San Juan- La gobernadora de Puerto Rico, Sila María Carderón, traspasará hoy el mando a su correligionario Aníbal Acevedo Vilá, que finalmente se impuso en las elecciones generales del pasado 2 de noviembre.
Calderón cierra un ciclo histórico, al entregar la gobernación a Acevedo Vilá, como la primera mujer en alcanzar tal posición electiva en la historia política puertorriqueña.
Su gestión de cuatro años, sin embargo, ha quedado marcada por las duras críticas provenientes de sus propios correligionarios del Partido Popular Democrático (PPD) y de la oposición, principalmente del anexionista Partido Nuevo Progresista (PNP), que fracasó en reconquistar el gobierno.
La mandataria puertorriqueña defendió su gestión al destacar entre sus principales logros el impulso a las denominadas “comunidades especiales", que involucra al 65 por ciento de la población nacional que vive en la pobreza.
Puerto Rico, estado libre asociado a Estados Unidos desde 1952, cuenta con una población de cuatro millones 800 mil habitantes que viven en niveles económicos contrastantes, aunque esta situación se mantiene fuera del foco público.
Calderón, en un mensaje televisado al país esta semana, agradeció al pueblo su respaldo y lamentó que en su partido no hubiera una “comprensión” de la gestión gubernamental.
A lo largo del cuatrienio, la gobernante sostuvo discrepancias con el liderazgo legislativo del PPD, que en ocasiones obstruyó su gestión.
El desempeño de la legislatura del PPD resultó duramente castigado en los pasados comicios generales, cuando los electores dieron una sólida mayoría al PNP, a pesar de que derrotaron al aspirante anexionista a la gobernación, Pedro Rosselló.
La victoria de Acevedo Vilá se selló el 23 de diciembre con la certificación de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), a 53 días de celebrados los comicios, luego de una prolongada batalla legal impulsada por el PNP.
El juez federal Daniel Domínguez, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Puerto Rico, pretendió desconocer la victoria de Acevedo Vilá y provocó un choque con la Suprema Corte de Puerto Rico, que había validado unos 30 mil votos mixtos con tres marcas.
La intervención del Circuito de Apelaciones de Boston, adonde recurrió el PPD, puso fin a la controversia que provocó una protesta de 25 mil puertorriqueños contra lo que se calificó de “intento de golpe de Estado” de los jueces federales en Puerto Rico.
Rosselló acogió la decisión final pero desconoció en un mensaje radiado la victoria de Acevedo Vilá, que calificó “producto del fraude”.
Además, imputó al presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Federico Hernández Denton, haberse inclinado ideológicamente a favor del PPD.
El ex gobernador anexionista ha intentado infructuosamente provocar la renuncia de uno de los senadores electos de su partido para convertirse en presidente del Senado en el cuatrienio que se inicia este domingo con la jura de Acevedo Vilá.
Acevedo Vilá, quien fuera el delegado de Puerto Rico en Washington, ha anunciado que gobernará en un clima de consenso con un gabinete integrado por representantes de distintos sectores políticos, incluidos los independentistas, que contribuyeron a su victoria.