Santo Domingo, noviembre 14 - El segundo paro nacional en cuatro meses se
inicia a las seis de la mañana de este lunes, para reiterar de manera
pacífica las demandas incumplidas por el gobierno, entre las cuales
figuran leyes vigentes en el país.
Así lo declaró a Prensa Latina Fidel Santana, dirigente del Foro Social
Alternativo, una de las organizaciones convocantes del paro de 24 horas
junto al Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo), centrales sindicales,
gremios, organizaciones femeninas, juveniles y campesinas que apoyan el
cese de actividades.
Seguimos adelante con el paro, confirmó
Santana, aunque el gobierno ha negociado con algunos sectores como los
transportistas de la Organización Metropolitana de Servicios de Autobús
(OMSA), en tanto el sistema nacional de educación y la Universidad
Autónoma de Santo Domingo decidieron abrir sus aulas.
Demandas
como la rebaja de la tarifa eléctrica se han agudizado desde el paro del
11 de julio por las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El presupuesto aprobado para 2012 finalmente no cumplió la asignación
del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto a la educación ni
tampoco el cinco por ciento de los gastos a la UASD.
Para esta
última solo aprobaron el 15 por ciento de aumento salarial de profesores
y empleados, no así los recursos solicitados por el rector Mateo Aquino
Febrillet para pagar deudas contraídas con los suministradores de
alimentos de la alta casa de estudios.
El paro calificado de
cívico pide un aumento general de salarios para los sectores público y
privado, incluyendo la policía y los militares, la modificación de la
Ley de Hidrocarburos para espaciar los lapsos semanales actuales en que
se fijan los precios internos de los combustibles y hacer más
transparente el mecanismo de la fijación de precios.
Fidel
Santana recordó que, como se ha dicho en ocasiones anteriores, la
población no quiere dádivas sino oportunidades de empleo, salarios con
los que puedan dar de comer a sus familias y el acceso a la educación y
una vivienda digna.
Aunque los partidos tradicionales de
oposición concordaron en que hay razones para protestar, opinaron que
esa acción no conduciría a lograr sus demandas, al igual que los
jerarcas de la iglesia católica que expresaron su desacuerdo con el
llamado al paro.
Por su parte, la policía tiene a miles de
efectivos acuartelados desde la tarde de ayer y advirtió que no
permitirán la interrupción o amenaza al libre tránsito de las personas.
Se dice que algunos militares manejarán ómnibus para suplir cualquier
déficit de transporte.