La nueva traición de la FTUV y su concepto burgués-neoliberal de la educación

El pasado 10 de agosto la FTUV dio a conocer unas nuevas tablas salariales y un comunicado bajo una supuesta "adecuación" de la III Convención Colectiva Universitaria. Allí exponen unas conclusiones sacadas de un "diálogo sincero" y un "arduo debate" entre unos supuestos trabajadores universitarios y los ministros respectivos (del trabajo y educación universitaria).

Primero que todo debemos decir que ese diálogo nunca ha existido entre el gobierno y los trabajadores universitarios. Ni sincero ni insincero. Simplemente no ha existido diálogo ni debate alguno, desde que Maduro asumió la presidencia, entre trabajadores universitarios y gobierno. Es una nueva mentira de la FTUV el presentar una componenda entre tres o cuatro "dirigentes" con los ministros y llamarla "adecuación" de la convención colectiva.

La FTUV dice que se "restituyen" los porcentajes de las interescalas salariales, interescalas de escalafón docente y las del tiempo de dedicación docente. De esta manera tan irresponsable reconocen que las mismas habían sido suprimidas en las anteriores convenciones colectivas y en la misma III CCU, como parte de su explícita política de aplanar las escalas de sueldos de los universitarios. No obstante, dado el derrumbe absoluto de los salarios por parte del gobierno de Maduro, el restablecer los porcentajes interescalas salariales no genera mayores beneficios para los trabajadores universitarios, pues se pasa de 5-10 dólares mensuales a ganar 20-25 dólares al mes, que sigue siendo una miseria propia de esclavos.

Vemos entonces que una supuesta mejora en los salarios de los universitarios es simplemente la ratificación de los salarios de esclavitud que paga el gobierno de Maduro y avalan traidoramente los sindicalistas pseudobolivarianos.

Nuevamente la FTUV expone sus confusas ideas sobre la "productividad" de las universidades, al decir que éstas deben "hacer gala de nuestra intelectualidad orgánica, estructural y laboral" (¿qué querrán decir?), "en el marco del bloqueo financiero la solución es la producción y el trabajo" (trabajo lo hacemos todos los universitarios, y la producción es de graduados y de conocimientos).

La FTUV todavía no sabe que las universidades producen desde hace décadas dos aspectos fundamentales para el desarrollo de la nación: generan formación a las nuevas generaciones de profesionales y generan también conocimientos. La formación se expresa en los miles y miles de graduados que cada año salen de las universidades venezolanas. Los nuevos conocimientos se expresan en libros, revistas científicas, patentes, y en un menor grado en productos elaborados en los laboratorios y granjas de las universidades.

Obviamente todo ese conocimiento debe orientarse a resolver los problemas fundamentales de la nación y el pueblo venezolano. Pero al establecer prioridades acerca de qué tipo de investigaciones promover, qué nuevos conocimientos generar, existe un abismo entre las necesidades reales del pueblo y las que ha definido el madurismo desde el gobierno.

El madurismo promueve (en teoría, porque en la práctica no conocemos ninguna política que promueva investigaciones de ningún tipo) una investigación "científica" subordinada al modelo económico extractivista que ha impuesto mediante los llamados "15 motores de desarrollo". Ese criterio es totalmente burgués, totalmente alejado de los principios socialistas que supuestamente debería defender el gobierno. Una educación al servicio del modelo económico primario exportador es lo que impuso el imperio yanqui en toda Latinoamérica a lo largo del siglo XX. Y eso mismo es lo que quiere repetir Maduro en el siglo XXI.

El madurismo intenta imponer un pensamiento único que aunque se disfrace de "socialista" tiene un trasfondo completamente neoliberal y hasta fascista. El énfasis en la formación de unas "milicias universitarias" pareciera que más que "defensa de la patria", su objetivo estuviera pensado para someter por la fuerza a los sectores disidentes dentro de las universidades y terminar de imponer una nueva ley que sería aprobada supuestamente por la ANC a fines de año.

En el discurso madurista, igual que en el discurso neoliberal de personajes como Macri, Bolsonaro o Piñera, la investigación científica que busca abordar los ingentes problemas de grupos sociales marginados y explotados, que busca empoderar a estos grupos sociales para su lucha autónoma en procura de sus derechos, tiene un contenido subversivo y debe ser extirpada de las universidades venezolanas. La investigación sociológica, antropológica, histórica y de otras áreas afines orientada hacia los pueblos indígenas, las comunidades campesinas, los sectores obreros y los barrios periféricos de las grandes ciudades, no figura en el programa madurista porque dicha investigación no produce elementos materiales de "consumo".

Como no producimos maíz o yuca, vacas o cochinos, vehículos o herramientas, entonces "no producimos nada" para el discurso neoliberal madurista. El riesgo y las limitaciones que los investigadores sociales tenemos hoy en Venezuela ante el gobierno de Maduro, es exactamente similar al que padecíamos en los gobiernos burgueses neoliberales de Carlos Andrés Pérez y Rafael Caldera, para mencionar los más cercanos en el tiempo.

Es más, la presión del gobierno contra toda investigación social que se salga de su control ideológico es hoy mucho más grande que las que aplicaban antes los adecos y copeyanos. Presión comunicacional (te silencian en todas partes y te tratan de traidor para abajo), presión financiera (no existe financiamiento alguno para este tipo de temas), y presión represiva (como el asesinato de dirigentes indígenas muy vinculados a la universidad, como Sabino Romero).

Una educación socialista debería abordar el problema central de superar la división entre trabajo manual y trabajo intelectual, tal como en su momento lo formularon Marx, Engels y otros. ¿Pero cómo la FTUV, que no realiza elecciones y tiene los mismos líderes desde hace más de 20 años, puede pretender hablar de superar la división del trabajo? Ellos mismos son ejemplo vivo de la existencia de unos dirigentes eternos y una gran masa de dirigidos sin derecho a nada.

La FTUV es sostén del poder político del PSUV, cuyos dirigentes son los mismos desde hace 20 años (y pretenden seguir mandando hasta que se mueran), en donde no existe ninguna forma de democracia interna ni de debate democrático, estructurado bajo principios abiertamente militares de subordinación absoluta y enajenación de los militantes (disfrazado de supuesta "lealtad"), una estructura de poder que se dirige cual si fuera un cuartel, donde se descalifica, se aísla, se despide de sus cargos y se les persigue a los militantes que intentan hacer valer espacios de crítica interna y debate democrático, un cogollo "cívico-militar" que se ha ido reduciendo cada vez más mediante sangrientas purgas, un poder burocrático y corrupto que en definitiva reproduce todos los vicios que hicieron fracasar al socialismo ruso.

¿Cómo se va a superar la división burguesa del trabajo, con un aparato político fundado en el mesianismo, el mande mi comandante, el aplauso incondicional, la lealtad ciega y enajenante? ¿Cómo se van a empoderar los trabajadores y el pueblo en unas universidades que ni siquiera pueden elegir democráticamente a sus autoridades?

Esta nueva farsa traidora de la FTUV debe ser rechazada por todos los trabajadores universitarios en todo el país. Sólo la lucha firme de los trabajadores y todo el pueblo puede rescatar a las universidades del colapso a las que han sido conducidas por el madurismo que gobierna. Al respecto hemos formulado propuestas que siguen siendo vigentes (ver: https://m.aporrea.org/educacion/a279281.html).

Maracaibo. Tierra del Sol Amada. 16 de agosto de 2019.



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Roberto López Sánchez

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2019). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia (organismo que sólo ha sido convocado en una oportunidad en cinco años). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, del Diplomado en Consejos Comunales (cinco cohortes graduadas) y el Diplomado en Formación Sindical con (cinco cohortes graduadas) en la Facultad Experimental de Ciencias (FEC). También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Ha publicado: El movimiento de trabajadores en Venezuela durante la revolución bolivariana: 1999-2012 (2017); Movimiento estudiantil y proceso político venezolano (2007); El protagonismo popular en la historia de Venezuela (2008-2015); Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI (2009); y Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo (2012), además de 5 capítulos de libros científicos, 45 artículos científicos y 50 ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Ha dirigido 10 proyectos de investigación en la FEC-LUZ. Actualmente dicta semestralmente las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Ha dictado los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo. En la División de Extensión de la FEC desarrolla anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial y su repercusión en la economía venezolana; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela (dictado también en el Centro Internacional Miranda -CIM- y en Fundacite-Mérida en 2016); y el seminario La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990, en el CIM (2017). Es coinvestigador en el Proyecto: “Historia de los frentes guerrilleros Antonio José de Sucre y Américo Silva: 1966-1990”, Centro Nacional de Historia (2016-2017). Investigador principal en el proyecto “Identidades en el estudiantado de la Universidad del Zulia” y del programa de investigación “Universidad del Zulia: comunidad, organizaciones e identidades” (2017-2019).

 @cruzcarrillo09

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