Bienvenida Comunidad de Países Hermanos

Entre México y Argentina, contado el mar Caribe, hay un crisol de pueblos hermanos. Venimos del maíz y la yuca, de la papa, el fríjol, el tomate y el ají. Somos adoradores del sol y la luna, somos amantes del verso y enamorados de la vida.

Cinco siglos atrás nos invadieron con afán de lucro; dos siglos atrás truncaron nuestra libertad otros saqueadores.

Pero siempre llega ese hoy que ayer fue sólo sueño.

Nuestro máximo soñador dijo que ese día en que nuestras repúblicas se unieran “se fijará en la historia diplomática de América una época inmortal”.

Así es Libertador, y ese día ha llegado.

El dos de Diciembre próximo se realizará en Caracas la cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, con la presencia de los jefes de Estado y de Gobierno de todos los países miembros.

Asistimos, sin mínima duda, al hecho político más trascendental de nuestro continente en dos siglos.

Antes de esto, la Independencia.

El primer gran aporte de la creación de la CELAC es el surgimiento de un fuerte bloque geopolítico por un mundo de paz. Declarar la región zona de paz es ya una contribución inmensurable para alcanzar un mundo mejor.

Este sería el marco principista que conjurará cualquier intento desestabilizador y frenará los intereses guerreristas que azotan a otras latitudes del planeta.

En segundo lugar, la integración de la CELAC redunda en un polo humano y económico que será imposible ignorar en el concierto mundial.

Aunque lo que debemos perseguir es constituir comunidad de naciones antes que mercados, no podemos desdeñar el potencial productivo y comercial que reúnen nuestras economías, las cuales, en muchos renglones, juntas puntean la estadística internacional.

Hay muchas cuestiones comunes de agenda, comenzando por dar respuestas a los postergados y disminuir las brechas odiosas que separan a la multitud empobrecida del opulento reducto oligárquico.

Los pueblos claman igualdad, por eso se movilizan, organizan y levantan.
El sólo hecho de establecer el foro para el encuentro de los mandatarios es un logro trascendente. Más aún lo es, porque ha sido el empuje de los pueblos lo que ha hecho posible lo imposible.

Una nueva correlación de fuerzas políticas ha creado las condiciones para que hayamos llegado a este punto crucial. No es nada egocéntrico mencionar el papel estelar que ha jugado el liderazgo del Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana. Estoy convencido que sin esta precondición, no lo hubiéramos logrado.

Las experiencias de la ALBA y UNASUR están muy presentes como catalizadores del proceso, así como las debilidades de la OEA han despertado esa necesidad de otro escenario.

También anotamos con absoluta seriedad, que es ésta la derrota diplomática más severa que los Estados Unidos hayan sufrido en toda su historia. Sin magnificar el hecho, conscientes como estamos de sus limitaciones y contradicciones internas, pero la cumbre CELAC en Caracas, es el anuncio del nacimiento de otra época diplomática en nuestra historia.

Con Chávez en ristre y venciendo, por la gloria vivida y las victorias por venir.

*Presidente de la Comisión Nacional de Refugiados

"... los Estados Unidos que parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad..."
Simón Bolívar, El Libertador. Guayaquil 5 de agosto de 1829.


caciquenigale@yahoo.es


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2155 veces.



Yldefonso Finol*

Economista. Militante chavista. Poeta. Escritor. Ex constituyente. Cronista de Maracaibo

 caciquenigale@yahoo.es      @IldefonsoFinol

Visite el perfil de Yldefonso Finol para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Por los Derechos Humanos contra la Impunidad