Misión Sucre: ¿Política de avanzada educativa o tinglado académico?

En esta Venezuela cambiante, hay que detenerse un momento a reflexionar sobre la Misión Sucre y sus ofertas académicas; sobre los alcances de tan importante estructura de facilitación del aprendizaje universitario, (si, universitario). Como triunfador, aspirante a obtener mi título de Licenciado en Comunicación Social, considero mi deber abordar este tema con fines de hacer señalamientos que puedan servir para análisis y opiniones posteriores a su publicación.

Comenzaré a señalar que en la aldea donde recibo mi formación, Aldea Paraparal, Los Guayos, Carabobo, una magnífica edificación construida para tal fin universitario, pareciera que no se ha articulado suficientemente con los órganos correspondientes para lograr un óptimo mantenimiento de la planta física señalada. La desidia es evidente, zonas enmontadas, filtros dañados, ausencia de papeleras etc., lo cual deviene en detrimento de quienes acudimos a sus ambientes en busca del aprendizaje necesario para complementar la formación profesional. Aunado a lo anterior, debo señalar que existen excelentes profesores – colaboradores, así como también deficientes profesores lo cual es denominador común en muchas universidades del sector público y privado. Hasta aquí todo parece fluir de manera precisa, pero, ah caramba!!!! que nunca falta un pero, coexisten una serie de irregularidades de carácter netamente pernicioso dentro de los ambientes.

Cuestiono el hecho de que en nombre de la “inclusión” se produzca una corruptela administrativa en el hecho de que no importe si un estudiante faltó o no a sus correspondientes clases presenciales, para que lo aprueben y hasta con buenas notas, en detrimento emocional de quienes haciendo esfuerzos no faltamos a ninguna actividad. Así mismo es de cuestionar que se hace costumbre que un triunfador, al ser evaluado en una actividad, por ejemplo una exposición, sin importar el contenido de la información que presenta el bachiller, basta y sobra con que se pare a exponer para que sea calificado aprobatoriamente aun cuando haya dicho barbaridades en su intervención y de paso errores conceptuales o de cualquier otra índole que más bien perjudican a quienes pudieran tener una visión acertada y ante la nueva información cayeran en dudas sobre la veracidad de lo que ellos ya tiene en su memoria.

La muy poca formalidad y responsabilidad, por ejemplo en el manejo de las actas contentivas de las notas de cada unidad curricular, ya que si presentan algún error, debe corregirlas el alumno, y llevarlas a la coordinación para que las firmen y carguen al sistema, me parece un asunto muy delicado en virtud de lo mucho o poco que puede hacerse con tal responsabilidad. Y finalmente es necesario y muy prontamente necesario, tener un sistema o método de selección del personal colaborador facilitador, para que realmente transmita el conocimiento quien que lo tiene y sabe facilitarlo y no los amigos del coordinador de turno.

Finalmente un llamado a los triunfadores, a que hagan un esfuerzo en el sentido de eliminar ese remoquete que nos endilgan a quienes estudiamos en la Misión Sucre, de “tapa amarilla” ya que es nuestra responsabilidad, complementar los conocimientos adquiridos, reforzarlos, mejorar nuestra condición de seres humanos, nuestro vocabulario, nuestro comportamiento ciudadano y no seguir enquistados en lo que éramos antes de ingresar la universidad, para ser iguales, pero un título que no sabemos para qué nos sirve. Debemos hacer un cambio radical en nuestra propia estructura de vida, para ser mejores ciudadanos, mas revolucionarios de verdad y no solo ponernos la franela roja y el brazalete sino ser venezolanos de avanzada.

Quien suscribe es egresado de la Universidad de Carabobo en pregrado y postgrado, y cree firmemente en la revolución académica y considero mi deber hacer contraloría social tal como lo establecen los instrumentos legales, y esto es contraloría social, no es llenar de cifras las estadísticas con la matrícula universitaria o el índice de egresados, sino hacer seguimiento a otros aspectos importantes en lo relacionado con la extensión e investigación elementos estos capitales en la vida universitaria. Es conocer el índice de deserción y sus causas, es hacer seguimiento a los graduados y apoyarlos para que mejoren su condición académica con postgrados, seminarios cursos y talleres. En fin, es una nueva revolución dentro de la revolución.

El autor es: Abogado, Msc. en Ciencia Política, Estudiante del PFG Comunicación Social.

mgiesuri@gmail.com




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