Roma, abril 27 - La anunciada participación de aviones de combate italianos en los ataques aéreos en Libia ha provocado una fuerte división en la coalición de gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi, pues el líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, es un férreo opositor a la intervención.
Con esta decisión, dijo, nos hemos "convertido en una colonia francesa", informan hoy medios italianos. Bossi acusa a su socio mayoritario en la coalición de haber cedido a la petición de París. En su opinión, la participación italiana acarreará graves problemas y sobre todo provocará nuevas oleadas de inmigrantes.
Roma comunicó el lunes que a partir de ahora enviará aviones de combate a Libia para bombardear objetivos militares en el país norteafricano. Así lo acordó Berlusconi tras una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Hasta la fecha, el gobierno italiano se había distanciado del bombardeo, pero había prestado bases para los aviones de la OTAN.
"No se gana peso internacional diciendo sí siempre", criticó Bossi a Berlusconi, quien ahora quiere llevar el debate de la intervención al gabinete.
El principal partido de la oposición, el Democrático, considera que existe una fractura en la coalición de gobierno y quiere una votación parlamentaria sobre la política internacional.
El propio Berlusconi había señalado antes que no hay ninguna ruptura con Bossi.
Por su parte, el jefe de Estado Giorgio Napolitano apoyó la decisión de Berlusconi, que considera una continuación natural del camino emprendido.