Por una universidad productiva

Hoy como a pasado a lo largo de muchos años, las universidades venezolanas comienzan un nuevo proceso de conflictos, las causas que se ventilan son muchas pero la que lamentablemente mueve al sector profesoral es la monetaria, muchos alegaran que es mentira, pero les recuerdo que nunca he conocido ni cuando estudiante que a pesar de que los profesores lograran sus reinvidicaciones laborales continuaran en paro, motivado a que las aulas estaban en pésimo estado, no contaban con recursos tecnológicos para el proceso de enseñanza-aprendizaje y lo más grave contar con un cubículo decente. Siempre hemos reclamado nuestros derechos dejando a un lado nuestros deberes; cuantos profesores que son a tiempo completo ó a dedicación exclusiva, tienen a la universidad como su caja chica, desempeñando funciones externas que en nada tienen que ver con su desempeño universitario y que impiden el cumplimiento de sus deberes como docentes; muchos de ellos ni se preocupan por tener un cubículo, de manera de alegar que no cuentan con espacios para trabajar, vienen dan clases y se van. Se preguntarán que hacen las autoridades universitarias o la contraloría universitaria ante estas situaciones; la respuesta es: nada. Se envían profesores a realizar Doctorados en el exterior que son dictados en nuestras propias universidades, muchos en algunos campos que en nada tiene que ver con su desempeño; otros son enviados cuando están por jubilarse, de manera de subir de escalafón y tener una jugosa jubilación. Nuestras autoridades se hunden en la burocracia con la designación de adjuntos, al parecer su trabajo les queda grande y necesitan de quien les digan que hacer. Se crean miles de comisiones y cada profesor se incluye, eso si, esperando su descarga académica; nuestros programas de carreras están desfasados de la realidad y lo más grave que son diseñados por supuestos expertos que nunca han estado en el mercado laboral y su prepotencia les impide incluir asesores externos que conocen las realidades laborales y sociales. Si deseas buscar como docente el ingresos de recursos propios que beneficien el flujo de caja e imagen de la universidad y tus propios ingresos que ya son escasos, te encuentras con una burocracia que puede meterte en apuros, ya que el dinero solicitado por adelantado al cliente puede ser usado para otros fines. Tenemos un staff de empleados digno de admirar en comparación al trabajo a realizar. A nivel estudiantil no formamos para el trabajo, muchos menos para la cooperación y la solidaridad con aquellos con los cuales el destino se ha ensañado (pobres), el amor por cuidar su universidad es muy escaso; se repite asignaturas y se abren secciones con más de 45 estudiantes en aulas para 25; un completo hacinamiento. Muchos estudiantes a través de becas pudieran contribuir en gran medida con el mantenimiento de nuestras universidades, pero eso no se hace, su vida transcurre un mundo irreal, solo comparado con el Miami de los años 70; “dame dos”. Cuando salen al mundo de trabajo están tan acostumbrados al facilismo y a la tutela materna de la universidad, provocando que su vida en las empresas privadas sea un total fracaso; no tienen ni la más mínima intención de ser un emprendedor empresarial y solo desean trabajar en la administración pública, donde pueda gozar de una estabilidad laboral a pesar de su baja productividad. Su visión de las empresas privadas es que son explotadoras y quieren cambiar lo que durante más de 7 años (promedio para graduarse) fue su estilo de vida, elemento que en nada contribuyo a formar ciudadanos capaces de enfrentar nuevos retos y lograr insertar profundos cambios, que ayuden a sacar el país hacia niveles de productividad que permitan salir de este subdesarrollo mental en que nos encontramos. Nuestro sistema de escalafón debe ser revisado y cambiado; en nada beneficia a la productividad de nuestras casas de estudios, necesitamos adecuarlo al factor productivo, de manera de motivar al profesor a que cada año logre alcanzar metas que ayuden a incrementar tanto su nivel académico, moral y salarial. No es posible que tenga que esperar 4 años para poder subir a la categoría de agregado y mejorar tu situación laboral.

Como es posible que un docente que durante muchos años se ha dedicado solo al área investigativa de plantas, por el hecho de poseer un titulo de Doctor, infinidad de investigaciones en el área mencionada y una categoría de asociado o titular, este facultado para llevar las riendas de un rectorado o un vicerrectorado administrativo (hay muchos que hasta en un salón de clases de pregrado demuestran una incapacidad de dominio del área en que fueron formados); debe establecerse un baremo que indique las condiciones mínimas para optar a dichos cargos. Es necesario diseñar un perfil tanto de formación, experiencia y actitudes que permita contar con los líderes requeridos para afrontar la conducción de tan enorme responsabilidad.

Al parecer todo parece negativo, pero existe un sector que crece muy lentamente en las universidades que consideran que erradicando el factor político en nuestras casas de estudios podemos lograr centrarnos en la búsqueda del elemento productivo basado en la formación de profesionales capaces de por si solo afrontar nuevos retos, con un principio humanístico y de solidaridad que le permita asumir su trabajo dentro de patrones éticos y de poder brindar a nuestra sociedad soluciones que permitan mejorar la calidad de vida del mayor número de sus integrantes, en especial lo niños. Este grupo de docentes desea contar con verdaderos cubículos, dotados con computadoras y espacios (recursos) para poder investigar, servir de guía a los estudiantes que lo requieran y cumplir nuestros horarios de trabajo de manera digna, deseamos dar lo mejor de nosotros al formar no tan solo en le área de especialidad, sino en su formación moral y ética, queremos contar con verdaderas aulas, dotadas con los equipos necesarios.

Sentimos el derecho de exigir que se nos trate por igual y si empresas como ALCASA y el sector Militar; la primera con una situación financiera precaria logra incrementos salariales que los coloca muy por encima de nuestros sueldos, no vemos las razones por la cual no se nos cumpla. Señor Ministro a pesar de que la junta directiva de FAPUV, ya perdió el derecho de representarnos, queremos que se tomen las medidas necesarias para lograr una universidad mas productiva y no para hacerla menos productiva, como siempre acostumbran los gobiernos de turno. Este grupo de profesores también se coloca en pie de lucha por cuanto cada día nos cuesta más poder comprar libros, mantener nuestro hogares y mejorar nuestra calidad de vida; pensamos que usted va al mercado y se asombra de los precios que distan mucho de ser los que el INDECU, presenta al señor Presidente. No queremos ser cómplices de supuestos dirigentes que usan la universidad como arma política (tanto de izquierda como los de derecha), pero llegó la hora de decirnos las verdades duela a quien le duela, nuestras casas de estudios requieren transformaciones gerenciales y sociales, no políticas, solo así saldremos de esta situación que tanto los políticos de derecha o de izquierda nos han heredado.


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Henry Carrero

Asesor y docente universitario en la Universidad Nacional Experimental de Guayana - UNEG. Especialista en temas de mercadeo.

 henryantonioc@gmail.com      @HENRYACARRERO

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