Diferencias entre un preso común (pendejo [1]) inclusivo del político preso, y un preso político (no pendejo)

En la Bastilla, torre parisina improvisada para albergar delincuentes de "alcurnia" o aristócratas caídos en desgracia, seguramente porque ni el Rey podía indultarlos-así de graves serían su delitos-; en esa torre, también dicho Rey podía encarcelarlos arbitrariamente y sin el "debido proceso", pero, igualmente eran "presos privilegiados" a pesar de haber cometido delitos comunes como robos, usurpaciones, crímenes y afines, es decir, como políticos presos y no presos políticos.

En la Venezuela Bolivariana estamos presenciando un cambio radical en el tratamientos de los delincuentes, sean estos pendejos (gente de a pie) o corruptos de alto giro como lo podrían ser algunos delincuentes pertenecientes a la rancia burguesía, habida cuenta de que durante siglos de venezolanidad colonial y poscolonial sus miembros se acostumbraron a gozar de privilegios que de hecho los han eximido de penas laicas sin ser diputados ni senadores.

Sin embargo, vemos que subsisten casos donde los objetivos políticos han llevado a sus protagonistas intelectuales y materiales a la comisión de delitos comunes como robos, incendios, asesinatos y otros no menos graves delitos, todos penados severamente por leyes que en principio no conocen de privilegios como sí los conocieron aquellos parisinos aristócratas que se hallaban presos en la mencionada torre de la Bastilla.

En esta Venezuela bolivariana, ese tipo de delincuentes pertenecientes a la "aristocracia burguesa" no son tratados como enemigos políticos a quienes podrían castigárseles como a tales si este país se siguiera rigiendo por el antiguo estilo demócrata burgués que desaparecía, asesinaba, torturaba y mucho más a sus enemigos políticos, o sea, a quienes durante el Puntofijismo enarbolaron banderas izquierdistas.

Pareciera, pues, que no hay simetría alguna en la historia contemporánea nuestra entre unos "demócratas" o derechistas en el gobierno con todo su poder económico y político frente a unos opositores de izquierda, y unos demócratas o bolivarianos en el gobierno con poder político y tributario, sin el abolengo colonial de aquellos "demócratas", hoy venidos a menos políticamente, ya que el gobierno los priva de libertad, pero sigue tratándolos con guantes de seda, y prueba de ello son los privilegios de su hábitat actual, porque no se hallan en las celdas donde son llevados los presos comunes, lo que les permite a sus defensores considerarlos "presos políticos", aunque sean delincuentes comunes o políticos presos.

22/06/2015 11:01:52 a.m.


 

[1] En Venezuela, decir pendejo es decir pobre y honesto. De ese cognomento despectivo se encargaron sendos representantes de la Política y burguesía, respectivamente: Gonzalo Barrios, y Arturo Úslar Pietri.



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Manuel C. Martínez


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