lo necesario que es para el desarrollo del país la producción privada imprescindible para el progreso, son los burócratas que corrompidos hacen de la función administrativa un trampolín para escalar socialmente.

De ellos se cuida la revolución, por ello es necesario que se defina en este momento electoral un espacio para la promoción de la profundización de la revolución, que se funda la publicidad, propaganda con los presupuestos ideológicos, para que cuando obtengamos la victoria, no perdamos los espacios de construcción de la transición socialista, que sepan los Reformistas que nuestra victoria será la victoria de la Revolución y que esta es capaz de solventar la Crisis económica y enrumbar el país hacia estadios superiores de la transformación social.

La fortaleza de la Revolución es la conciencia del pueblo, en ese campo está el saldo cualitativo de la revolución, es el que prevalece, el que trasciende, lo material es necesario, impostergable, definitivo, pero sin conciencia revolucionaria la clase trabajadora está destinada a fracasar en sus aspiraciones de superar la dominación del Capital.

Conciliar la campaña electoral para las elecciones parlamentarias con los presupuestos para la transición Socialista será decir que estamos en el camino correcto, que estamos pedagogizando la Política, que estamos prometiendo al pueblo continuidad de la revolución, que significaría sostener los logros sociales para el progreso y desarrollo humano, que un triunfo electoral de la revolución, consolida el poder del pueblo para frenar las aspiraciones guerreristas del Imperio, que trata de destruir la Economía del país.

Si no se concilia la campaña electoral con los Presupuestos de la Transición Socialista, estamos dejando de lado el pensamiento revolucionario que subyace en el seno del pueblo, si de verdad queremos profundizar la revolución y obtener una victoria electoral que nos permita realizar nuestras metas, es necesario que mostremos el bagaje ideológico, porque de lo contrario estaríamos ante una estafa Política.

El lado vulnerable de la política revolucionaria o talón de Aquiles lo representan los procesos electorales, allí se desatan todas las pasiones políticas y las luchas intestinas por el poder a que nos tiene acostumbrado la Burguesía, el pico de la escalada mediática que obtuvo en el 2007 cuando fue derrotada la reforma constitucional, le permitió a la Burguesía meter un freno de mano al avance de la revolución, fue un mal precedente, de eso se han aprovechado algunos factores políticos que desde dentro del proceso revolucionario aspiran a derrotarlo, promoviendo una conciliación con la Burguesía.

Propuestas de conciliación que la presentan con lobbies sofisticados, existe una campaña en los medios que pretende posicionar la idea de que no es posible salir de la crisis si no se cuenta con el apoyo de la Burguesía, esta propuesta la encabeza FEDECAMARAS con apoyo de algunos partidos de la derecha y con caja de resonancia dentro de algunas esferas del Gobierno.

Sabemos del potencian ilimitado que poseen las formas organizativas del poder popular, de sus capacidades productivas, de Control Obrero, de la cualidad ideológica de su militancia, que está dispuesta a ocupar el lugar privilegiado de la vanguardia productiva del país y saben que este momento podría ser significativo para la revolución si se suman las fuerzas populares al desarrollo productivo del país.

El acecho del Reformismo sobre la Revolución Bolivariana pende como la espada de Damocles sobre el cuello del pueblo.



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Alí Anzola Escorche


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