La especulación comercial deprime la economía, la desequilibra e inestabiliza

Cómo leer y aplicar las fórmulas capitalistas de Carlos Marx planteadas en El Capital (V)

Con la especulación comercial, todas las economías han ralentizado su progreso económico y los aportes de las revoluciones tecnoindustriales.

Veamos:

La siguiente fórmula es la más representativa de la circulación capitalista:

D-M (Mp y T)…P… M’-D’

Como hemos señalado en entregas precedentes, la circulación del capital envuelve dos procesos, uno productivo (P), y otro circulatorio que consta de 2 fases: la de intercambio de D por M, y la de M’ por D’.

Los tránsitos de M hasta M’, y el de D hasta D’ discurren mediados por el capital productivo que convierte a D y M en capital porque D es aplicado a la compra de fuerza de trabajo y esta crea el capital adicional que aparece en M’ y consecuencialmente en D’.

Ese capital M’ (capital-mercancía) cumple su ciclo a través del mercado, o sea, dentro y fuera de la fábrica. Dentro de ella se crea el plusvalor (pluscapital), y fuera de ella aparece en forma de salarios y ganancias convertibles en bienes de consumo, o en más medios de producción para las economías ampliadas. Este consumo de salarios y ganancias es garantía para el reciclaje del capital y su potencial expansión.

Si los comerciantes de M’ especulan con este capital porque las vendan por encima de su valor, estarán recuperando su capital inicial, su ganancia ordinaria más una sobreganancia que se traduce en una merma del poder adquisitivo de los asalariados o clientes. Esto significa que sus inventarios empiezan a estancarse ya que vende menos mercancías por más dinero. Tal estancamiento frena su demanda ante la fábricas y estás se ven obligadas a recortar su producción. Sobrevendría, pues, un desempleo en general de trabajadores y de medios de producción. Pensemos que la especulación tiende a generalizarse cuando no se sanciona severamente.

Muchas de las críticas de la oposición cuando afirman que no funciona bien la política del gobierno podrían estar referidas a que el Estado se ha mostrado demasiado elástico ante este enemigo de la sociedad, el especulador.

Algo semejante en sus efectos ocurre con las devaluaciones del poder adquisitivo. Es que, esos estancamientos causados por la especulación y por las devaluaciones inducidas se están constantemente sumando a los excedentes de oferta invendibles que potencialmente representa la plusvalía porque los empresarios la destinan en mayor parte a la acumulación de capital.

Es por esas razones que recomendamos, en paralelo, ajustes salariales que recuperen el poder adquisitivo anterior y congelación inminente de precios.

Esta recomendación la hacemos ante los oídos sordos de fabricantes y comerciantes actuales que no hacen otra cosa que especular, especular y especular. Por esta razón no logra formarse una tasa media general de ganancia ni tampoco la demanda se ve plenamente satisfecha, o sea, nos hallamos en una nueva economía, en formación, desequilibrada e inestable con peligrosos-aunque superables-efectos políticos.

Continuaremos con estos temas.



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Manuel C. Martínez


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