En Residencias Livia Gouverneur los estudiantes se alistan para la convivencia

Credito: CiudadCCS

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24/02/13.-Tras la primera noche en la residencia Livia Gouverneur, ubicada en Sabana Grande y que fue inaugurada este viernes, los estudiantes se levantaron ayer bien temprano para reunirse y debatir los proyectos de autosustento, las normas de convivencia, la organización y limpieza de los espacios. En hojas anotaban la asignación de cada quien, y la normativa del horario indica que desde las 9 pm ya no se pueden hacer ruidos molestos y hasta las 11:00 pm está permitida la entrada.

Oriana Pino llevaba la voz cantante en el encuentro, ella no es parte de la residencia sino una de las brigadas y vocera del proyecto socioproductivo café cultural. Opiniones y recomendaciones se hacían sentir en el debate que se llevó a cabo en uno de los salones del piso ocho del edificio.

El punto principal: los horarios de riego en la siembra del café y de limpieza. Para estos jóvenes no hay tiempo que perder, desde este lunes comenzarán con los trabajos de riego y cuido de la siembra.

“Se trata de la siembra de un café cultural organopónico que no necesita químicos. La idea es que tengan autosustento y además esa cosecha sea vendida a la comunidad adyacente a bajos costos”, acotó Oriana.

Quienes estaban presentes forman parte de la comisión de proyectos socioproductivos, y estarán a cargo del riego siempre y cuando tengan tiempo para sus estudios.

En el edificio habitan 600 universitarios que cursan estudios en la Gran Caracas y que no cuentan con recursos para pagar estadía en la capital, esto como política del Gobierno revolucionario que lidera el presidente Hugo Chávez.

POCO A POCO

Ana Ruiz también se hace sentir durante el encuentro. Dice que la organización popular es una “inquietud que tenía cada uno de ellos”. Es estudiante de arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV), proveniente de Guatire, estado Miranda, e integrante del comité de obras.

Con un ánimo emprendedor y una excelente dicción, cuenta que un día, entre los preparativos, se sentaron a debatir cómo sería la convivencia en el lugar y acordaron conformarse en seis comités: jurídico, socioproductivo, obras, comunicación, cultura y comité académico. “Nos anotamos en los comités según lo que conocemos, la idea es no ser una carga para el Estado y poder ayudar en el mantenimiento”, dice Ruiz.

EL DÍA A DÍA

Termina la reunión y cada quien agarra su rumbo, unos se van a estudiar a sus cuartos y otros a sus hogares fuera de Caracas aprovechando el fin de semana.

Darwin Zerpa viene de Río Caribe, estado Sucre, es estudiante de informática en el Colegio Universitario Francisco de Miranda. Por ahora se queda en las residencias y así evita gastar dinero para trasladarse hasta Río Caribe. En su mente aún quedan recuerdos de los días donde tenía que pagar alquiler para poder estudiar.

“Vivía alquilado en el centro de Caracas, pagaba mucho dinero para poder dormir y aun así no tenía acceso a la cocina. Tenía las limitantes de que los dueños de la casa ponían mala cara cada vez que llegaba, aun y cuando pagaba mi alquiler”, explica.

Vigni Molina también recuerda esos malos días, cuando vivía en una residencia de estudiantes en la avenida Victoria; pagaba Bs 700 mensual.

“Me vine de Monagas a seguir estudios internacionales en la UCV hace un año, y fue lo que conseguí para vivir, me hacían la vida imposible porque no podía ni fregar el plato donde comía porque a la dueña le molestaba”, cuenta.

Vigni recuerda con tristeza que no le alcanzaba el dinero para pagar la residencia, a veces su mamá y sus tíos la ayudaban, “pensé en dejar la carrera porque no tenía con qué pagar la residencia, ahora se acabaron esos malos ratos, aquí tenemos un techo, nos ayudamos y cocinamos entre todos”, dice.

DIGNIDAD, SUSTENTO Y OPORTUNIDAD

Estos estudiantes aseguran que su propósito es lograr una organización que perdure en el tiempo, ya que una vez que terminen la carrera deben dejar el lugar.

Es por ello que esperan con ansias la culminación del primer piso de la residencia que será destinado a los estudiantes con discapacidad.


Recuperación total

El edificio Los Andes es una estructura patrimonial ubicada en Sabana Grande, lugar donde hoy funciona

la residencia estudiantil Livia Gouverneur y fue rescatada por la Alcaldía de Caracas a través de la gestión del alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez.

El presidente del Instituto Municipal de la Juventud de Caracas, Simón Arrechider, asegura que el lugar tenía más de 25 años abandonado. “Se trata de una joya patrimonial que había sido invadida en varias oportunidades y que gracias a la pronta intervención de la Alcaldía de Caracas y su policía municipal se pudo rescatar. La invasión más reciente la vivimos en el año 2009 con el ingreso de 94 familias al lugar que fueron desalojadas siete horas después de esos hechos”, explicó.

Cuenta que el proceso de recuperación se logró con la labor permanente de los trabajadores de la alcaldía, quienes trabajaron día y noche, “por fuera estaba cuidada pero por dentro estaba en malas condiciones, esto se recuperó por completo y ahora es de los estudiantes”.


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