Caracas. Tras el enfrentamiento que protagonizaron las dos tendencias de Primero Justicia el pasado lunes, los principales dirigentes de un bando y de otro salieron al paso a las especulaciones y negaron una división definitiva dentro de la organización.
Armando Briquet, secretario general de PJ, y ubicado en la corriente de Julio Borges, desestimó que los aurinegros se separen, argumentando que sólo existe un "choque en Caracas de un partido que cada vez es más nacional".
Briquet llamó a rescatar la "institucionalidad" de la organización, por lo que invitó a los rebeldes a impulsar un "debate de altura".
Julio Borges hizo lo propio y pidió a la otra corriente que acuda al Comité Político Nacional que se celebrará hoy.
Luego de estas declaraciones, y al son de "no es sólo Caracas sino toda Venezuela", la militancia agrupada bajo el ala de Primero Justicia Popular acompañó a sus líderes Leopoldo López, Liliana Hernández y Gerardo Blyde, en un pronunciamiento público en el que manifestaron su disposición al diálogo, "pero sin ningún tipo de imposiciones".
Blyde repitió que no se trata de división del partido sino de hacer cumplir las normas.
Resaltó que sólo piden tres elementos fundamentales para unas elecciones limpias: Un árbitro imparcial, un registro de militantes confiable y la implementación de un sistema que permita a cada justiciero votar de manera directa por sus autoridades nacionales.
Frente a la remoción de algunos miembros del Comité Político Nacional y de Juntas Directivas de municipios, Blyde aseguró que "no podemos tener un discurso democrático hacia el país y otro no democrático hacia lo interno del partido". Denunció que los cambios en los cuadros del partido aurinegro se hicieron "bajo el manto de la campaña electoral", sin ningún viso de legalidad institucional.
Advirtió que durante la fase previa a las elecciones presidenciales, "la cúpula del partido nombró una Comisión Electoral de cinco integrantes identificados con una sola tendencia", y decidió el cierre del registro de militantes que asciende a 70 mil ciudadanos.
Fue justo el padrón de electores de PJ lo que ocasionó la suspensión de los comicios internos hace un año y, según Blyde, todavía hay datos de 50 mil inscritos que esperan por depuración y auditoría.
Blyde indicó que están dispuestos a postergar los comicios hasta dentro del primer trimestre de 2007. Deploró los "excesos en las protestas", pero validó el derecho de éstas.
Dijo que en una reunión de la otra ala, acordaron reestructurar la comisión electoral, pero el diálogo se estancó.