Propuesta parlamentaria

¿Ley del talión o cadena perpetua para los corruptos petroleros venezolanos?

¡Yo escribo lo que veo!

JUSTIFICACIÓN

Me parece extraordinario que no haya impunidad contra los corruptos en Venezuela, incluso, que les apliquen penas más severa que la simple privación de libertad y el despojo de sus propiedades. Y, cuando se trate de robos contra nuestra industria petrolera, EL PATRIMONIO COMÚN DE TODOS LOS VENEZOLANOS, la pena debe ser mayor como la cadena perpetua o pena de muerte, porque atentan contra el futuro de nuestros hijos y la estabilidad de la nación.

Esta es una de las propuestas para la agenda legislativa 2021-2025 que surgen de los debates dentro del sector de Profesionales y Técnicos del Bloque Histórico de la Revolución.

TRISTE REALIDAD PETROLERA LA QUE VEO

Lo que está viviendo nuestra nación petrolera en noviembre de 2020, no es para hacernos la vista gorda. No es cuestión de discursos abstractos como: "estamos entrando en la fase de la Venezuela post rentística petrolera" o en la "Venezuela postpetrolera" obligados por las circunstancias.

Venezuela fue un país con una de las industrias petroleras más importantes del mundo. Hoy no podemos decir lo mismo. Ya no importa si los precios internacionales del petróleo suben o bajan para determinar qué cosa se pondrá buena o mala en el país. Por tanto, ya no es al "azar" o las guerras en el Medio Oriente a quien apostamos nuestro futuro.

Los corruptos liderados por Rafael Ramírez, primero nos vendieron el Plan Siembra Petrolera 2005-2019 como la panacea para ser la "primera potencia petrolera" del mundo. Luego, nos engañaron vendiéndonos la política de endeudamiento externo como la panacea para desarrollar ese excelente y ambicioso plan en tiempos de precios altos del petróleo. Efectivamente, nos endeudaron con los bonos petroleros que compraron los capitalistas "gringos" y sus propias compañías transnacionales. 60% de las deudas petroleras venezolana están en manos de Estados Unidos e Inglaterra, los mismos que hoy nos agreden.

No obstante, ahora se ha venido develando, que el dinero recibido y proyectado para supuestamente expandir la producción petrolera diaria a 6 millones de barriles, las exportaciones a 4,5 millones de b/d., aumentar la capacidad de refinación a 4 millones de b/d y aumentar la producción de gas, desde el 2005 al 2019, fueron administrado por unos gerentes petroleros "choros", articulados con los intereses transnacionales.

A esos mismos gerentes, con parte de los ingresos de PDVSA, también se les dio la potestad de administrar programas sociales y misiones importantes de la revolución vinculados a la atención de la salud, educación, deporte, producción agrícola y la alimentación del pueblo que creía en esos gerentes petroleros.

Luego del daño estructural y patrimonial ocasionado a la industria petrolera más próspera del planeta, vino el bloqueo en el 2015 y todo lo que vemos está ocurriendo a diario en la industria y sus consecuencias en el resto de la sociedad.

Ahora, sin financiamiento y perseguidos internacionalmente, la situación se ha complicado. Sin petróleo y sin sus ingresos fiscales (la renta) es difícil reactivar el aparato productivo nacional, o alcanzar el sueño perenne de "sembrar" el bendito petróleo venezolano.

No obstante, este país no ha implosionado porque realmente somos un país con muchas potencialidades y recursos estratégicos naturales y humanos como para vivir sin ingresos petroleros. Hemos visto como algunos dueños de capital privado nacional han venido usando parte de sus riquezas ganadas en tiempos de bonanzad petroleras para importar y producir algunos bienes y servicios en nuestro país pero especulando y manipulando los precios con fines conspirativos.

Los pocos ingresos que recibe el Estado han sido destinado para mantener un gasto público en crecimiento al ritmo que le imponen las necesidades de la población por medio de la asistencia social en materia de alimentación y la atención de la Pandemia (salud). Pero es un gasto que crece al ritmo que le impone el dólar paralelo, que obligatoriamente se compensa con el incremento del dólar interbancario.

EL TEMOR DE UN VENEZOLANO

El temor de los venezolanos y venezolanas que amamos la patria y creemos en un país próspero basado en nuestras potencialidades, ventajas comparativas y competitivas energéticas y mineras, con nuestra propia gente estudiosa y experta en el tema, es que ahora aparezcan algunos pocos con el argumento que es el gran momento de dejar atrás la "economía rentista petrolera", luego que gerentes petroleros corruptos como Rafael Ramírez entre otros, y Juan Guaidó desde el Parlamento Nacional, destruyeron, comprometieron y se han cuadrado con intereses transnacionales para robarnos el sostén de nuestra economía de los últimos 100 años.

La gallinita de los "huevos de oro" de los venezolanos está a punto de fenecer y corre el riesgo, que en cualquier momento, a alguien se le ocurra comenzar a vender la idea de la necesidad de impulsar proyectos de reactivación petrolera que tengan como fin la entrega parcial de nuestro "patrimonio común" a intereses extranjeros y a sectores privados, que es el sueño de la Casa Blanca y El Pentágono. Eso sería algo intolerable.

PROPUESTA PARA LA NUEVA ASAMBLEA NACIONAL

Primero, que se pongan de acuerdo los actores del sistema político venezolano en la Asamblea Nacional en revertir el daño que le ha hecho la intolerancia política, la mezquindad apátrida, la lucha por el control de la renta petrolera y la descoordinación política de los últimos 20 años.

Segundo, que definan, debatan y aprueben Leyes Orgánicas como las propuestas en este escrito vinculadas a elevar las penas y sanciones a los GERENTES CORRUPTOS O POLITICOS que afecten nuestra industria energética, y designen una jurisdicción extraordinaria para ser juzgados inmediatamente, con sanciones capitales o cadenas perpetúa, que es más allá que se les confisquen bienes a todos sus familiares y testaferros.

Una propuesta que intenta evitar la recurrencia del patrón de comportamiento de la corrupción dentro de la industria petrolera nacional, que tanto daño ha hecho y ha puesto al pueblo a padecer, siendo el verdadero dueño de las riquezas de nuestra tierra.

En tercer lugar, vendrían, la definición de los proyectos de reactivación de la industria petrolera manteniendo siempre los intereses nacionales como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y no por acuerdos "nerviosos" o apresurados como si el petróleo y su demanda internacional se fuera acabar en los próximos meses. Algo que según los expertos en energía no ocurrirá en los próximos 30 años, que es bastante tiempo como para recuperar y llegar a ser una economía fuerte, próspera e independiente de los intereses geopolíticos imperiales.

LA APLICACIÓN DE LA JUSTICIA COMO MECANISMO DE RESIGNACIÓN SOCIAL

La noticia ya hecha viral desde octubre de 2017, que llenó de regocijo a muchos venezolanos, fue que el Sebin incautó bienes a una de las redes de corrupción más grande de la historia contemporánea de Venezuela en nuestros tiempos: LOS PETROLEROS. Desmantelada durante la gestión del fiscal general de la República, Tarek William Saab, Exp.0043-15/4/17.R1.- 08, vinculada a las empresas CUFERCA, donde varios gerentes petroleros y alcaldes que se disfrazaron de revolucionarios, entre ellos, Jonathan Marín, alcalde de Guanta, y Guillermo Martínez, alcalde de Barcelona robaron a la nación de una forma descarada y desmedida a los ojos de la población.

De igual manera, celebramos cuando el Presidente Maduro informó que habían detenido al Ministro de Energía y Petróleo Eulogio Del Pino, y a Nelsón Martínez, Presidente de PDVSA. Previamente, un caso bien sonado fue el de siete funcionarios petroleros venezolanos acusados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Corte del Sur de florida, de lavar dinero malversado de PDVSA, entre ellos, Francisco Convit Guruceaga, José Vicente Amparan, Carmelo Urdaneta y Abraham Ortega.

Hemos visto con buenos ojos, cuando acusaron a Orlando Chacín Castillo por irregularidades en la adquisición de vehículos durante su paso por la Presidencia de la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP). Las acusaciones contra Jesús Enrique Luongo, ex director Interno y ex vicepresidente de Refinación, Comercio y Suministro de Pdvsa, imputado el 20 de marzo de 2018.

Le hicimos seguimiento, al arresto del presidente de Pdvsa Gas, Nemrod Contreras Mejías, por presuntas "irregularidades en la estatal petrolera". A la detención de Oscar Rafael Aponte Landaeta, quien ejercía el cargo de Presidente de Aceites y Lubricantes Venezolanos, S.A. (VASSA), por estar vinculados en hechos de corrupción.

En fin, hemos visto el desarrollo de la trama de corrupción en la industria petrolera nacional de los últimos años, que valientemente Tarek William Saab, informó superaban los 50 gerentes de Petróleos de Venezuela vinculados, entre ellos 6 altos gerentes, aprehendidos tras descubrirse su participación en hechos de corrupción.

DISFRAZADOS Y ADULADORES CORRUPTOS

Muchos decían llamarse "camaradas". Supieron cuadrar y escalaron dentro del partido trabajando o adulando, se pusieron la gorra roja y usaron el logo del Psuv para llegar a ser candidatos.

A algunos les hicimos campaña en elecciones para alcalde, diputados legislativo o a la Asamblea Nacional, coordinamos muchas actividades de movilización de campaña electoral en Anzoátegui. Varias veces, nos reunimos con Rafael Ramírez (prófugo), ex presidente de PDVSA durante 12 años, que fue jefe en varios Comandos Nacionales de Campaña Electoral, para invitar a los trabajadores y obreros petroleros de la patria a movilizarse y votar por esos candidatos.

De igual forma lo hicimos en otros estados no petroleros, con candidatos a gobernadores como Rafael Isea y ex ministro de Finanzas, que junto al corrupto mayor, Alejandro (el tuerto) Andrade, se estima robaron más 20.000 millones de dólares a la nación.

Otros pocos de millones se llevaron Nervis Villalobos y Javier Alvarado vinculados al sector energético; Luis Bastidas (primo de Rafael Ramírez), Luis Veteff, yerno de Antonio Ledezma, Manuel Rosales (ex gobernador del Zulia), Eduardo Manuitt (ex gobernador de Guárico), Eduardo Lapi (ex gobernador de Yaracuy), El "Burro" Martínez y el "Gato" Briceño (gobernadores de Monagas), Numa Rojas (alcalde de Maturín), entre otros. Exceptuando a los gobernantes de derecha citados, a la mayoría de "izquierda" les hicimos campaña y los acompañamos en movilizaciones electorales. En fin, "Caras vemos, corazones no sabemos."

No obstante, es satisfactorio ver noticias que a algunos de esos corruptos disfrazados de revolucionarios, los detuvieron, y por medio de la aplicación de la ley de manera severa, les han venido quitando todo lo que se robaron. Evidentemente, ellos contribuyeron a destruir nuestra industria petrolera en complicidad (conspiración) con los intereses transnacionales; pero muchos, realmente eran unos "choros" disfrazados de "rojo".

Lo bueno de este desenlace judicial, es que el Fiscal General actual es de Anzoátegui, fue diputado y gobernador de ese estado, y conocía muy bien a cada uno de los corruptos integrantes de la banda "Los Petroleros", que hasta hace pocos años atrás andaban "pelando", y luego que mi partido los postuló como diputados, alcaldes, gerentes petroleros, etc. En pocos meses hasta yates, mansiones, vehículos lujosos y galpones llegaron a comprar a punto de contratos con la maltrecha PDVSA.

LA CULPA NO ES SÓLO DE LA VACA

Como estudioso de la materia, de la historia económica venezolana y amante de mi industria petrolera, no sólo debemos ver que la culpa de la situación actual de PDVSA es sólo del imperio. Esa historia del país recogen cientos de pasajes de como EE.UU. ha conspirado contra todos los gobiernos venezolanos que se opusieron a entregarles nuestras riquezas petroleras comunes a las familias petroleras que comúnmente llegan a mandar en la Casa Blanca y a sus compañías transnacionales estadounidense.

Los casos de la política petrolera con fines nacionalistas de los gobiernos de Cipriano Castro, Isaías Medina Angarita, Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduro, son casos de estudios para los analistas y cronistas de los ataques fuertes del imperio estadounidense y británico contra la nación a causa del petróleo.

Pero en todos esos pasajes históricos hay un telón de fondo lleno de intereses individuales o grupales: intereses político-partidista, de grupos económicos vinculados a grandes empresariales del sector petrolero, a monopolios importadores de oficio, banqueros ansiosos de dólares petroleros y contratistas.

Las recientes fechorías internacionales cometidas por el diputado Juan Guaidó y un grupo de venezolanos aliados con intereses imperiales para destruir, robar activos de la nación, usurpar funciones de Poderes del Estado, rebelarse contra el ordenamiento constitucional de Venezuela, malversación de fondos públicos, forjar documentos para entregar los activos petroleros del país a otros países, son considerados por juristas nacionales e internacionales como delitos graves.

En fin, en la historia petrolera venezolana siempre se encuentran fragmentos del accionar de una maraña de mafias que sobrepasaban el interés de la nación de ser próspera, productiva y generadora de riqueza colectiva a la vez. Que dado la recurrencia en el tiempo, develan que el problema de la corrupción en la gerencia pública petrolera venezolana representa un factor determinante para el desarrollo económico y social del país.

¿Hasta cuándo será eso?: Hasta que los actores políticos en la Asamblea Nacional decidan debatir con amplitud, profundidad y en función del interés común de todos los venezolanos, como lo es el caso del petróleo, los factores condicionantes de comportamientos corruptos en nuestra industria petrolera. Valga, decir, ver los de carácter internos vinculados a la estructura de la organización y la penetración de interés transnacionales y políticos nacionales. Así como, los factores externos, asociados a las condiciones socio-culturales y jurídicas propias del país.

Ambos factores coexisten, condicionan y determinan la presencia de modalidades de corrupción tales como: utilización indebida de fondos públicos dentro la PDVSA, la falsificación de documentos, usurpación de funciones y/o autoridad, aceptación de sobornos, lavado de activos, designación de empleos y contratos en función de algún interés en particular.

Hemos visto que esa recurrencia histórica de actos de corrupción dentro de la industria petrolera ha contribuido en la merma de la gobernabilidad en el país, ha conducido a la fragilidad democrática, pérdida de confianza de los electores ante las instituciones políticas, al concebirlas como un medio para el clientelismo, abuso de autoridad, nepotismo, usurpación de funciones públicas y despojo del erario público, generador del caos social que se opone al desarrollo económico, social y político del país.

En tiempos electorales, es un verdadero caldo de cultivo para los que se contraponen al papel del Estado en la economía, como el neoliberal Milton Friedman y Bernard Klisberg, que pregonan que el estado es corrupto, que todo lo que se haga en programas sociales está destinado necesariamente a la corrupción y por eso no debe inmiscuirse en la economía y privatizar todo lo vinculado a la administración productiva, bancaria y financiera.

Realmente no comparto ni estoy de acuerdo con la privatización de la industria petrolera venezolana por cuestiones de evitar la corrupción, destrucción, saqueo o como muchos la quieran llamar.

Siempre recuerdo a Juan Pablo Pérez Alfonso en su famosa obra "Hundiéndonos en el excremento del diablo", donde criticaba la política petrolera del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, referente a la relación de la producción y niveles de precios razonables que beneficiarán al país. Advertía buscar la forma de detener los impulsos de la codicia desbocada de aquellos que no piensan en el futuro nacional, porque aspiraban entrar a PDVSA para saquearla en favor de los intereses individuales o de las compañías transnacionales.

También, era una crítica a la política de despilfarro acelerado y la sistemática corrupción que dejaba indefensa al país. Era mejor que la producción y los ingresos petroleros cayeran si iban a ser administrados por corruptos y no por planificadores del futuro del país. Ningún estadista del pasado se imaginaria en sus escenarios que la industria iba a llegar a la situación que actualmente padecemos por culpa de los corruptos y de la conspiración estadounidense.

Triste pero cierto, cuando se estudia la correlación estadística entre el gasto social y la corrupción en los últimos años vemos con extrema necesidad que lo más conveniente es luchar por la verdad y la justicia en nuestro país. No es cuestión de romanticismo, sino que ésta triste experiencia de la vida muestra a la larga que lo mejor es ser radical en el asunto de la aplicación de la justicia y marchando con los pies sobre la tierra. Creo que estamos en tiempos precisos para que la revolución comience a medir con precisión nuestra triste realidad.

DIGRESIÓN PARLAMENTARIA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Para cerrar, y en el marco de la precampaña electoral parlamentaria 2020, y del debate de ideas y de propuestas de leyes para superar la difícil situación social, económica y moral que nos encontramos como sociedad en la actualidad, leí que le aplicaron la pena de muerte a un campeón olímpico de lucha libre iraní por haber matado a otra persona en una protesta política.

Cito el texto de la noticia: "Afkarí, de 27 años, fue detenido junto a sus dos hermanos en agosto de 2018 durante unas manifestaciones en la ciudad meridional de Shiraz que estallaron en protestas por la mala situación económica en Irán y la devaluación de la moneda nacional, que fueron dispersadas por las autoridades. En un vídeo transmitido la por la televisión estatal iraní, Afkarí en sus confesiones afirma que apuñaló dos veces a la víctima, un guardia de seguridad de una compañía de agua (estatal)."

La impunidad en Irán es casi cero, así como lo es en China contra los corruptos. En Rusia las autoridades judiciales no les tiembla el pulso para aplicar la ley a quien infrinja daño a la población y al erario público. De hecho, el gobierno de Vladimir Putin en el año 2000, fue capaz de llevar ante la ley y meter preso por 10 años al hombre más rico de su país, Mijail Jodorkovski, que amasó su fortuna con corrupción, andaba en conspiración, sabotaje de los servicios públicos que controlaba, sabotaje económico e intentando disparar la inflación para causar daño social.

Son tres países aliados de la revolución bolivariana cuyo ejemplo debemos seguir con mucha atención, y también, porqué no, además de importar bienes y servicios estratégicos para contener los ataques imperiales contra nuestra industria petrolera y la sociedad, traer unos cuantos artículos de sus leyes penales para hacer una propuesta electoral parlamentaria contundente en materia de corrupción en nuestra industria petrolera.

Otros países que actualmente aplican penas máximas por delitos como asesinatos, espionajes, traición, drogas, tráficos de personas, blasfemia, adulterio, la corrupción política, etc., son Estados Unidos, Irak, Arabia Saudita, Corea del Norte, Bielorrusia, Indonesia, Egipto y Libia. También lo aplican en Japón y en la mayoría de los estados del Caribe y del Medio Oriente. Actualmente hay alrededor de 19.000 condenados a pena de muerte en el mundo.

PENAS EXTREMAS A LOS CORRUPTOS PETROLEROS

Creo que es hora que la comisión de los delitos de peculado doloso propio, asociaciones para delinquir, o cualquier otro tipo de delito de desfalco a la nación vinculados a la industria petrolera nacional, tengan penas más severas o sean definidos como "delitos capitales" en el código penal, Ley Orgánica contra la corrupción y en la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.

De tal forma que, cuando por fin se recupere, arranque a producir, comience a planificarse sus ingresos fiscales e impulse nuevamente el gasto público rentista, sin freno, que forzosamente hará aumentar el despilfarro interno y externo, debido a la indigestión de recursos o la poca capacidad de absorción interna, no sea aprovechado por los corruptos petroleros y nos manden otra vez a la crisis general qué hoy estamos padeciendo todos los venezolanos.

Una pena mayor, incluso con amenazas de pena de muerte, cadenas perpetúa o prisión por más de 100 años para los gerentes petroleros corruptos, sería el primer paso para una Venezuela más precavida, detener la codicia desbocada y acabar con esa mentalidad de ver a PDVSA para crear nuevos ricos y como un medio para concentrar el poder económico y político nacional, que nos ha hundido como nación en tiempos de bonanzas.

Esto daría marcha a un verdadero proceso revolucionario en el país que posee las mayores reservas petroleras del mundo, altamente codiciado geopolíticamente tanto por los grandes países industrializados como por sus compañías petroleras transnacionales, esto en el marco de un proceso de agotamiento previsto para el futuro energético mundial.

Una Ley Orgánica contra la corrupción petrolera que incluya la pena capital, tendría un efecto disuasivo a la hora que cualquier político, gerente o trabajador petrolero, empresario, terrorista, conspirador nacional o internacional, piense en apropiarse, conspirar, aliarse con países extranjeros o robarse parte del patrimonio común de todos los venezolanos que son las riquezas petroleras que la naturaleza dispuso para el disfrute de todos por igual.

Finalmente, se daría marcha a la conformación de un pool de gerentes más razonables, nacionalistas, conscientes pero temerosos y advertidos por las leyes penales, al momento de llevar a cabo negociaciones petroleras en nombre de la nación.

¡AMANECERÁ Y VEREMOS!



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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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