Bagdad- El juicio que se inició hoy en Bagdad contra el ex presidente iraquí Saddam Hussein, y siete de sus colaboradores quedó pospuesto para el 28 de noviembre, a petición de los abogados de la defensa.
Un Tribunal Especial iraquí abrió la vista más esperada de los últimos tiempos en esta nación del Golfo Pérsico, con el telón de fondo de la expectativa sobre el resultado del referéndum sobre el texto de una nueva Constitución, que tuvo lugar el pasado domingo.
Hussein es acusado, junto con las otras siete personas de ejecutar 143 ciudadanos de origen chiíta, el secuestro de 399 familias, y destruir sus casas en 1982, en la localidad de Dujail, a 60 kilómetros al norte de Bagdad.
El ex mandatario declaró categóricamente este miércoles ante el presidente del Tribunal Especial que no era culpable de los crímenes de lesa humanidad que se le imputan.
Vestido con un traje oscuro, camisa blanca y sin corbata y con barba blanqueada por las canas, Hussein dijo mirando directamente al presidente del Tribunal, el kurdo Rizkar Mohammed Amin, designado por Estados Unidos: "Repito lo que ya he dicho. No soy culpable, soy inocente".
Asimismo descalificó la competencia del Tribunal.
Los otros siete acusados, sentados junto a él en un recinto con divisiones dentro de la sala, expresaron también su inocencia ante el juez.
Hussein fue derrocado por las tropas invasoras norteamericanas el 19 de abril cuando ocuparon Bagdad, luego de invadir Iraq conjuntamente con Gran Bretaña, el 20 de marzo de 2003.
El pretexto enarbolado entonces por el presidente norteamericano, George W. Bush, para la agresión fue que Saddam fabricaba armas de exterminio masivo, algo que desmintió categoricamente la Organización Internacional de Energía Atómica.
El ex presidente iraquí se ocultó hasta que fue capturado el 13 de diciembre del mismo año, cerca de su ciudad natal, Tikrit, al norte de esta capital.
La vista contra Hussein y sus siete colaboradores tuvo como escenario la llamada Zona Verde, recinto amurallado de seis kilómetros cuadrados donde se ubican las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña y dependencias del gobierno iraquí.
Simultáneamente, hoy continuaba el escrutinio de los votos resultado del referéndum constitucional celebrado la pasada semana donde chiítas, kurdos y sunitas se expresaron en las urnas sobre el futuro de este país.