23 de agosto de 2008/ El presidente Hugo Chávez inspecciona este sábado la reparación de las primeras embarcaciones de Pdvsa, que realiza la empresa mixta cubano-venezolana Astilleros de Maracaibo y el Caribe (Astimarca), en Cabimas, estado Zulia.
Con el apoyo de un taller y un dique flotantes, que llegaron de Cuba en enero de este año, Astimarca está restaurando el catamarán Limpiamar que se utiliza para la recolección de crudo del Lago de Maracaibo en casos de derrame, y una gabarra que recolecta el material que se genera con las perforaciones. El plan de trabajo a mediano plazo comprende la reparación de seis gabarras y tres remolcadores de la industria petrolera, informó Arcedis Arias, jefe de reparaciones por el lado venezolano
La función del dique es hacer reparaciones de embarcaciones navales de hasta 100 metros de largo y 4 mil toneladas de peso. Éste saca las unidades del agua, y en un espacio seco se pueden reparar con las herramientas que proveen el taller flotante y Pdvsa. Su presencia en el muelle de talleres centrales La Salina en Cabimas, es acelerar la reparación de estos equipos fundamentales para la producción petrolera, explicó el jefe de reparaciones por la parte cubana de Astilleros de Maracaibo y el Caribe, Alain Anrreu.
Un grupo de 65 cubanos y 25 venezolanos operan estos equipos. La delegación cubana está asesorando al personal nacional para que se vaya incorporando en las tareas del astillero y así operar sus instalaciones. El año pasado recibieron cursos en la isla de fabricación y soldadura de las estructuras navales.
Esta cooperación permite el intercambio de conocimientos y la transferencia de tecnología. El remozamiento de estos equipos es indispensable para el funcionamiento de la industria petrolera y para economizar los gastos que genera, por ejemplo, el alquiler de un remolcador, que cuesta 45 millones de bolívares fuertes mensuales.